Esta soy yo

Mi foto
Metropolitana, Chile
Licenciada en Historia y profesora de la misma disciplina. Vivo soñando, amando y recordando. Tengo dos metas en la vida: Viajar y encontrar la plenitud. Comencé este blog en 2011, como una "catarsis", hoy, es mucho más que eso. Enjoy!

viernes, 27 de septiembre de 2013

Sobre fomento lector: lo que aprendí y otros.

Después de dos semanas sin escribir, he vuelto. Es primera vez que escribo un viernes en la tarde, tenía toda la intención de escribir ayer jueves, pero llegué a mi casa exhausta y me quedé full dormida. 
Han pasado varias cosas, que han producido que este anhelando que este mes se acabe luego. Me da risa pensar en este año, pues hasta el año pasado, mi mes odiado del calendario, era Agosto y el mes favorito era este. Sin embargo, como diría en esa bella canción Mercedes Sosa "Cambia, todo cambia", porque este año resultó ser completamente opuesto.

Este año, en Agosto viví lindas sorpresas, todas las cuales se disiparon desde el primer día de septiembre.
Como que ni el 18' (una de mis festividades favoritas!!) me alegró. O sea, que se entienda que no soy una mala agradecida (...) Me fui a Viña, disfruté con mi familia (mamá, primos), tomé mi brebaje favorito de septiembre: terremoto, pero no comí ni el asado rico ni la empanada jugosa, y siento que me quitaron el dieciocho, jajajaja. ¿Será que siempre comparare el último 18 que viví con mi papito? ¿Será que el polen y el inicio de  la primavera (mi estación favorita) me está afectando anímicamente?

Más encima, el lunes cuando iba camino a la ayudantía en la U', me robaron el celular. Yo me dí cuenta, o sea, se quien fue y pucha que me da rabia no haberle echado un par de garabatos, aunque no me lo hubiera devuelto. Ese día, no le tomé mayor importancia, pero al otro sí, porque yo juraba que con el plan, me darían otro aparato altiro. Pero no, los muy zánganos me dijeron que para eso tenía que esperar 9 meses más. Y ahí me quedé, desconectada. Menos mal que la esposa de mi primo, justo cambiaría su celular, que no tiene más de 3 meses de uso y me lo "regalo", pero he tenido muchos problemas de conectividad y mañana deberé ir a la Compañia, a esta altura ya a pegarles (jajaja, broma!)

Ya, pero en verdad, no quiero que este espacio se convierta en el muro de los lamentos. Y como no todo es negro en la vida, este mes si viví algo que me gustó: las Jornadas de capacitación de Mediadores de Lectura, promovida por "Lee, Chile lee", amparado a su vez por el Consejo de la Cultura y las Artes, que les comenté brevemente en la entrada anterior :). Hay tantos lugares no convencionales que son punto de lectura, que estar ahí y conocer más de vuestros proyectos me alegro un montón. 

En nuestro país, solemos quejarnos de que la gente no lee, que hay impuestos muy altos a los libros, que no estamos comprendiendo lo que leemos, pero pucha que nos cuesta aplaudir y promover estas instancias que por lo general son a bajo costo o derechamente sin costo alguno. Y no es que esté en contra e este tipo de reclamos, sobre todo, lo referente al impuesto, pero no, nos quedemos en la excusa y barajemos más opciones.
 Ah sí, una niña bibliotecaria que había en la Jornada, dijo algo referente al impuesto que me llamó la atención porque  tiene mayor fundamento que solo reclamar por el 19 % de Iva, pero que no he buscado para corroborar. Dijo que el problema no era el impuesto específico al libro, si no el monopolio que tienen las 3 grandes cadenas de librería de nuestro país, que su vez se coluden con las editoriales y que era ahi, donde uno tiene que dirigir sus mayores reparos. Esto me suena parecido al caso "farmacias". Una lata, que estos empresarios en nombre de la ley del libre mercado, hagan lo que quieran con salud y con cultura. 

En lo referente a la variedad de puntos de lectura, habíamos representantes que iban desde La vega (ejem, ejem. jajaja) hasta cárceles y Sename.  Pero lejos, por lejos la que se robo mi corazón, fue el proyecto "Giracuentos". Me saco el sombrero, porque su proyecto ha sido a puro amor y voluntad. Estas lindas lectoras, van de hospital en hospital leyéndoles cuentos a los niños enfermos. ¿Habrá algo más noble y generoso? Su creadora, con quien tuve el gusto de hablar en el catering (oh, que rico estaba el catering!!) es de profesión arquitecta y un día, se le ocurrió que quería  hacer algo nuevo con su vida profesional y decidió que en sus horas libres, gestaría este hermoso proyecto, que insisto es por modalidad voluntaria. Me imagino que lo que no ganan en pesos, lo ganan en satisfacción, de ver esas caritas enfermas, pero felices cuando los visitan con sus canasto con campanitas que indica su llegada.

Asimismo, hubo sesiones de trabajo con libros-álbumes. Y ahí entendí porque existimos adultos que aún nos sigue gustando leer libros que en  apariencia están destinados a los niños.  Ese día, jueves leímos/vimos muchos libros-álbum, pero dos llamaron completamente mi atención. Por un lado, estaba "Caperucita roja (tal como se lo contaron a Jorge)" de Luis María Pescetti, que nos enseña a grandes y chicos a reflexionar en torno al tema de la subjetividad lectora, y también con la obra "El pato y la muerte" de Wolf Erlbruch, que es un libro muy pero muy indicado si es que nuestras familias queremos hablar de este tema que contiene frases como "Yo soy la muerte, soy la única que te acompaña desde el día que naciste". Es decir, por medio del libro-álbum, se pueden tratar diversos temas donde hay una doble significación, ya que se decodifica textual e iconicamente. Desde esa instancia que quiero un libro que espero poder comprar y compartir aquí con ustedes. :D

El pato y la muerte (No me gustan las calaveras :'( ) 

La subjetividad en imagen :) 


Y finalmente, en la última sesión nos hablaron sobre los "Derechos del lector", postulado por el francés Daniel Pennac en 1990 y tengo ganas de dejarlos registrado aquí, porque me pareció super chori, aunque sea mundialmente conocido :).

1- Derecho a no leer: Debemos comprender que leer es una decisión, y como tal, depende de múltiples factores, entre ellos, el estado de ánimo.
2- Derecho a saltarse páginas: Debo confesar que muchas veces me he saltado páginas, porque no me aguanto a llegar al final, o bien, porque el libro era tan latero que me vi obligada a hacerlo, esto ocurre sobre todo en la etapa estudiantil, donde se lee por "obligación".
3- Derecho a no terminar un libro: Hay que romper con ese mito intelectualoide que para hablar de un libro hay que leerlo. Es más, hay un libro que se titula "Como hablar de los libros que no se han leído" (Pierre Bayard) , que aunque suene repetitivo, muero por leer, jajaja.
4- Derecho a re-leer: Yo tengo mi autora favorita y hay un capítulo de su obra más conocida, que yo siempre releo, porque estoy segura que me lo escribió a mi, y eso me hace sentir especial jajaja.
5- Derecho a leer cualquier cosa: Siempre lo he dicho, mientras a usted le sirva, tómelo, ábralo, léalo y disfrute su lectura. 
6- Derecho al "bovarismo": Cuidado que leer es una ETT (Enfermedad textualmente transmisible)
7- Derecho a leer en cualquier parte: En el baño, en la oficina, antes de dormir, en la micro, en la Vega jajaja. Donde usted de sienta más comod@.
8- Derecho a picotear: Jajaja, esto será muy en primera persona, pero yo Aída confieso que tengo 6 libros en el velador que no he terminado y dudo que pronto lo haga. 
9- Derecho a leer en voz alta: No hay nada más lindo que recuperar ese sentido de oralidad de nuestros antepasados, animémonos y desafiemos esa desconfianza/vergüenza que nos da por lo general, leer en público. Aunque yo supere ese miedo el día de mi primera comunión, cuando en la misa tuve que leer el Génesis, jajajaja. A mi me ENCANTA leer ante muchas personas. Lo disfruto :D.
10- Derecho a callarnos: Como era de esperar, este último derecho nos indica que cada uno lee a su ritmo. 

Me quedó super largo el post, pero correspondía considerando que estuve dos semanas sin escribir y les juro que ya lo estaba extrañando. Espero poder el otro jueves, retomar "Los jueves de Aída", jajaja. Me encanta este tema del fomento lector, así que no será lo último que escriba de esto por aquí, ojala no haberlas aburrido y que hayan podido llegar leyendo hasta el final. 
Cariños miles. 

jueves, 12 de septiembre de 2013

De celebración, conmemoración y reflexiones varias.

Este es el primer jueves que no escribiré desde la Bibliovega. Jajaja no, no crean que he renunciado. Sin embargo, hoy ni mañana iré a la Biblioteca, porque estamos en un curso de capacitación a cargo del Consejo de la Cultura y las Artes, que trata sobre la función de los mediadores de lectura en lugares no convencionales.  Pucha que hay puntos de lectura en lugares e instancias variadas, aunque siento que esto se merece un post-particular. Aprendí taaaanto en un día. Me encanta. 

No obstante, hoy jueves con pinta de viernes (son más de la una de la madrugada), quiero contarles como fue la Ceremonia de Titulación y sobre la conmemoración de los 40 años del Golpe militar, acontecida ayer.
Quienes me leen desde el año pasado (gracias por seguir aquí, nenas lindas!) saben que mi Ceremonia de Titulación de la Licenciatura fue un completo desastre, jajajaja. Solo para recordar, cuando íbamos casi llegando, del auto comenzó a salir humo y tuve que llegar junto a mi tía en taxi y llorando porque ni mi papá ni mi mamá estarían allí para verme. 

Sin embargo, soy una convencida de que la vida linda da segundas oportunidades. Y este año, a pesar de que llegue atrasada (maldito parque automotriz!) y no pude tomarme la foto de generación, todo resultó muchisimo mejor. En esta ocasión me acompañaron, mi mamá y mi primo del alma. La ceremonia en sí, fue mucho más emotiva que la anterior. Por ejemplo, en la mitad del discurso, la Directora de carrera, citó brevemente nuestras tesis y eso fue un momento super especial. Asimismo, a cada una de las mujeres nos entregaban un ramito de flores, esos gestos simples pero que por lo menos yo, agradezco un montón. 

Si se preguntan por mi disposición, me gustaría decirles que si bien el día anterior había sido un día muuuy gris, una de mis amigas me dio un consejo muy sabio, la bella me dijo: "Oye mañana te quiero ver super mina en la titulación, nada de andar bajoneandose". Y de ahí, me hizo click, una frase que me dijo otra amiga, mientras soportábamos esos días de claustro (jajajaja) en el centro de práctica "Hoy me pintaré los labios del color más llamativo que tengo en el cosmetiquero, tal como decía A. Winehouse... mientras más depre me sienta, más hermosa quiero que me vean los demás". Y en verdad no se si esa vez, la Carola me habrá mentido o habrá exagerado la frase, jajajaja pero me quedo dando vueltas por mucho tiempo, como pueden darse cuenta. 

Y no, no me ha bajado una cuota gigantesca de egocentrismo, espero que nunca sea así. Sin embargo, ese día dije "Ya, Aída, usaras el color rojo en los labios y te peinaras como quieras". Y así lo hice y me gustó presentarme así ante los demás, con mayor seguridad... algo que taaantas veces nos falta a las mujeres. ¿No?

Y aquí las fotos para el recuerdo: 

Foto HD (jajaja) pero lo que me gusta es que mi profe me está abrazando. 

Otra foto HD. Ella es mi profe seca, con la que trabajo en la ayudantía. :) 



Junto a mi amigo Víctor, el mejor profe de Pedagogía Media de la UDP.

Y no puedo irme sin escribir unas palabras antes de cerrar este post, referente a la conmemoración de los 40 años del Golpe Militar ocurrida ayer. Esta semana ha sido super especial, ya que el lunes con el grupo de la ayudantía, reflexionamos en torno al tema de los Derechos Humanos y la necesidad imperiosa del trabajo en el aula y se generó una instancia super rica. Y ayer... al fin pude ir a Villa Grimaldi un día 11. Con mi mamá, asistimos al homenaje que se hace entre las 11: 52 y las 11:54 am. , horario en el que se estima que fue bombardeada La Moneda. Además pusimos unos claveles en los memoriales y prendimos velitas por los Detenidos Desaparecidos, todo enmarcado en esa frase que nunca debemos dejar de repetir: "Para que nunca más".  

Les dejo fotos del lugar: 


Me gusta este espacio. En el 2007, se plantó una rosa con el nombre de cada mujer torturada en el lugar. 

Ojala esas rosas nunca hubiesen tenido la necesidad de existir. Lejos, por lejos esa ceremonia del 2007 fue la más emotiva a la que ido nunca referente a este tema. 

Que no se nos olvide jamás. Cuando vi esto, se me apretó el estómago. 

La frase que cité en alguna entrada anterior. Y algunos nombre de D.D. 

Me encantó este extracto que hay al comenzar el "Salón de la Memoria" 

Aquí había que escribir un mensaje. Una actividad parecida hicieron en el GAM, días previos. 


No se nota en la imagen, pero la idea de este lugar que era el "Estacionamiento", es que forma una "X" que representa "Nunca más". 

Y el camino de velitas... 

Saludos!

jueves, 5 de septiembre de 2013

Desahogo

Hoy, desde mi rincón de la Bibliovega, seré super melancólica y nostálgica.  
Me acaba de llamar mi amigo con el que estamos trabajando en el Fondart y me dice "Oye, el P. (amorío de esta loca que escribe) me dice que tenemos que decidir a cuál de los 2 señala en el proyecto". Evidentemente no podíamos ser los 2. De hecho, hace una semana nos citó para decirnos que nuestros nombres no quedarían en el proyecto, pero que igualmente recibiríamos una remuneración por el trabajo.
Yo me conformé, pues sus argumentos eran válidos. 
Igual decidir entre ambos es una lata, pero opté por señalarle que él quedara inscrito, yo me resto en el nombre y me quedo con lo que realmente me importa: estar unida al menos un año laboralmente con mi profe. Ah sí, si no nos ganamos el Fondo, igualmente hay universidades y e instituciones como la A. francesa que apoyaran económicamente el proyecto.
No les niego que esto igualmente atenta contra mi ego, pero el ego no me sirve para nada, así que chao no más.  Eso último me lo señaló la pastora en los días que estuve en Los Andes y encontré tanta razón en lo que decía.  ¿Será que estoy pagando por la promesa que no cumplí? En mi estadía pachamamica de Melipeuco, prometí a la orilla del río que lo olvidaría. Y no lo he logrado. En realidad sí... lo estaba logrando, hasta que hace justo un mes aparece la propuesta de mi amigo y ni tonta ni perezosa, acepté.
Me siento tan estúpida por escribir algo así, aquí lo siento :(, necesitaba este espacio de desahogo...

Como ven hoy no hay ni había tema especifico, como en las entradas anteriores. Igualmente pensaba y pensaba en que contar. Todo esto ocurre en una semana que he andado suuuuper triste. Ando super inestable y tengo identificado claramente a qué se debe. Mañana es mi titulación de la pedagogía. Y si consideramos que hace un año, todo fue un desastre, espero que no sea así mañana aunque como vamos, pfff... créanme que mis expectativas, altas no son. Sin embargo, a diferencia del año pasado, me duele caleta que mi papá no este aquí. Hasta tal punto que he pensado llamar al borracho asesino que lo mató y desahogarme. 
No tengo ganas de nada hoy :'(. Probablemente esta entrada en unos días, meses o años más me arrepentiré de haberla escrito, hoy solo quiero un abrazo y una sonrisa, nada más.
Saludos!

P.S.: Escribí esto antes de llamar y contarle a mi mamá. Me desahogué, lloré y todo esta en calma. Estoy segura que tomé una buenísima decisión y me siento orgullosa de ello. Larga vida a los consejos y apapachos de mi mami. 

jueves, 29 de agosto de 2013

De miedos y temores

En esta ocasión nuevamente les escribo desde mi rincón en la Bibliovega, jajaja. He descubierto que me encanta escribir desde acá, casi tanto como para proponerme que todos los jueves sea así, casi como un ritual, jajajaja.

Hoy les escribiré sobre el "Miedo" ¿Por qué? Porque llevo una semana pensando en mis propios miedos. Eso sí, esto no ha sido casualidad, todo comenzó el día que Ale , trató en su blog el tema de los TOC, y yo escribí que uno de mis mayores miedos era morir en un incendio, por eso tenía la manía de revisar todas las noches o antes de dormir las llaves de la cocina.
Desde ahí que pensé y pensé a que más le temía. Eso sí, antes de comenzar, me da risa pensar los miedos de antes y los de hoy. Cuando niña, le temía a la oscuridad, pero me leí "Gustavo y los miedos" y comencé a superarlo. En mi adolescencia, una vez me preguntaron a que más le temía y yo dije "a los militares", jajaja ¿Ven? Si rayé con el tema. Y si me preguntan hoy, yo les diría la siguiente lista  que NO está en orden de intensidad:

a) Miedo a morir en un tsunami: De niña, que le tengo respeto al agua, sobre todo al mar. Pero esto tiene su explicación... Tenía yo 6 años, cuando me subí a una lancha en Quintero junto a mi papá y mi prima y una ola casí nos dio vuelta. No se si serán mis recuerdos de niña, pero la ola era gigante y yo me sentí tan pequeña y tan indefensa, que desde ahí no le encuentro mayor gracia a ningún deporte que tenga que ver con olas. Estando en séptimo básico, en Geografía nos enseñaron el origen de los tsunamis, y no hubo vuelta atrás, desde ahí que tengo pesadillas con que estoy en la playa, pasando una tarde familiar y todo se lo lleva el mar, menos yo. (Egocéntrica, me diría el Sr. Freud)

b) Miedo a quedarme sola: Se desencadena con el final de mi pesadilla. El hecho de no tener hermanos, abuelos y que mi prima más cercana (y mi papi) haya muerto, me hace cuestionarme día a día, que sería de mi vida sin mi mamá. Y no es que sea una mamona y no me proyecte, pero me da terror que le ocurra algo. Y sí, es super heavy vivir con ese miedo.

c) Miedo a que entren a robar en mi casa: Vivo en una villa de ex-militares (ironías de la vida que le llaman), por ende, es relativamente segura. Sin embargo, el hecho de pensar que entre alguien y vea mis cosas, mi intimidad, las toque, las hurte... me da terror. Después pienso que me daría más terror que le hicieran algo a mi perrita, y que me daría lo mismo que se llevaran todo, con tal que no le ocurra nada. Y ahí, pensando eso, disminuye mi terror y como que me consuelo, jaja.

d) Miedo a morir en un incendio: Lo dije más arriba, pero lo repito. El tan solo hecho de saber que te vas a morir y no poder hacer nada, contra ese destino manifiesto en llamas, me eriza la piel. Se que hay personas que sobreviven a un incendio, pero el hecho de ver como las llamas, además se llevan tus recuerdos tangibles, me angustia.

Y esa sería mi lista, jajajaja. Igual no es algo que me haya dado cuenta recién. De hecho, mientras escribo, recuerdo que todos estos miedos los hable con Pablo (mi sicologo), cuando aún estaba en terapia. Y él me recomendó, que lo mejor era evocar los miedos, pues era la única forma que estos no nos paralizaran. Ah sí, eso me lo recomendó, porque yo le dije "Pablo, tengo miedo y terror a que mi vida nuevamente vuelva a cambiar tan repentinamente y que no lo pueda controlar". Después de haber dicho eso, comprendí (y me costó, y me cuesta) que hay cosas que simplemente escapan a nosotros y a nuestra decisión, lo que no escapa, es el hecho mismo de enfrentar y superar estos temores, ya que no es justo vivir paralizado por el pánico...

No dejemos que el miedo nos apunte así :)
Saludos!!

jueves, 22 de agosto de 2013

Espacios de memoria

Ayer emitieron el segundo capítulo de "Chile: Imágenes prohibidas" en Chilevisión. 
Me alegra que aún este tema tan doloroso para el país, y por que no decirlo, para la humanidad en sí, no deje de impresionarnos.  En mi casa, es una historia de que se me hablo de pequeña y agradezco a la vida haber nacido en un hogar donde la vida importa y contra las muertes y los crímenes de lesa humanidad se exige justicia.

Ayer lloré, tal como lloré el lunes cuando terminé de leer "Mi querido papá" de Elizabeth Subercaseux. 
A mi aún se me revuelve el estómago al enterarme de un nuevo método de tortura ocupado por estos asesinos.
Aún se me aprieta el corazón al pensar en esas miles de mujeres embarazadas a las que le metían ratones dentro de sus vaginas.
Aún no puedo concebir que estos tipos en "nombre de la patria" hayan podido ser capaces de adiestrar a perros para que violaran a hombres y mujeres. ¿Qué pasa por la mente de un ser humano para llegar a planear algo así? Incluso más ¿Qué ocurre con esos centenares de personas que justifican estos hechos?
Aún me duele en el alma, pensar en esos cuerpos que lanzaban al mar, medios moribundos, electrocutados, o lisa y llanamente destrozados.
No es morbo señores. Es intención de que aquello nunca se olvide.

Al comienzo de la denominada "transición" se pensaba que con este dolor, cargarían a lo menos dos generaciones. Por mi parte, pienso que solo dos, es algo iluso, ya que mientras queden familiares vivos sin encontrar el cuerpo de su ser amado, no habrá nunca perdón, ni olvido y muchos menos reconciliación.
Y sigo pensando, en ellos... en los familiares, en esos hij@s que nunca pudieron abrazar a sus padres, hijos, nietos.  En esa flor que se marchitó esperando ser llevada al cementerio. De hecho, ayer en el capítulo me conmovió cuando la madre, de Rodrigo Rojas señalaba que ella se sentía afortunada, porque al menos había podido velar y sepultar a su hijo. 

En la U', alguna vez leí un texto que decía que uno no cierra el duelo y el impacto de una muerte sin ver el cuerpo de esa persona sin vida. Me impresionó también. En mi vida, donde la muerte ha estado tantas veces presente, no concibo el dolor de esa partida abrupta y tan evitable. Y por ello, jamás nunca dejaré de empatizar frente a ese sufrimiento. Yo espero que nadie, puesto como dije antes, este es un crimen que se le hizo a la humanidad completa, tal como señalo alguna vez Albert Camus ""Todo lo que se hace por un ser (si de veras se hace) niega a otro. Y ésta es una ley que esteriliza para siempre cuando uno no puede resignarse a negar a los seres humanos. En el caso extremo, amar a un ser es matar a todos los otros". Carnets 2

Termino esto diciendo que lo que me impulso a escribir esto hoy, es que mientras abría la Biblioteca, no pude negarme a escuchar lo que conversaban dos veguinos sobre el programa cuando uno de ellos dice "Por eso yo no puedo ver a esos desgraciados, los veo y se me echa a perder el día". Y posterior a eso, cruza la distancia que hay entre su puesto y la Biblioteca y me dice "Oiga, mijita, tiene "Los zarpazos del puma" o "Caravana de la muerte". Corrí a buscárselo, incluso le recomendé otros, no podía perderme esta oportunidad de que reitero, la memoria siga viva y como versa el lema de la pared en Villa Grimaldi "El olvido esta lleno de memoria" (Beneditti).
Y si la memoria no cesa, esto nunca se olvidara.



Saludos!

domingo, 18 de agosto de 2013

Corriente de la conciencia o Potpourri II

Agosto el mes de los gatos, el mes del corazón, el mes de la solidaridad y el mes en que Aída volvió a los archivos, jajaja. Hace más de un año, que no pisaba los archivos históricos y mi confesión nerd del día es que los extrañaba. Ahora bien, ha sido demasiado estresante y a causa de eso, me he mantenido muda en este lugar. 

Últimamente como que necesito escribir, de cualquier cosa, me da lo mismo. Incluso como que quería un cambio y hoy me corte el cabello, como 6 dedos más o menos. Estoy en proceso de trance, de búsqueda como dirían mis amigos místicos pachamamicos. Y me siento como rara, porque en ocasiones anteriores me había ocurrido esto, pero siempre fue en momentos depresivos y ahora no me siento así. 

En la biblioteca me ha ido muy bien. El primer día "oficial"  fue un miércoles que en Santiago llovía y yo solo estaba preocupada por la "reunión"que tendría al día siguiente. Menos mal. Si no habría estado muy nerviosa pensando en que no podría abrir la tiendita o que no encontraría los libros que me pidieran. ¿He dicho aquí que soy "pasa rollos"?  Si no lo he dicho, demás que usted ya se dio cuenta, jajaja. Afortunadamente, me he sentido muy acogida por la gente y me sigue encantando el espíritu de La Vega. La primera semana vi un desfile "cultural" demasiado bacan. El primer día vi un show de mimos, el segundo una pareja bailando cueca y el tercero una especie de "concierto improvisado" al ritmo de la Gilda y Selena, jajaja. Al escuchar esos ritmos cumbieros noventeros, me sentí en la gloria, jajajajaja.  

¿Se acuerdan del profe que conté en algún post antiguo que me lo había topado en la Cineteca? ¿Se nota que quiero escribir de esto y me estoy atragantando? Ya, si. Lo asumo.  Resulta que volví a los archivos, porque estamos trabajando juntos para postular a un Fondart. Siempre quise que escribiéramos e investigáramos algo juntos y gracias a un amigo en común, mi deseo fue concedido. No crean que todo ha sido miel sobre hojuelas, ya que por más que lo intento, lucho por separar esos sentimientos que aún siguen demasiado latentes a lo estrictamente laboral, pero lo que he disfrutado hasta el momento, no me lo quita nadie.  No se si nos ganaremos el Fondo, no me quiero confiar, pero el solo hecho que haya pensado en mi amigo y en mí, para investigar junto a él, lo valoro millones.  

Y este por lejos quedara registrado como uno de los post- más fomes de este humilde blog, jajajaja. Juro que ya volveran mis ganas de escribir con algo más de contenido. Por mientras les dejo fotos que he subido a mi cuenta de instagram, en estas últimas semanas. 


Amo los patos y los utensilios de cocina con diseño. 

¿Era necesario repetir que amo los patos?

Rico submarino del Café Mosqueto. 

Es la mejor torta de tres leches que he comido en mucho tiempo. La comí en un restaurant peruano. 

Un día de aburrimiento, se me ocurrió pegarle washi-tapes a estas tiritas que vienen en las cajas de te y voilá resultaron 4 marcapáginas. 

Fui a la marcha a favor del aborto, no fui a la Catedral eso sí.

Saludos!! 

domingo, 4 de agosto de 2013

Entrada número 50: Lo prometido es deuda

Hoy es la entrada número 50 de este humilde blog :) y como lo prometido es deuda en esta oportunidad les contaré sobre mi nueva experiencia en el salvaje mercado laboral, jajajaja. Antes eso sí, quiero aclararles que no fue mi intención dármelas de "misteriosa" (una vez un amigo me crítico esto, y pucha que me dolió y desde ahí que evito hacerlo, pero igual caigo, sorry). Pero la verdad espere hasta hoy para escribir, porque quería conocer primero el lugar y contarles desde primera persona y no desde lo que me habían comentado del lugar en sí. 

Pase de la pedagogía a cultura chiquillas y eso me tiene muy muy contenta. Así que desde el otro mes, cuando reciba mi primer sueldo, seré millonaria y me iré al Caribe, con algún mulatico' rico, muajajajaja. Fuera de tallas, no me haré millonaria (facturaré menos que en pedagogía, por ejemplo) pero ganaré muchísima experiencia en lo que quiero hacer de mi carrera en el futuro, y eso según yo es invaluable, pero fuera de rodeos y al grano dijo la gallina, desde ayer trabajo en una biblioteca y punto de lectura; en la bibliovega. 

¿Cómo llegué aquí? 
En un fría mañana de junio, cuando tomé la decisión de dejar el colegio (18 de junio) y se lo comunique a mi profesora de la U', estaba yo en la sala de profes conversando con mi amigo personal y le dije "Me aburrí de esta huea, pucha que sería feliz trabajando en una biblioteca, rodeada de libros, lectores ávidos de conocimiento, awwww" y él me dice "¿De verdad? Pucha y yo justo le dije a S. (su pareja) cuando me pregunto si te interesaría trabajar en la bibliovega, que no, pero le consultaré si sigue en pie y te aviso".

Resultado, a los dos días tenía en mi correo la oferta laboral de S., y entre que intentábamos coordinarnos, recién pude juntarme con él, el día 12 de julio, un día después de quedar libre de mi paso por Los Andes.  Recuerdo que ese día yo iba decidida a decirle que no, en serio, pero me entusiasmo tanto el proyecto que quedé de confirmarle dentro de la semana, aunque realmente yo salí desde su oficina sabiendo mi respuesta. Ustedes se preguntaran ¿Por qué iba decidida a decir que no y cambio tan rápido de opinión? En verdad uno, es debido a que soy super indecisa y por ende insegura, y dos, porque con el trabajo de Los Andes, ya había tomado una decisión apresurada, donde no medí las consecuencias y terminé defraudandome, como ya les conté en entradas anteriores, entonces mi yo interior, quiso "cuidarse". 

La bibliovega es una biblioteca comunitaria que nació desde un proyecto cultural de fondos de lectura en el año 2005. Es bien pequeñita, una tiendita más bien, pero su tamaño físico ni se compara con su aporte simbólico, ayer pude darme cuenta in situ de eso. Como indica su nombre, esta biblioteca, se encuentra al interior de la Vega, en el "patio antiguo" como le denominan los mismos veguinos. 

Siendo sincera, antes de esta experiencia, yo había ido a La Vega, un par de veces (a almorzar). Era el lugar favorito de mi papá en Santiago, siempre hablaba maravillas del "caldo de pata" y de las "sopaipillas acompañadas de una taza de leche" que se tomaba cada mañana antes de partir rumbo a Colina. Jajaja yo, a parte de morir de dolor de estómago al escuchar sus excursiones culinarias, siempre vislumbre La Vega, como el símbolo pintoresco del colonial barrio "La Chimba" y ayer lo confirmé.

Me enamoré del lugar, y eso en parte se debe a que ayer mientras almorzábamos con las niñas (voluntarias de la Bibliovega) y sus respectivos Coordinadores, sentí a mi papá más que nunca, era como que miraba a algún lado y lo veía sonriendo. Y si a eso le sumamos que a mi me encanta el barrio "La Chimba", tema que podría dejar para otro post, para no alargarme aún más, esta nueva oportunidad resulta ser un complemento perfecto, sobre todo este año considerando el vaivén de inestabilidad por el que caminé el semestre anterior.  
Estaré trabajando de miércoles a sábado de 11 a 2 de la tarde (los sábados el horario se extiende 1 hora más), así que están cordialmente invitadas a inscribirse y contribuir a este hermoso proyecto y de paso visitarme :). Ah, y si alguien quiere promocionar algún evento cultural, felices nosotr@s les exponemos su afiche en el diario mural, el cual será visto por más de 3000 personas diariamente. :D 


Y además de esto, los lunes tomaré otra ayudantía en la U', con la misma profe, pero esta vez desde el ramo de didáctica de la Historia, yey, al fin retomaré y desempolvaré mis libros de mi adorada disciplina <3! 

Y para terminar, dos fotos de la Bibliovega, extraída de su fans-page de facebook. 


Amo este canastito, acorde con el lugar. 

Uno de mis mayores desafíos: aprender a abrir la tiendita, esto de tener nula fuerza en los brazos. Pero lo superare, yey



¡Saludos!