Ayer me puse a leer "Desolación", llegué a un poema que Gabriela Mistral le dedica a Alfonsina Storni, de ahí recordé mi amor por la Alfonsina y una cosa llevo a la otra, terminé leyendo un poema de Alejandra Pizarnik. Tres mujeres power, que están unidas por la nostalgia y la melancolía. Y eso no me hace bien a mi, obvio.
Según una amiga que estudió literatura, soy demasiado masoquista y obvio. Lo sé. Nací así de falladita. Pero el resultado de la noche de anoche (valga la redundancia) es que hoy no tengo ganas de nada más que de llorar como niña pequeña. Tengo miedo.
Me voy el martes.
He ido a varias entrevistas y sinceramente, a diferencia del año pasado, quiero irme. Acá he pasado desde, fantasmeo por parte de jefaturas flaites, a discusiones baratas con mi antigua jefa y a presenciar gritoneos por parte de otros jefes que discuten en medio de todos. Ya no se puede estar en este lugar. Pero sé que el irme, implica cerrar un ciclo gigante y que es decirle adiós a algunas personas de aquí, a las que sé, no veré en el corto plazo.
Lo he escrito numerosas veces anteriores, y si, odio las despedidas. A tal punto que he pensado no presentarme los últimos dos días de abril. Pero eso sería escapar. Y no, no debería escapar. Tengo una conversación pendiente con alguien de aquí y debo saldarla. Pero insisto, tengo miedo.
Tengo miedo porque no tengo las herramientas necesarias para enfrentarlo. Me cuesta kilos decirle "loco, te quise mucho, me hizo daño quererte tanto".
Y onda relacionado al ambiente laboral, esta segunda vez, me voy con algunas certezas que experimenté las cuales son:
1. No hay que forzar el destino. Jamás.
2. Las segundas partes, nunca son buenas.
3. Hay que escuchar al corazón, más que a la mente.
4. A la gente no le gusta que le digan la verdad, aunque la tengan ahí, frente a sus narices.
5. Hay que ser cínica en la pega. Me seguiré negando a esto mientras exista.
6. Hay algunas personas que por poder, son demasiado codiciosos.
7. La vida no es justa. La vida laboral, tampoco.
8. Más vale ser bonita que honesta.
9. Más vale casarse con alguien con poder que pulirse académicamente y dejar de sesear.
10. Más vale pisotear que enfrentar. También me nego a esto.
Hace tiempo que no vengo feliz a la pega, inclusive antes del despido masivo. No sé si volveré a sentir esa sensación en los nuevos lugares que la vida laboral me depare, pero voy con ganas, eso si, con mi corazón mucho más cuidado.
Esta soy yo
- Marie Antoinette
- Metropolitana, Chile
- Licenciada en Historia y profesora de la misma disciplina. Vivo soñando, amando y recordando. Tengo dos metas en la vida: Viajar y encontrar la plenitud. Comencé este blog en 2011, como una "catarsis", hoy, es mucho más que eso. Enjoy!
jueves, 25 de abril de 2019
miércoles, 20 de marzo de 2019
Ya nada es igual aquí
Me acuerdo de las ganas de quedarme que tenía el año pasado. Hoy ya nada es igual aquí. NADA.
Ayer despidieron a cerca de 20 compañeros/as de trabajo. Fue de esos despedidos masivos que salen por la tele. Y que resultan demasiado dolorosos. Porque uno con sus compañeros de pega, establece lazos. ¡Si uno pasa más horas al día con ellos que en la propia casa!
A mi no me despidieron, pero básicamente porque se me acabará el contrato a fines de abril. Obviamente, después de eso. Fuiste buena, gracias. Ah no, acá ni siquiera son capaces de darte las gracias, cuando se termina tu contrato. La seguridad laboral en este país, es muy frágil.
Nunca nada fue igual. Nada. Desde el primer día de noviembre que pise este lugar, sentí que debería haber sido más sabia y haber escuchado a mi corazón, con eso de que "las segundas partes, nunca son buenas". Pero, preferí seguir al cerebro que me decía "Necesitas la plata". Y lo he pasado mal. Discusiones infantiles con mi ex-jefa (del área en la que trabajé primero acá), alejamiento de personas cercanas de acá, etc, etc, etc.
Y el año pasado, en esta misma fecha, anhelaba que ocurriera un milagro y poder quedarme, hoy anhelo que pasen rápido los días hasta el 30 de abril. Misma fecha en la que me retiré el año pasado. Ayer se fueron mis amigos. El año pasado, una de ellas, me dijo: "Aída, nosotros también sufriremos al ver tu puesto vacío". Y pucha que duele. Duele saber que los almuerzos, nunca más serán iguales.
Ayer despidieron a cerca de 20 compañeros/as de trabajo. Fue de esos despedidos masivos que salen por la tele. Y que resultan demasiado dolorosos. Porque uno con sus compañeros de pega, establece lazos. ¡Si uno pasa más horas al día con ellos que en la propia casa!
A mi no me despidieron, pero básicamente porque se me acabará el contrato a fines de abril. Obviamente, después de eso. Fuiste buena, gracias. Ah no, acá ni siquiera son capaces de darte las gracias, cuando se termina tu contrato. La seguridad laboral en este país, es muy frágil.
Nunca nada fue igual. Nada. Desde el primer día de noviembre que pise este lugar, sentí que debería haber sido más sabia y haber escuchado a mi corazón, con eso de que "las segundas partes, nunca son buenas". Pero, preferí seguir al cerebro que me decía "Necesitas la plata". Y lo he pasado mal. Discusiones infantiles con mi ex-jefa (del área en la que trabajé primero acá), alejamiento de personas cercanas de acá, etc, etc, etc.
Y el año pasado, en esta misma fecha, anhelaba que ocurriera un milagro y poder quedarme, hoy anhelo que pasen rápido los días hasta el 30 de abril. Misma fecha en la que me retiré el año pasado. Ayer se fueron mis amigos. El año pasado, una de ellas, me dijo: "Aída, nosotros también sufriremos al ver tu puesto vacío". Y pucha que duele. Duele saber que los almuerzos, nunca más serán iguales.
- Nunca más compartiremos la mayo.
- Nunca más llegará G. y B. con comidas ricas para compartir.
- Nunca más haremos conversaciones profundas a partir de las noticias que vemos de vez en cuando por la tele.
- Nunca más nos reiremos a carcajadas, por cosas de la pega.
Ya no estamos juntos. Pero espero que algún día, podamos reencontrarnos en otro entorno laboral. Me aferro a eso, aunque sea la ilusión más estúpida que ha aparecido por mi mente en los últimos años.
Me duele mucho estar aquí. ¿Por qué no fui una de las elegidas ayer?
Abrazo.
martes, 12 de febrero de 2019
El amor (no) duele
Hoy quiero hablar de esto:

No es algo que me haga sentir orgullosa ni mucho menos, pero lo viví en diciembre del año pasado.
Yo, la super feminista, yo, la misma que adora con fervor a Simone de Beauvoir. A mi, me pasó.
¿Y por qué no me iba a pasar?
La situación fue así:
Él quería que fuera a un paseo X de la pega y yo no quería ir, además tampoco tenía derecho a entradas por mi tipo de contrato.
Él hace lo posible por conseguirme entradas y yo le digo que no se desgaste, porque aunque me dieran entradas, yo no quiero ir.
Él insiste y me dice un tajante, en tono pasivo-agresivo:"Vas a ir".
Yo insisto de vuelta y le digo "Ya te dije que NO IRÉ".
Ante mi negativa y viéndose realmente perdido, no encontró nada mejor que agarrar el apoya manos de la ACHS y pegarle super fuerte, contra su propia mano.
Yo, sorprendida (nunca me había pasado algo así) le dije "Me vas a pegar acaso porque NO QUIERO IR"?
Y en ese momento, me cagué de miedo. Llamé a una amiga, me dijo que si, efectivamente es violencia. No lo soñé, no lo exageré. Que huya de ahí. Le conté a otros compañeros de acá y me dicen: "Ay quizás no fue así, él es super calmado". Y si, es calmado cuando le conviene. Y esta es otra característica de machitos alfa golpeadores, hacerse los lesos.
Y desde ese día de diciembre, lo tengo al frente y hago como que no existe. Pero está ahí. Y también ahí están las malditas cosas de la ACHS. El otro día, volvió a pegarle. Estaba "jugando" con otro compañero y le dice "que ganas de pegarle como le pego a esto". Y me paralicé de nuevo.
Y así fue como me convertí en un objeto que hay que pegarle si no quiere hacer lo que el niñito mimado de mamá, quiere.
La violencia hacia las mujeres es así chiquillas. Así de inminente, así de disruptiva, así de dolorosa. Porque me duele. En serio. Me duele conmigo misma, porque le permití llegar hasta ese límite, pero a la vez,me siento orgullosa de haberle puesto freno a tiempo.
Fue mi prueba en contra del amor romántico, que tanto mal me ha hecho.
El amor, jamás duele.

No es algo que me haga sentir orgullosa ni mucho menos, pero lo viví en diciembre del año pasado.
Yo, la super feminista, yo, la misma que adora con fervor a Simone de Beauvoir. A mi, me pasó.
¿Y por qué no me iba a pasar?
La situación fue así:
Él quería que fuera a un paseo X de la pega y yo no quería ir, además tampoco tenía derecho a entradas por mi tipo de contrato.
Él hace lo posible por conseguirme entradas y yo le digo que no se desgaste, porque aunque me dieran entradas, yo no quiero ir.
Él insiste y me dice un tajante, en tono pasivo-agresivo:"Vas a ir".
Yo insisto de vuelta y le digo "Ya te dije que NO IRÉ".
Ante mi negativa y viéndose realmente perdido, no encontró nada mejor que agarrar el apoya manos de la ACHS y pegarle super fuerte, contra su propia mano.
Yo, sorprendida (nunca me había pasado algo así) le dije "Me vas a pegar acaso porque NO QUIERO IR"?
Y en ese momento, me cagué de miedo. Llamé a una amiga, me dijo que si, efectivamente es violencia. No lo soñé, no lo exageré. Que huya de ahí. Le conté a otros compañeros de acá y me dicen: "Ay quizás no fue así, él es super calmado". Y si, es calmado cuando le conviene. Y esta es otra característica de machitos alfa golpeadores, hacerse los lesos.
Y desde ese día de diciembre, lo tengo al frente y hago como que no existe. Pero está ahí. Y también ahí están las malditas cosas de la ACHS. El otro día, volvió a pegarle. Estaba "jugando" con otro compañero y le dice "que ganas de pegarle como le pego a esto". Y me paralicé de nuevo.
Y así fue como me convertí en un objeto que hay que pegarle si no quiere hacer lo que el niñito mimado de mamá, quiere.
La violencia hacia las mujeres es así chiquillas. Así de inminente, así de disruptiva, así de dolorosa. Porque me duele. En serio. Me duele conmigo misma, porque le permití llegar hasta ese límite, pero a la vez,me siento orgullosa de haberle puesto freno a tiempo.
Fue mi prueba en contra del amor romántico, que tanto mal me ha hecho.
El amor, jamás duele.
martes, 5 de febrero de 2019
Ya no somos los de antes
Es algo que no me dejo de preguntar. Puede ser que antes haya sido más permisiva contigo y tu me hayas tenido más paciencia. Te quise harto. Hasta que hice visible lo evidente, somos polos opuestos en aspectos cruciales de vida, tales como:
1. Quiero tener hijos/No te gustan los niñ@s.
2. Me encanta el agua en la piscina, en todas sus formas posibles/ Eres lo más parecido a un gato versión humana que conozco.
3. Amo viajar/ Odias viajar. Incluso una vez dijiste que preferías ver el mundo por la National Geographic.
4. Amas el futbol/ Odio el futbol.
5. Te gusta picarte a intelectual/ Me cargan los picaos' a intelectual.
6. Me dijiste una vez que odiabas a Silvio Rodríguez y la música andina/ Mis mejores recuerdos están musicalizados por dicho género.
Ayer me metí a un grupo de facebook, dedicado a las mujeres géminis y hacían esta pregunta:
Pasa que aire con tierra no se llevan, me diría una amiga numerologa que cacha de esto.
Pasa que mientras ellos prefieren el orden y la estabilidad, géminis es inquieto y está buscando cada día nuevas aventuras.
Pasa que no puedo estar creando conflictos nuevos contigo, a cada día y cada minuto, porque no me escuchaste que esto y/o aquello era importante para mi alma adolescente.
Pasa que decidí que lo mejor contigo, era distanciarme y así llevo algunos meses. Y la verdad, no ha sido tan terrible como lo había imaginado (...)
jueves, 10 de enero de 2019
Citas - La historia del amor (Nicole Krauss) Parte 1
Me estoy leyendo un libro HER-MO-SO. Se llama "La historia del amor" y es de Nicole Krauss. Voy como en la mitad del texto, pero me ha hecho reflexionar en torno a tantas cosas.
Y yo tengo una "mala costumbre" (a los ojos de otr@s) y es que me gusta subrayar mis libros. Antes lo encontraba un sacrilegio, hasta que un día dije "qué tanto, si es solo papel" y empecé a subrayar con lápices lindos. Y ahí quedan las frases subrayadas. Este año, quiero hacer algo distinto. Y es que con cada libro que lea, copie estos párrafos/frases textuales aquí y al ladito, con color fucsia, escriba porqué me gustó. Asi no quedarán guardadas empolvándose y esperando volver a ser leídas en el librero. Aquí tendrán una nueva vida... y lo mejor, es que podré volver a leerlas.
Así que aquí vamos!
{"Una vez la gente empezó a sentir, creció el deseo de sentir. Todos querían sentir más y más profundamente aunque doliera. La gente se hizo adicta al sentimiento"} Si esto lo hubiese el 2016, me hubiera ahorrado mucho tiempo de terapia. Porque yo, sí, yo, tuve miedo de sentir. Ahora soy una orgullosa adicta al sentimiento.
{"El que hoy seas un poco más feliz, no quiere decir que no te sientas un poco más triste. Cada día trae un poco de cada, lo que significa que ahora mismo, en este momento, te sientes más feliz y también más triste que nunca antes en tu vida"} Soy géminis e inestable. Creo que quiero que este párrafo completo, sea mi epitafio. Hay días en que estoy completamente alegre, pero siempre convive conmigo la tristeza y la melancolía.
{"Si tuviera una cámara, te retrataría todos los días. Así podría recordar cómo estabas en cada día de tu vida"} Años antes que muriera mi papá, escuché a una conocida fotógrafa chilena decir que su profesión le había permitido tomarle una foto a su hermano, hasta el mismo día que murió en un accidente. Y yo mientras la escuchaba decir eso dije "que cuatico". Y me tocó vivirlo. Mi papá, tiene fotos hasta dos horas y media antes de morir. Y por eso, amo la fotografía. Por su poder.
{"Imaginaba que sería extraño vivir en este mundo no estando ella. Y sin embargo. Ya hacía tiempo que me había acostumbrado a vivir con su recuerdo"} Hace casi 10 años que vivo en un mundo sin ella. Y lo pensé apenas partiste Claudia. Llevo 10 años con esa pena. Diez años desde que no tengo una prima-amiga-confidente a quien contarle mis cosas.
{"Tenían muchas cosas en común, pero entre ellos se alzaba una oscura y densa diferencia que tenía el efecto de atraer a Rosa, empeñada en comprender hasta su más ínfimo detalle"} Con él, siempre fui Rosa. Gasto mi energía en comprender sus gestos, sus ausencias, sus actos de nobleza, su momentos gélidos. Todo. Y ha sido un año adictivo. He tenido que enfrentar esa adicción a porrazos. Estoy justo viviendo ese proceso de "soltarlo".
{"Y entonces le dio un beso. Aquel beso era una pregunta que él deseó estar contestando durante el resto de su vida"} Es algo que imagino aún. ¿Tal vez debo asumir que es algo que nunca dejaré de anhelarlo?
{"De no ser por ella, nunca hubieras tenido ese espacio vacío ni sentido la necesidad de llenarlo") Responderé esto con una frase de una canción de Drexler "Creo que sabes que el regalo que me hiciste, me cambió la vida entera". Una vez conocido ese deseo, quiero que esté colmado.
Después de estas frases... ¿Cómo se termina una entrada en un simple blog? ¿Ah?
Ah si, charolín no más. :)
Y yo tengo una "mala costumbre" (a los ojos de otr@s) y es que me gusta subrayar mis libros. Antes lo encontraba un sacrilegio, hasta que un día dije "qué tanto, si es solo papel" y empecé a subrayar con lápices lindos. Y ahí quedan las frases subrayadas. Este año, quiero hacer algo distinto. Y es que con cada libro que lea, copie estos párrafos/frases textuales aquí y al ladito, con color fucsia, escriba porqué me gustó. Asi no quedarán guardadas empolvándose y esperando volver a ser leídas en el librero. Aquí tendrán una nueva vida... y lo mejor, es que podré volver a leerlas.
Así que aquí vamos!
{"Una vez la gente empezó a sentir, creció el deseo de sentir. Todos querían sentir más y más profundamente aunque doliera. La gente se hizo adicta al sentimiento"} Si esto lo hubiese el 2016, me hubiera ahorrado mucho tiempo de terapia. Porque yo, sí, yo, tuve miedo de sentir. Ahora soy una orgullosa adicta al sentimiento.
{"El que hoy seas un poco más feliz, no quiere decir que no te sientas un poco más triste. Cada día trae un poco de cada, lo que significa que ahora mismo, en este momento, te sientes más feliz y también más triste que nunca antes en tu vida"} Soy géminis e inestable. Creo que quiero que este párrafo completo, sea mi epitafio. Hay días en que estoy completamente alegre, pero siempre convive conmigo la tristeza y la melancolía.
{"Si tuviera una cámara, te retrataría todos los días. Así podría recordar cómo estabas en cada día de tu vida"} Años antes que muriera mi papá, escuché a una conocida fotógrafa chilena decir que su profesión le había permitido tomarle una foto a su hermano, hasta el mismo día que murió en un accidente. Y yo mientras la escuchaba decir eso dije "que cuatico". Y me tocó vivirlo. Mi papá, tiene fotos hasta dos horas y media antes de morir. Y por eso, amo la fotografía. Por su poder.
{"Imaginaba que sería extraño vivir en este mundo no estando ella. Y sin embargo. Ya hacía tiempo que me había acostumbrado a vivir con su recuerdo"} Hace casi 10 años que vivo en un mundo sin ella. Y lo pensé apenas partiste Claudia. Llevo 10 años con esa pena. Diez años desde que no tengo una prima-amiga-confidente a quien contarle mis cosas.
{"Tenían muchas cosas en común, pero entre ellos se alzaba una oscura y densa diferencia que tenía el efecto de atraer a Rosa, empeñada en comprender hasta su más ínfimo detalle"} Con él, siempre fui Rosa. Gasto mi energía en comprender sus gestos, sus ausencias, sus actos de nobleza, su momentos gélidos. Todo. Y ha sido un año adictivo. He tenido que enfrentar esa adicción a porrazos. Estoy justo viviendo ese proceso de "soltarlo".
{"Y entonces le dio un beso. Aquel beso era una pregunta que él deseó estar contestando durante el resto de su vida"} Es algo que imagino aún. ¿Tal vez debo asumir que es algo que nunca dejaré de anhelarlo?
{"De no ser por ella, nunca hubieras tenido ese espacio vacío ni sentido la necesidad de llenarlo") Responderé esto con una frase de una canción de Drexler "Creo que sabes que el regalo que me hiciste, me cambió la vida entera". Una vez conocido ese deseo, quiero que esté colmado.
Después de estas frases... ¿Cómo se termina una entrada en un simple blog? ¿Ah?
Ah si, charolín no más. :)
sábado, 29 de diciembre de 2018
Chau chau 2018, te quiero 2019.
Como comenté en la entrada anterior, este año para mí, fue bien "meh". Me despido aún con mucha rabia por algunas cosas que me tocó vivir. No me agradaste mucho 2018, pero igual te recordaré, porque cada año sirve para aprender algo. Y parte de este aprendizaje, me gusta conservarlo aquí, como ya es tradición, hace ya 10 años. Este año, además del desafío del frasquito de la felicidad, completé el libro "Esto (no) es solo un diario". Este libro te proponía diversos desafíos que fueron muy entretenidos, sobre todo, en mis meses de soledad y ostracismo, jajajaja.
Ante ello, este recuento será más rápido que los anteriores, más conciso, pero no menos real.
Aquí vamos, te anhelo 2019.
Lo bueno:
- Volver a mi pega estable. Me fui. Volví y me cambie de área.
- Atreverme a enfrentar las cosas, no importando las consecuencias.
- Conocer gente nueva. Aprender de a poquito a querer, sin tanto temor.
- Viajar "sola" a otro país.
Lo malo:
- No haber bajado ni un gramo de peso.
- Que me eliminaran el contrato del Preu, justo cuando más lo necesitaba.
- Aprender que mucha gente que pasa por nuestra vida, debemos dejarla ir, porque nos causan más dolor que crecimiento.
Lo que me atreví:
- Hacerme exámenes con un terror tremendo al resultado. Debo repetir la ronda, al iniciar el 2019.
- Como dije más arriba, a decir lo que pienso. Ser firme con mis convicciones.
Lo que no hice:
- Me hice la loca, con cada una de las pautas que me dio la nueva nutricionista.
- No aprendí nada nuevo que me propuse aprender.
Lo superado:
- Hacer que las personas permanezcan en mi vida, solo por el temor a estar "sola". Una idiotez.
Día que me gustaría olvidar:
- El 25 de julio. Ese día, me llamó la Andrea y me dijo que no seguiría más en el Preuniversitario. Estábamos en plenas vacaciones de invierno y lo que aún me duele, es que hayan preferido a un abusador, solo por su trayectoria académica y de pasada, no me dejaron despedirme de los niñ@s.
Día que quedará enmarcado:
- el 12 de marzo: Fue el día de mi regreso a Baires. No se me ocurre momento más feliz, que cuando me bajé del avión y pise Ezeiza. Después estando allá, no pude estar más dichosa. Creo que si me dijeran "tendrás que repetir este año", no me dolería tanto, con tal de vivir esos 5 días de nuevo <3. Te amo Baires.
Lo nerd y académico más destacado:
- Leí harto de feminismo. Si, este año... fue el año más "morado". Tuve la intención de integrarme a un grupo de feminismo, pero con las personas inadecuadas. En fin, este año que viene, espero saldar este bichito.
- Leí un total de 36 libros. En fin, leí un total de 3 libros por mes. Y mis favoritos de este ítem, fueron:
- Poesía reunida - Alejandra Pizarnik.
- Maldita jefa - Daniela Viviani.
- Las hermanas Beauvoir - Claudine Montiell.
- Kafka en la orilla - Haruki Murakami
- Teoría King- kong - Virginia Despentes
| Mundo si quiere entender el feminismo de este siglo, lea este "manifiesto". |
Películas destacadas:
- Este año, vi "solo" 37 películas, pero a cambio, pucha que vi series y todas me gustaron (Outlander, Merlí, The handmade's tale, La casa de las flores, El tiempo entre costuras y élite). La rayé harto tiempo con Merlí, tanto fue que hasta entusiasmé a mi mamá, pero la verdad, es que la que más más más me gustó, fue "The handmade´s tale".
- En películas mis favoritas están:
- "Solo un sueño".
- "La otra reina"
- Soltera codiciada"
- Bohemian Rhapsody
y finalmente... mi favorita del año, redoble de tambores:
"Tully". Por favor, mundo véala y sorpréndase como yo con el final.
![]() |
| En serio, véanla. Esta escena, es una de las icono de la pelí |
Manualidades:
- Tuve la intención de aprender fotografía y por dinero no lo hice. Les juro que el otro año si o si, lo haré.
- Tuve la intención de aprender a bordar, incluso me compré los materiales y aún no me meto a ver ningún tutorial. Debo hacerlo po, cierto?
Lugares nuevos que conocí:
- Palermo, Buenos Aires: Mi pendiente, en 2010 y en 2015. Lo saldé y lo amé. Aunque sigo prefiriendo mi adorado Recoleta.
- Horcón: Lindo para conocer, no para volver. Al menos, cumplí con la tradición de comerme una empanada a la orilla de la playa (en un restaurant, obvia) y con colgar la cinta en el puente de los deseos. No me acuerdo que escribí, jajajaja.
Espero de 2019:
- Perdonarme y volver a quererme. Eso implica cuidarse. Comer sano, hacer ejercicio.
- Cumplir con el curso de fotografía. Debo hacerlo. Siento que tengo talento que me falta pulir y eso se logra con estudio y práctica.
- Practicar en el auto y sacar la licencia. Por primera vez que escribo esto, se ha transformado en una necesidad.
- Conocer un lugar nuevo.
- Realizar nuevamente un desafío lector, ergo, terminar con mi pila de libros que he ido comprando y no he leído, jajajajaja.
Y eso más o menos fue mi año y como siempre, termino con lo que espero del que viene.
Repito lo que escribí más arriba, te quiero 2019, quiéreme tu también a mi, ya?
miércoles, 19 de diciembre de 2018
Lo bueno del dosmildieciocho

Según Instagram, esto básicamente fue mi año.
Diciembre es mes de balances, de nostalgia de extrañar al papá y la Claudia. Y cuando el lunes, subí esto, dije que si bien, no había sido un año "malo" (no creo en eso de año malo/año bueno), si lo recordaré como bien "meh". Pero me quiero subir el ánimo hoy, así que haré una lista con las cosas que SI me agradaron de este dos mil dieciocho.
1. Viajar sola por primera vez en mi vida y lo mejor aún: "se pensó y se hizo".
2. Volver a trabajar en un entorno laboral que me gusta mucho.
3. Que me importe cada vez menos, lo que dirán de mi cuerpo nuevamente gordo. Ya no temo escribirlo. Ahora me falta decirlo.
4. Acercarme a una familia tan linda como la de Teresa y Fer. Sentirme cobijada.
5. Ver muchas series. Increíble que ponga esto como algo bueno del año. Pero pucha que me ayudó en los meses de tristeza y soledad. Te hablo a ti invierno.
Y te quiero 2019. Necesito dar vuelta la página en muchas cosas.
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