Esta soy yo

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Metropolitana, Chile
Licenciada en Historia y profesora de la misma disciplina. Vivo soñando, amando y recordando. Tengo dos metas en la vida: Viajar y encontrar la plenitud. Comencé este blog en 2011, como una "catarsis", hoy, es mucho más que eso. Enjoy!

lunes, 26 de enero de 2015

Chau, mi tesorito perruno

No había escrito, porque estaba aterrada.  Sí, como leen A-T-E-R-R-A-D-A.  Fueron semanas y semanas que caminé sobre un camino pedregoso que en ocasiones tenía llanuras lisas, pero yo sabía que de un momento a otro, podría tambalear. Un “sexto sentido” que le llaman.

Alguna vez les comentaba que cuando tengo pena y estoy abrumada, no puedo escribir y menos leer. Ambas cosas me fascina hacerlas, pero pareciera que lo que me tiene aproblemada consume todas mis dosis de energía y el escaso nivel de concentración que tengo.  No se para que tanto preámbulo, para decirles que tal como ya he expresado en otras redes sociales, mi pena y mis lágrimas, tienen un solo referente: mi perrita Mily.

No les diré que su partida era algo que no me esperaba, porque desde que cumplió 10, lo veía venir. Siempre se me hacía un nudo en el estómago, cuando me enteraba que perritos cercanos a su edad ya no estaban aquí o estaban muy viejecitos enfermándose  y odiaba con todo el corazón, cuando por casualidad me preguntaban su edad y yo les decía “14” y la respuesta siempre era “Aaaaah, le queda poco”. Un tiempo hasta llegué a mentir, porque la lola Mily, conservaba muy bien sus añitos.
En verdad, hasta el 22 de diciembre, era muuuuuuy activa. Saltaba, corría, hacia “maldades”, casi como una cachorrita. Sin embargo, después de su paseo de ese día, llegó mal y cojeaba. Se le paso con el correr de los días.

Su vida realmente cambió el 9 de enero. Ese puto día que hizo un puto calor. Andaba ida, tambaleaba y hasta se desvanecía. Yo ese día, pensé lo peor.  La tomamos, la subimos al auto y a las 2am, estábamos en urgencias con ella. El médico veterinario,  lo asoció a un shock de calor y le receto de por vida, vitamina E. Sí, definitivamente el viejazo, estaba haciendo su entrada gloriosa.

Estuvo días, así. Recién el miércoles 14, podríamos decir que volvió a ser la Mily loca. Pero yo no dejaba de sentir ese puto miedo de volver a verla así tan mal, como la vimos el viernes 9.  Y comencé con períodos de nauseas de puro miedo. Al desayuno y a la once, ya no comía pan, porque siempre no lo alcanzaba a terminar. Fue algo bien freak, pero mientras estaba callada masticando, mi cerebro comenzaba a maquinar historias horripilantes del terror, hacía arcadas y fin de la comida.
Mi mayor miedo, era tener que dejarla así, solita, la semana que estaremos fuera del país. Parte de mi, quería que la Mily estuviera hasta siempre conmigo, pero la parte realista sabía que eso no sería así. Era hora de comenzar a despedirse, aunque se me partiera el alma.

Estuvo una semana y un día, volviendo a ser como era ella. Pero el viernes todo cambió. A esta altura, los viernes para mi se habían convertido en una pesadilla. Yo estaba medio molesta, porque esta semana tendríamos visitas y yo no quería estar siendo cortés, mientras estaba al 50 % de energía.  Incluso le dije a mi mamá.  Ahora, después de que la tormenta explotó, agradezco de todo corazón, el camino preparado por Dios, para que ellos estén aquí acompañándonos.

Lo tomo como si fuese la Claudia, porque son sus papás los que tuvieron que consolarnos, cuando llegó el momento final. El viernes, como era habitual, salimos a pasear alrededor de las 21.00 horas y a 3 casas de la nuestra, ella se quiso devolver. Algo muy RARO, porque ella amaba salir. Yo le dije que camináramos un ratito más, accede y ¡se desmayó!  Fue horrible verla desmayarse, porque yo nunca había visto a alguien desmayarse.  Llegué corriendo con ella en brazos, pensando que estaba muerta gritando “mamá, mamá, ayuda!”. No perdió el conocimiento, pero yo sabía que ahora era el fin, el que hacía su entrada en gloria y majestad.

Desde ese momento, no paró de jadear. Estuvo toda la noche y todo el día sábado jadeando.  Nosotros lo asociamos a otro shock de calor. Y en verdad, tampoco quisimos llevarla al veterinario, porque sé que si hubiese sido así, la habrían sacrificado y eso si que no lo queríamos.  Yo había agarrado un miedo tremendo a quedarme sola con ella, por lo que cuando mi tía decidió ir a visitar a su hermana, yo también quise ir. No me llamen egoísta.  Todo ese rato, pensé lo peor.

Llegamos, tomamos once y la Mily seguía jadeando y andaba lentito.  Yo trataba de evadirme, viendo tele.  Incluso vi el show de Caroe en el festival de Olmué. Me reí a carcajadas, porque ese es mi mecanismo de defensa.  Justo después de terminar de reírme con un chiste de Caroe, pelando a los canales de tv, sentí 2 quejidos.  Era el fin.

Mi mamá comenzó a llorar, a desesperarse… y yo lo único que le decía era que cerrara el ciclo, que era lo más sano. Yo lo había hecho en la mañana, cuando la Mily con sus ojos de luna, me miró… y yo le tome su cabecita y le dije “Milita, no se preocupe por mi sufrimiento, yo la dejó partir”. Mi mamá llorando desesperada le decía “Gracias por todo mi perrita, fuiste mi mejor amiga en los días más tristes. Vete en paz.” Se convenció de decirle todo eso, mientras mi tía, le decía que se despidiera… que hacía lo había hecho Claudia con un perrito regalón que le duró un mes y medio. Yo también recuerdo lo último que le dije cuando agonizaba. Le dije “Mily, dale un beso al papito por mí, tu estas más cerca”. Ella con sus ojos idos, me miro asintiéndome. Fue el fin. Agonizó por media hora y murió en su canastito de mimbre que le compramos cuando era una beba. Tantos años y anécdotas con mi pequeña, para que todo terminara con dos quejidos.

Para nosotras, siempre la opción fue cremarla. Se lo escuché decir a una tía que una prima, eso había hecho con el perrito regalón que le duro 17 años.  Siempre fue la opción, pero nunca busque un lugar específico. Soy mejor actuando en el momento. Les juro que hasta yo misma me sorprendo de mi fortaleza.  Encontré una veterinaria que queda relativamente cerca de mi casa, que me la podía recibir a esas horas. A mí lo que más me aterraba siempre de ese momento, era tener que tomarla y llevarla. Menos mal que mi tío, estaba aquí.  Yo lloraba, pero con resignación.

En la consulta, llegamos y me sorprendió la empatía de los veterinarios en turno. Me abrazaron y sentí cobijo. Una cosita rica. Le pregunté si esa era la última vez y me dijo que no… que tendríamos todo el tiempo del mundo para despedirnos. 

Después de hacer los trámites de rigor, entramos a la consulta, y el veterinario practicante la tenía lista. Con taponcitos y sus ojos cerrados. Yo le agradecí. Y comenzamos el ritual. Yo amo los rituales, por lo que primero, le canté un par de canciones y una que le dedicaba el papá a ella.  Después le pedí perdón, por esos días que la dejamos sola, cuando vivimos en la casa de mi tío ( 1 mes y medio después de la muerte de mi papá). Y después le agradecí por todo, por sus locuras, por sus lamidos, por su compañía. Al final rezamos, tomé el celular y busque una oración cortita a Francisco de Asís y la becé. En su nariz de morita, en su colita, en su lomo, en sus orejitas.  Y fue el fin.

Llegamos a la casa a las 4am, tomamos un café descafeinado y nos fuimos a acostar. Como están de visita mis tíos, estamos durmiendo en mi pieza, por lo que aún no hemos enfrentado eso de dormir sin ella en la cama. Serán momentos difíciles, pero la vida es así.

Por esas casualidades, el viernes tomé una libreta donde tenía escrito parte de una canción de Drexler, que dice “Tu corazón va a sanar”.  Y mientras la Mily agonizaba, pasaba por mi mente otra parte de la canción que decía “Que morir, también es ley de vida”. Y es verdad, no es primera vez que paso por esto, que no puedo comparar dolores que ya he sentido antes, pero la Mily siempre fue mucho más que una mascota, fue mi hermana y mi amiga.Y ese sábado, como un presagio sonó en la radio “Morir al lado de mi amor” de Demis Roussos.  Sé que ahí comenzó la despedida.

Ayer domingo, fue un despertar diferente. Podría decir que hasta en paz, porque lo había pasado realmente mal en estos días.  Estoy triste, pero es una tristeza diferente a las que conocía. Y puede ser porque la Mily me dio la posibilidad de despedirse y  por primera vez experimenté lo que es ver apagarse la vida de un ser vivo. Es un momento especialmente potente.  Es cuatico, pero es bacan despedirse. Ni de papá ni de Claudia, tuve esa opción. Y ahora no podría decir que es mejor, porque me cargan las comparaciones. Todos los momentos los trato de vivir lo más lúcida posible no más.  
Sé que se vienen días complejos, quizás después que mis tíos se vayan… pero esta vez el destino ha sido benevolente y en estos primeros días, Dios mediante, conoceré un lugar nuevo… y eso siempre le hace bien al alma. Lo tomaremos como un viaje de doble sanación.

Discúlpenme por explayarme tanto a quienes llegaron hasta aquí, pero no quería olvidarme de esto. Lucho, día a día, contra el olvido.

¡Cariños!


lunes, 5 de enero de 2015

Las cartas del mundo virtual

Puede ser que por estar viviendo los primeros días de este nuevo año, ando medio nostálgica. El viernes, cargué  (redoble de tambores por favor) ¡al fin! un libro en el kindle que compré en octubre. Por el tema del desafío, había dejado bien de lado ocupar el e-readers y sinceramente, me gustó ene el formato. Y yo, era la presidenta del club "amo los libros del papel, los digitales son una herejía del siglo XXI", ya bueno, no tanto, pero algo así, jajajaja. 

Me imagino que si Ale pasa a leer/comentar esta entrada, adivinara en seguida que libro que ella misma recomendó en su blog y que me tiene en añoranzas de recibir correos y volver a chatear como antes, jajajaja.  Resulta que voy en la mitad de "Love, Rosie" y lo amé.  Pero por sobre todo, me ha hecho recordar como fueron mis propios momentos en la "primera etapa", de la masiva comunicación a través de internet.

A mi me gustaba y aún me emociona el recibir un correo electrónico, a modo personal (los de "tipo laboral" los detestó un poco), pero siento que cada vez, recibo menos de ese tipo y sinceramente me entristece muchísimo. Siento que estamos en la etapa de moda de la mensajería instantánea y eso le quita mucho "romanticismo" al asunto, jajaja. Así que decidí que este año, enviaré muchos más correos. He dicho, caso cerrao'.

Otra cosa que he recordado leyendo el libro, han sido los diversos portales de chat que existían a comienzos de la década del 2000. Yo pasé por varios, pero debo reconocer que al que más me metía era al latinchat (¿existirá aún?)  y a los diversos chat que había en las páginas de las radios juveniles y tops del momento, jajajaja. 

En el latinchat, típico que me metía a las salas de mayores edades y casi siempre me hacía pasar por alguien de al menos, unos añitos mayor. Si, de chica me ha gustado relacionarme con hombres mayores, jajajaja. Lo expreso, porque alguien una vez creyó que yo buscaba un padre de reemplazo, después que perdí abruptamente al mío (Hola querido psicologo Pablo). Me acuerdo que después que uno chateaba por hooooooooooras con gente desconocida, si "enganchabas" con la supuesta personalidad de la persona en cuestión, pasabas a la siguiente etapa: MSN Messenger. 

A mi me dolió el fin de MSN. Tantos recuerdos, tantas alegrías y tantas penas que expresé mediante mi clásica letra verde en cursiva. A veces, hasta recuerdo que una vez intente ponerme de nickname "Soy la presidenta del mundo" (tenía 14 años, jajaja) y MSN me bloqueó la sesión por algunas horas, jajajajaja. O la vez que decidí ponerme de nick "Lemon Gris", cuando todo el mundo sabe que yo odio el limón y gris porque era el color favorito de alguien. O cuando se puso de moda, esto de "copuchar" la canción que estaban escuchando tus amigos reales y virtuales. O la vez, que con el pololo de turno de los 15, nos propusimos llegar a los mil KB, en el archivo que guardaba nuestras conversaciones. Ni siquiera les cuento todas las horas al día que chateabamos para lograr la estúpida meta. O por último, cuando además del nickname, uno podía poner una frase extra: la mía siempre fue "Todo es cuestión de actitud". Y me dio muchisima lata, cuando años después la Cecilia Bolocco, utilizó MI FRASE, es el spot publicitario de una tienda de retail, jajajaja. 

Y tratando de dar un cierre a esta nostálgica entrada, jajaja... ¿Ustedes tienen algún correo electrónico que revisen de vez en cuando? Yo tengo 3 favoritos:

1- El último que me envío mi prima Claudia, alrededor de una semana antes de que muriera. Es bacan leer ese e-mail, porque es una síntesis de todo lo vivido en las últimas vacaciones que disfrutamos con ella. Y la frase final, me mata. Es tan una despedida. Como si en el fondo supiera que pronto partiría (no, no estaba enferma).

2- Un correo electrónico que me envío mi papá en julio del 2010 y me pide que le avise a mi mamá que llevara pollo apanado para la cena. Es tan cotidiano, que lo amo con locura. 

3- Uno que recibí de parte de P. en enero del 2011 y finaliza con un "Que tengas unas lindas vacaciones y cualquier cosa no dudes en escribirme". Hace ene tiempo que no lo releo, pero se que en su momento, me saco infinitas alegrías y solo por ello lo conservo.

Ya, ahora sinceramente... ¿Seré una "cachurera digital" (además de la vida real, ups) guardando estos recuerdos electrónicos?

Me siento tan reflejada en esta imagen <3 


¡¡Abrazos!! (También amo sus e-mails!)
P.s.: Enhorabuena, les comento que esta es la entrada nùmero 100 de este humilde blog. Gracias infinitas a ustedes por pasar por aquí :D.

lunes, 29 de diciembre de 2014

¡Au revoir 2014!

Es el último lunes del año y tal como es tradición, hace ya 7 años, procedo a realizar mi balance.

Lo bueno: Fue un año tranquilo y eso siempre se agradece. Me encontré más estable y no me ocurrió nada completamente malo.

Lo malo: Sigo aprendiendo a vivir con los recuerdos que muchas veces provocan dolor. Aún tengo días en los que quiero desaforadamente apoyar mi cabeza en la pancita de mi papi y/o noches en que necesito un consejo de mi prima Claudia, pero estoy aquí... agradeciendo cada minuto de vida que tengo. 

Lo que me atreví: A realizar clases improvisadas. Antes, para una persona tan mega archi estructurada, como quien les escribe, estoy habría sido imposible. Fue una vez en la U', no creo que lo haría con la Historia, jajaja. 

Lo que no hice: ¡Adivinen! El curso de conducir.  Sigo en la ambivalencia que les contaba a inicios de primavera. Se que necesito hacerlo, pero ocurre que justo cuando voy a ir a inscribirme, se de algo o veo alguna impertinencia conductora que me hace retroceder años luz en mi decisión. 

Lo superado: Después de 18 años... deje de morderme las uñas. Comencé el primero de mayo, he tenido durisimas pruebas, pero no he recaído. Me hubiese gustado escribir como logre tomar la decisión de dejar de morderlas, pero siempre que comenzaba a escribir, pensaba "esto no es para nada interesante" y después recuerdo, que a mi misma, leer las historias de superación de la onicofagia de otros, me ayudó ene. Post pendiente, obvio.

Día que me gustaría olvidar: El 17 de septiembre, porque me sentí realmente sola. Y a mi me gusta en cierta forma estar sola por decisión, pero que te dejen sola, es terrible. Caso cerrado.

Día que quedara enmarcado: Por lejos el día que asistí al concierto de Jorge Drexler. Era mi pendiente por tantos años verlo cantar en vivo y lo que ocurrió después de su show, fue un plus que recordaré hasta viejecita. 

Lo nerd y académico más destacado:
a) ¡Leí 58 libros! 46 fueron parte del desafío que inicié en marzo. Aún me quedan 10 para terminar con los pendientes de siglos, pero me siento dichosa de haber avanzado un montón. 

b) El primer mes del año, comencé un curso de mi idioma favorito: francés. Siento que para no saber ni decir "hola" en el idioma galo, avance harto. Aunque como lamentablemente este se desarrollaba en el Colegio de Profesores, todo terminó de manera muy abrupta en agosto. Quiero retomarlo si hacen su versión 2015.

Películas favoritas:
Vi 38 películas este año. Todo un record para mi, jajaja. Y el film que más me gustó fue: "Love story" sobre todo, porque hace mil siglos que quería verla y al fin este año, la encontré.
Y de las estrenadas este año, me quedó con "Her", "Philomena", "Bajo la misma estrella" y "Si decido quedarme". Muy onda adolescente las 2 últimas, pero muy reflexivas a la vez. 

Probé:
a) El late harvest: yo odiaba el vino, hasta que tuve el honor de probar este maravilloso trago a inicios de junio. Hoy es por leeeeejos mi favorito. 

b) La carne mongoliana: Había comido carne salteada con verduritas, pero la preparación a la usanza china, es otra cosa mariposa. Lejos mi plato favorito de este año. He probado en varios lugares, pero me quedó con el que preparan en "La montaña china". Un restaurant medio pomposo que queda justo al frente del Estadio Nacional. 100 % recomendable.

c) El lomo salteado: Al igual que el plato anterior, este también tiene su que se yo. Comí solo una vez, pero lo sigo pensando y saboreando en mi mente, jajaja.

d) El ciboulette: Lo probé por primera vez en octubre y supe lo que era el amor verdadero, cuando mi paladar lo degustó. Aprendí a hacer una salsa maravillosa que tiene al ciboulette como ingrediente estrella y cada vez que la hago quedo como reina. 

Manualidades: 
El ítem pendiente de este año... no aprendí nada nuevo y tejí muy poco, comparado con años anteriores.

Lugares nuevos que conocí: 
Lago Ranco, Futrono, La unión y Santa Cruz. 

Espero del 2015:
a)Volver al aeropuerto. Tengo terror a mi reacción y no por viajar en avión, porque eso me encanta. 
b) Trabajar en serio, o sea, mínimo con sistema de salud. 
c) Aprender algo nuevo, en cualquier ítem. 
d) Retomar el curso de francés.

¿Y ustedes? ¿Lograron cumplir con sus desafíos? ¿Como pasará a su propia historia este año? 

Desde ya, les deseo un muy próspero año 2015 y de todo corazón, ojala que sigamos en contacto el que año que se avecina <3.

Abrazos!!!!

martes, 16 de diciembre de 2014

Ser reclamona por naturaleza

Tenía pensado escribir este post ayer, pero sinceramente estaba exhausta. Tuve que corregir 52 planificaciones en 4 horas, para lograr al fin, cerrar semestre. Ayer me despedí formal y simbólicamente de mi Universidad, cerré ciclos, visité cada uno de los lugares que más me gustaban y dije adiós de corazón. Sabiendo lo que me cuesta a mi despedirme, siento que hice bien con este ritual y me gusta saber que estoy soltando lazos emocionales con el lugar que sin duda, albergó muchos de mis momentos juveniles. Tengo puestas mis mejores energías de que el otro año, mi destino laboral, mejorará. Lo decreto y punto. 

La semana pasada, pensaba que una característica mía que nunca he comentado por aquí, es que me declaro una persona "reclamona". Incluso en mi época, de mayor timidez, lo fui. En mi año sabático (2007) como tenía tiempo de sobra, mi papá siempre me mandaba a realizar sus trámites y ahí comprendí que viviendo en Chile, no me quedaría otra que luchar contra la fauna de la burocracia. Una vez hablé hasta con un subsecretario del Ministerio del Interior, para que a mi papi, le reconocieran su exoneración política (lo despidieron injustamente en un trabajo a inicios de la dictadura). Fue chistoso y me sentí muy "empoderada".

Y la verdad, es que eso es lo más bacan de reclamar. Es una satisfacción tremenda la que te da saber que gracias a tu reclamo, no te hicieron lesa o no pecaste de inocente, ante una situación "X". Eso sí, reclamar tiene sus riesgos:

a) En uno de los lugares que siempre reclamo, es en el supermercado que hay cerca de mi casa. Es un Tottus y esta línea de mercados si que es reconocida por poner un precio en la góndola y marcar otro en la caja. O no respetar las ofertas/liquidaciones. Por lo general, voy los sábados al super, pero una semana de este año, tuve que ir todos los días y cada uno de ellos, tuve un problema de este tipo. Por ahí por el miércoles, la supervisora ya se sabía mi nombre y me pidió a nombre de la empresa, disculpas. Eso sí, hay una supervisora que me odia. Atiende los fines de semana y les juro que siento su mala onda energética hacia mi y eso nunca es bueno, jajaja. 

b) Hay veces que incluso reclamando, no sacas nada en limpio. Ya, esas veces... son las peores, porque además de sentirte atada de manos, sientes una frustración tremenda que no se quita, con nada. Una vez, vi un caso extremo de esto. Había una señora reclamando a una vendedora por el cobro extra en su cuenta de pago de una tienda de retail. La trató pésimo, se desesperó, se puso a gritar, a llorar... fue realmente heavy, y no se porque, sentí empatía por ella. Nadie reclama por bolitas de dulce y me imagino que para llegar a ese estado, tiene que haber estado realmente chata. 

c) No solo reclamo por mi y/o por mis familiares. hay veces que también he defendido a otros. La vez más latente que recuerdo, fue en el primer año de U'. Estábamos en la clase del profesor que me gustaba- pero en ese entonces no era así- y a él, no se le ocurrió nada mejor que cerrar la puerta con llave, para así evitar  que los estudiantes ingresaran tarde y lo desconcentraran. De partida, yo encontraba peligroso eso de que nos encerrara, onda imagínense un temblor fuerte... y dos, me dio mucha lata, porque a esa clase, asistían estudiantes de otras carreras afines que a veces llegaban un poco tarde, porque su facultad quedaba lejos de la nuestra. Y justo ese día, uno de ellos, llegó 5 minutos tarde, cuando el tope máximo de horario de atraso eran 10 minutos, o sea, tenía 5 minutos a su favor para implorar piedad. Tocó la puerta, el profe le abre, le dice que no puede entrar y le cierra la puerta en sus narices. Eso último, les juro que me emputeció... levanté la mano, me armé de coraje y dije: "Oye profe, nada que ver que no lo dejes pasar, si recién son las 14.35". Mis amigas quedaron en shock, porque no estaba desafiando a cualquier profe po, lo estaba haciendo contra el apodado"tirano". Menos mal una de ellas me apoyó y comenzó a reclamar también, a lo que el profe responde: "Les informo que la facultad de leyes, esta unas cuadras más abajo". Golpe bajo. No deje de molestarlo en toda la clase, haciendo preguntas complicadas. Y sí, de ahí me empezó a gustar. 

d) Hay gente que nos detesta. En serio. Me pasó una vez en un Jumbo. Quería yo, comprar una cortina de baño que estaba en oferta, justo hasta ese día que fui a comprarla. Me aseguré antes y le pregunte a la vendedora de ese sector si es que la oferta aún estaba vigente y me la corroboro. Llego a la caja y marca el precio real (alrededor de 3 mil pesos más). Le explico la situación a la cajera, a lo que me mira con cara de odio y llama a la supervisora. Ella, accede amablemente a ir a revisar, a lo que yo le digo, astutamente, que la acompañare. Ah, eso, un tips de reclamo de este tipo, es que siempre que vean un precio en góndola y otro en caja, acompañen a quien vaya revisarlos. Me paso una vez que retiraron el papelito de la oferta y quedo todo en nada. Mi mamá justo estaba detrás mío, haciendo sus propias compras y me contó que la señora que venía después que ella, empezó a decir "que te apuesto que ni se llevara el producto". Me respetaron el precio que vi inicialmente y deje con tremendo tapaboca a la señora reclamona de las reclamonas. 

Cabe señalar que siempre que reclamo lo hago con respeto y normas básicas de educación.  Hay gente que confunde reclamo con desborde incontrolable de ira y no po, eso no esta bien. Y ahí, yo no los defenderé, jajajaja. Nah, en serio, después de lo que me ocurrió con entel, el año pasado, reconozco que me cuesta ser 100 % cortés, como lo era antes, en este tipo de situaciones... pero cuando noto que me estoy poniendo muy pesada, el angelito bueno me dice "Aída, ella/él no tiene la culpa" y bajo las revoluciones. Y agradezco gentilmente cuando respetan mis derechos como consumidora. 

¿Reclaman ustedes o les da lo mismo? 

Mafalda, una vez más, me comprende. 

Abrazos!!!

lunes, 1 de diciembre de 2014

Inmersa en el siglo XVIII

Una de las etapas históricas que más me gusta de la historia, es la llamada por convención "Edad Moderna". Fue el ramo, en que mejor me fue en la U' y me encantan es sensación de que la sociedad en algún momento y/o pulsión histórica,  comienza a "despertar". Y bueno, me ha ocurrido que en las últimas semanas, sin querer queriendo (como diría el Chavo, chanana) me he empapado de fines del siglo XVIII y de eso quiero hablar hoy.

Todo partió el día que fui a ver "Adiós a la reina". Esta película esta ambientada en plena Revolución Francesa y se centra principalmente en una de las empleadas de Marie Antoinette. Se centra en esas últimas horas, antes que estalle la Toma de la Bastilla, con todos los miedos que enfrenataba esa situación para la monarquía francesa. Me gustó la película, una porque nos muestra una Francia mucho más realista para el período (en varios ocasiones, se muestran en primer plano, ratones, mala higiene, etc) y dos, porque es interesante que también se incluya, al menos para la reflexión, lo que ocurría con los servidores de palacio. Debe ser heavy, que de un momento a otro, se te destruya todo el mundo que conoces y pases a ser parte de un cuestionamiento social del que tu formas, pero a la vez, no formas parte. Eso es lo bacan de la historia pueh, no los manuales, nos los "datos duros" ni fechas, si no, estas "sutilezas"/"hilados finos", de las que generalmente se encargan los historiadores.

No me quiero ir al lado latero, pero si bien, a mi me encantó - y me sigue gustando - la representción de la S. Coppola,  en torno a la figura de la reina, pienso que es bueno, vislumbrar ambos lados: el más frívolo y el más realista. María Antonieta, ha pasado a la historia como la reina que se mofaba del pueblo con una frase que no podríamos aseverar, pero se ha olvidado que ella misma, intervenía en cuestiones que su propio marido escapaba: decisiones. Y eso, en una mujer, es triplemente admirable.

Unas semana después, me contactaron para hacer clases particulares y grande fue mi sonrisa, cuando supe que lo que tendría que preparar eran 3 contenidos, entre ellos, la ilustración y la revolución francesa. Me gusta esto de estudiar para una clase, porque uno va "refrescando" ciertos hechos que permanecían en alguna parte del cerebro medios empolvados. Me gusta este período, porque si bien, esta revolución, no fue precisamente del pueblo, si fue una de las primeras veces que
la sociedad PENSÓ: "Este orden no esta bien, es hora de cambiarlo". Y no solo, pensó, si no que también ACTUO. Son enormes los legados que podemos encontrar para nuestra sociedad actual, en este período y eso es nerdmente maravilloso.

Y el domingo, escogiendo uno de los últimos 10 libros que me quedan para el desafío, me tope con una novela biografica de "Madame Pompadour", quien además de compartir el gusto por esa rica torta que la honra, también aparece fechada, más o menos en este mismo período. Y por ello, siento que el siglo XVIII, me anda persiguiendo. Asi que no sería novedad que si usted me ve en la calle en los próximo días, ande caminando en plena Alameda con un modelito como este (da lo mismo
los 30 y tantos grado de calor, obvio... todo sea por la Historia).
Lo quiero así mucho. 


Un tanto cortita la entrada de hoy, pero muero de tuto. Estrés noviembre-diciembre le llaman. Lo bueno, es que estoy cada vez más cerca de quedar liiiiiiiiiiibre. 
¿Les ha pasado esto de que sienten que algo las persigue/se les presenta repetitivamente?
Abrazos!!! 

lunes, 24 de noviembre de 2014

Tres películas de Disney que me han gustado

Cuando era niña, vi muy pocas películas de Disney. La primera que llegó a mi, fue "El rey león", pero tenía 4 años y siento que fue muy larga para la edad y me quede dormida a mitad de la película. Nunca más la he vuelto a ver, pero es uno de mis pendientes más pendientes, jajajaja. Tiempo después, el papá llegó a la casa con una serie de cortos de Minnie y Mickey y yo aluciné. Algunos eran en blanco y negro y otros mudos. Quizás ahí, me empezó a gustar la historia, jajaja. Nah, nunca he entendido, porque si siendo tan poco llamativos para mi edad, si marcaron mi corta vida. Mientras escribo esto, me preguntó donde estará ese VHS. Juro que si lo encuentro ordenando, lo veo de nuevo y resuelvo esta incógnita. 

Posterior a ello, mis papás nunca me incentivaron esto de llevarme al cine a ver películas de "moda". En la casa teníamos -con esfuerzo- tv cable y con eso me conformaba. No fue panorama nunca para mi, ya que la primera vez que mi papá me llevó al cine, se quedó dormido a los 10 minutos e incluso roncó. Además me tuve que conformar con ver "La llave mágica" y no con la que en un principio iríamos a ver: Toy story. Todo mal, jajaja. 

Después de esta especie de introducción, podría decirles que yo comencé a ver películas disney, después de los 21 años, jajaja. Es raro, pero debo ser una de las pocas cercanas al feminismo que no tuvo el complejo de "princesa" y que no siente ningún reparo en que las niñas, pasen por ese proceso, siempre eso sí, enseñándoles que aquello solo es UNA representación de las mujeres. En fin, en estos últimos años y gracias a mi amiga Camila, he podido tener mi revancha y ver estos "films pendientes". Hay 3 que me han encantado y ahora les cuento el porqué. 

No puedo hacer la comparación U.u


"La bella y la bestia": Cuando niña, me leí el cuento, por lo que más o menos, sabía lo que trataba, pero verlo (en versión fílmica y teatral), es otra cosa po. Primero, me encanta que durante varias partes de la película Bella se vaya despojando de ciertos "prejuicios" tanto físico como emocionales. Todo tiene un por qué y la película se encarga de relatarnos la razón que hay detrás del carácter de Bestia. Además la frase, por muy cliché que sea, es hermosa: "la belleza está en el interior", aaaaww. 
En segundo lugar, ME ENCANTA que Bella le guste leer y que en su tiempo libre, no solo se dedique a bordar, O SEA HERMOSO, y que onda lo bacan que es la biblioteca que Bestia cobija en el castillo. Un sueño. 
En tercer lugar, me llama la atención esto de que Bella se enamore de su captor. No, no estoy diciendo que me he vuelto fan del síndrome de estocolmo, jajajaja, pero hay ocasiones en que uno se enamora de quien primero partió "odiando" pues. Y eso ocurre en la vida real. ¿Aló? No estoy hablando de mi, si no de una amiga de una amiga, por sia'. Mentira, es de mi. 
Y la escena que me mata, me para los pelos y todo, es la del baile. Y mi sueño, es tomar tecito en una taza como Chip hechizado. 

Aaaaww, bella y bestia son. 
La quiero demasiado. 


"Pocahontas": Esta película empece a verla en octubre del año pasado y terminé de verla en abril de este año, jajajaja. Por lo que pase más de 5 meses pensando que Pocahontas y John Smith se quedarían juntos y serían felices para siempre y FIN. Cuando vi el final y supe que no era así, primero quedé plop y después me emocioné. ¡Al fin comprendí que las historias de amor, si pueden quedar inconclusas, porque solo el amor, no es suficiente! Por lo que me contó mi amiga, este film tuvo segunda parte, pero no quiero verlo. No. Fin. Inconcluso. Punto. 
Además está basada en una historia real y yo ha les he contado que me fascina la relación: Amor-Historia-Imposible. Y sí, esto de las relaciones amorosas entre conquistador-conquistada, se dio en varias ocasiones. Te pienso, Malinche. 
Ah, y el dato "freak" que guardo de mis recuerdos infantiles, es que mi mamá me disfrazó de "Pocahontas" para asistir a unas jornadas de carros alegóricos que promovía el colegio que iba en aquel entonces. No sabía nada de Pocahontas y mucho menos pensaba que en algún momento tendríamos algo en común, jajaja. 

Esto es lo común, jajaja. Me encanta la cara de ella. 


"Valiente": Fue la primera vez que fui al cine a ver una película en versión 3D y no me gustó el formato, jajaja, pero la trama lo compensó todo. Le llamaron "la primera princesa feminista de disney" y a mi me gustó por sobre todo, porque era chascona como yo, muajajajaja. No, mentira. En primer lugar, me encantó que Mérida se "rebele" ante el "destino manifiesto" de tener que pisar el altar, junto a alguien que ella no quería. Sí, tremendo poroto para disney con esta manifestación y sí, esto es feminista, pero no nos quedemos solo ahí. 
Me gusto, por sobre todo, porque el film, permite que reflexionemos los momentos que en nuestra propia vida, hemos sido "Valientes" (Sí, con mayúscula, porque es una palabra con fuerza y hermosa). En mi caso, justo ese año (2012), tuve que enfrentarme al duro proceso de ver una exhumación, era un "trámite"que teníamos que hacer junto a mi mamá y yo desde el primer momento, encontré que era inconcebible que ella tuviera que pasar por ese proceso de ver a su propia hija, así, en ese estado. Esa mañana, me acompañó un primo que quería muchisimo a Daniela (Nenela, le digo yo de cariño) y por un momento, antes de que comenzara todo, dude si en seguir allí o salir corriendo. Incluso recuerdo que le dije a Felipe: "Esta huea' es muuuy fuerte, me voy", y él me dijo: "Si quieres, hazlo. No te preocupes, yo sigo". Y esa frase, me hizo sacar valor que nunca imaginé que vivía en mi y le dije "No, yo me comprometí con mi mamá, no puedo arrepentirme ahora". Y si bien, fue fuerte, aún me siento muuuuy orgullosa de mi valentía de ese día.
Y tercero, me gusta porque además, Mérida debe hacerse responsable de sus actos y tratar de revertir lo que ella misma había desencadenado. ¿Cuantas veces uno mismo no ha debido pasar por ello, ah? Insisto, a muchos les hace falta ver esta película, jajajaja.  

Seca Mérida <3 


¿Y a ustedes les gustan las películas de Disney? ¿Cual(es)? ¿Compartimos algunas?
Abrazos!

lunes, 17 de noviembre de 2014

Semana 'rara' con final 'alegre'

Entre comillas dejaré rara y feliz, porque no creo completamente en las categorías. No todo fue blanco y/o negro, pero sí bastante especial la semana que acaba de pasar. 

Todo partió el miércoles. Ese día, la profe con la que trabajó en la U' me informó que el próximo año, ella ya no seguiría con la Cátedra en la que la apoyo el primer semestre de cada año, así que calabaza/calabaza. Reconozco que en los primeros 15 minutos, la noticia me chocó un poco, pero por otro lado, me agradó que me lo informara desde ya. Lo veo como un oportunidad, puesto que como escribí, por allá por julio, yo siento que sigo en la U', porque me pagan y permite que no me salga de mi zona de confort. Es hora de emigrar. Lo que no me gustó, fue lo que me dijo la profe al terminar de informarme, siento que era tan innecesario su "Aída, búscate un trabajo, ya esta bien los 2 años de RELAJO". Y bueno,  solo quien ha trabajado en "freelanceo", sabe que la cuestión no es nada fácil. Esto de estar en el limbo constantemente, no se la doy a nadie. Además que no trabajo por no querer trabajar, si no porque de verdad, el área que decidí estudiar esta colapsado... eso no es novedad para nadie. 

Ese día, llegué a dormir siesta, porque me dolía a full la cabeza y me desperté llorando. O sea, soñé con mi papá y en el mismo sueño, yo lloraba porque se iría y me desperté porque las lágrimas me estaban llegando al cuello. Recuerdo que le dije a mi mamá (duermo con ella, desde que el Lictorio partió) "Nooooooo. Puta la wea, estaba llorando". Lo sentí como un retroceso feroz. De puro susto a volver atrás, lloré más fuerte y me dolió más la cabeza. 

Por la noche, estaba viendo una escena muuuy heavy de maltrato, en esa teleserie nocturna de TVN que veo tarde, mal y nunca y justo en la mejor parte, me llama la profe de la U' y me habla muy nerviosa y lo único que le alcanzó a entender es que le entraron a robar a su casa-mansión-peñalolina y me rogaba que la cubriera en el curso que ella debía realizar en la tarde y en la que yo no pinto ni junto. Me pregunto quien la va a cubrir el próximo año, (Un gran "ella" para mi, por favors) muajajaja. 

El jueves hice la clase completita que me pidió que hiciera y de recompensa, ella me regaló un ticket que podía cobrar en el starbucks (me gusta el café del Starbucks, porque lo que menos tiene es café, muajajaja, así que no me hace mal para el estómago como los reales). Por casualidad, la mayoría de los alumnos/as que asistían a la hora y media de clases que tuve que hacer, habían sido estudiantes míos el año pasado, así que fue bacan re-encontrarse con varias y un horror ver nuevamente a un par. En fin,  raya para la suma, salí feliz después de la clase. Y ayer, una de ellas, me escribió a mi correo, un feroz piropo docente, jajaja. 

El viernes, haciendo zapping, pillé una película DEMASIADO INTERESANTE Y BELLA. Se llamaba "Memorias de Antonia" y básicamente era un cuento feminista holandés-belga. Y era ese feminismo bacan. Ambientado desde la posguerra europea, hasta principio de los 90, la película retrataba la historia de una mujer ultra empoderada y muy matriarcal que educó a su descendencia bajo estos mismos preceptos. Estaba inmersa en el "realismo mágico" y de verdad que debe ser uno de los films más estéticamente lindos que he visto. Además, Antonia en su época joven, me recordó tanto a mi autora favorita, demás que el turbante en la cabeza, fue un feroz guiño. 

El domingo, se venía el cumple 60 de mi padrino, tío con el que protagonizamos el accidente y del cual estábamos mega alejadas. Nos invitaron el lunes pasado, yo dejé que mi mamá decidiera si íbamos o no y ella quería. Yo no sabía y realmente nunca supe si quería ir a su casa o no. La cosa es que si me tuvo "pre-ocupada" toda la semana. Incluso la noche de sábado a domingo, me aferré a mi prima Claudia y al fin pude volver a soñar con ella. Llevaba meses y meses (4 años en verdad) rogando verla, aunque fuera en sueños. Y recordé el sueño, solo porque mientras me preparaba/vestía para el cumple, sonó en la radio "Hijo de la luna" (Mecano) la cual  yo siempre le dije que llevaba su nombre. Recuerdo que apenas empezó a sonar en la radio, le gritó eufórica a mi mamá "Luuucyyyy, soñe con la Claus. Que felicidad" y ella me responde y viene corriendo hacia a mi "Nooo, estai' leseando, mira, justo me estaba poniendo su anillo". Realismo mágico. 

Al llegar a la casa de mi tío, me empezó a dar una mini-crisis de pánico que alcancé detener a tiempo. Onda la frené, cuando me empezaron a tiritar las piernas. En serio, la cuestión me tenía mal, pero como suele suceder, lo pasé de maravillas. El nieto de mi tío, que tiene 12 y que ha sido el niño que yo más he querido en mi vida, pues he conocido todos sus procesos,  me dice mientras almorzábamos "Oye, cuando estaba en "Corteo", yo solo pensaba que quería estar allí contigo". Como no amarlo, díganme? En general, con mis ojitos de lucero, compartimos ene gustos y hasta la personalidad.  Asimismo, pude ver en vivo y en directo e  incluso compartir con el ya casi mito familiar, jajajaja. Siempre me decían que el escultor Mario Irarrázabal era padrino de uno de mis primos y yo no les creía. Hace poco incluso salió dando una entrevista en la Revista Caras, sobre una donación que realizó y de su "compromiso político" en la resistencia en plena dictadura. Y estaba ahí. Onda estuve con un protagonista histórico cultural. Me muero, como diría la "Nanny". 
Y a modo general, fue bacan volver a celebrar con ellos, así en serio. Incluso en una mi tío, teniendo muuchos seres a quien recordar, alzó la copa y nombró a mi papá... que se que estuvo siempre ahí. 

Y por estas cosas simples, la semana fue redondita. 

Toda la razón. Me gustan los equilibrios. 


Espero no haberlas lateado con mi relato tan extrañamente cotidiano. 
Abrazos!