Esta soy yo

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Metropolitana, Chile
Licenciada en Historia y profesora de la misma disciplina. Vivo soñando, amando y recordando. Tengo dos metas en la vida: Viajar y encontrar la plenitud. Comencé este blog en 2011, como una "catarsis", hoy, es mucho más que eso. Enjoy!

martes, 24 de febrero de 2015

Viajando con Aída - Buenos Aires

No había encontrado tiempo para escribir este post, lo tuve en mi disco duro cerebral, por días.. pero por diversas razones, no había podido sentarme, relajarme, poner en orden mis ideas y ¡escribir! La verdad, es que tenía todo planeado para comenzar el lunes 16, pero como eso siempre es al día siguiente del aniversario de mi papá, quedó  muy agotada y este año se juntó además que justo al día siguiente, llegaron las cenizas de la Mily (quién hoy cumple 1 mes sin nosotras) y fue un remolino de emociones gigantesco.  Ya, pero menos preámbulo y vamos por el primer recuento: Mi segundo paso por Buenos Aires.


Como les conté en el post anterior, este año decidimos viajar en modalidad de tour, algo totalmente nuevo para mí y absolutamente recomendable. Por recomendación (valga la redundancia) de mi amiga Camila, compramos un pack turístico a la agencia de viajes ATI y fueron unas vacaciones “cortitas” pero muy bien aprovechadas. De hecho, la vez anterior, yo estuve 10 días en Buenos Aires y en esta ocasión que estuve alrededor de 3 días, conocí muchísimo más de la capital trasandina.

Dos cosas antes de comenzar a desglosar por días:
1- La noche anterior a viajar, me ofrecí salir a regar y me caí.  ¡Hace como 15 años que no me caía y me tenía que caer 8 horas antes de viajar! Y como consecuencia, me doble un pie, jajajaja.  Así que anduve a media máquina, durante 2 días aproximadamente. Sin embargo, nada me impidió caminar eternamente por Corrientes y Santa Fe, dos de mis avenidas favoritas de Baires.
2- Yo siempre ando diciendo que amo viajar en avión, que no me da miedo y me hago la SUPERVALIENTE, pero el cruce cordillerano hacia a Argentina, en esta ocasión estuvo muy cuatico. A tal punto, que el piloto cada 5 segundos recordaba que en ningún momento uno se podía desabrochar el cinturón y me dio de verdad pánico, cuando dijo “Se apagara la luz del cinturón, PERO YO les RECOMIENDO no desabrocharlo durante todo el trayecto, porque tendremos HARTA TURBULENCIA”. Se me hizo ETERNO ese vuelo y eso que llegamos más rápido de lo esperado (de 1 hora 30 esperado  a 1 hora 5 min)

Al igual que el año pasado, desglosaré por días, de acuerdo a lo escrito en mi cuadernito de viajes.

Sábado 07 de febrero:
Cuando compramos el tour, supuestamente  llegaríamos a Buenos Aires a las 9.30 am…  y a mediados de enero, nos dijeron que finalmente arribaríamos a las 12.30 y 17 horas antes de viajar, LAN mandó un mail diciendo que el vuelo se iniciaría a las 12.25, así que se aterrizaría tipo 14.10, hora local. Fue fome,  cuando llegamos finalmente al hotel como a las 15.30, me bajó una pena tremenda, al darme cuenta que solo estaría dos días y medio en mi ciudad favorita. Anduve triste durante todo el almuerzo y después pensé: “Aída, cambia el switch, que sea cortito, pero bien disfrutado” y fue tal cual.

Ese día, después de instalarnos en el hotel, que estaba a una cuadra del Obelisco, salimos a buscar algún lugar para almorzar y llegamos a Corrientes, que estaba a una cuadra también, yo comí pizza y mi mamá escogió la clásica fugazzeta (mozarella más cebolla) y una bebida. Los del tour, quedaron de juntarse a las 18.30 para salir a caminar por los alrededores, pero nosotras decidimos que mejor recorreríamos por Corrientes solitas. Eso era muy bacan del tour, porque por lo general, las actividades en grupo eran en las mañanas, pero en las tardes uno quedaba totalmente con libre albedrío de hacer lo que quisiera, jajaja.  Recorrimos muchas librerías. Mi santa madre, tiene una paciencia infinita para acompañarme en mis panoramas seudoculturales y yo no sé si tengo tanta, cuando ella propone algo. Mal ahí.

Llegamos alrededor de las 20.00 hrs al hotel, descansamos un rato y escapamos un ratito del calor húmedo, tan característico de Baires en pleno verano. Eso sí, este año sentí mucho menos calor que en el 2010. Tomamos oncecita en el hotel, salimos a recorrer nuevamente por Corrientes, pero antes caminamos en dirección  hacia el Teatro Colón, nos devolvimos por la calzada sur y a una cuadra de Corrientes, había un espectáculo de tango  al aire libre.  No estaba soñando, era Baires. 
Mi pizza, que onda la cantidad de queso!

En Corrientes, tenían una especie de paseo de la fama, jaja... aquí la de Cerati.

Con la mami <3

Teatro Colón. 


Domingo 08 de febrero:
Nos levantamos tempranito (7.00 de la mañana) y fuimos a tomar desayuno. Nada que reclamar, ante el maravilloso desayuno buffet de los dos hoteles que estuve.  A las 9.30 salimos a recorrer la ciudad con el grupo y anduvimos, por Plaza de Mayo, Barrio la Boca, Caminito, San Telmo, Barrio Recoleta y por el principio de Palermo. 
Llegamos alrededor de las 14.00 horas al hotel y fuimos a almorzar a un tenedor libre de la calle Lavalle que NO recomiendo para nada, jajaja. Estaba TODA LA COMIDA FRÍA y yo diría que hasta medio pasada y con suerte había un postre disponible y todo por la no módica suma de 7000 pesos, después cache que los dueños eran chinos y yo no sabía, pero los peores tenedores libres del mundo mundial están a cargo de ellos.  

A las 16.30, caminamos hacia Avenida de Mayo, acortando camino por Calle Florida. Habíamos decidido tomar un taxi hasta San Telmo, pero preferimos caminar y disfrutar desde el comienzo la conocida feria de antigüedades que se pone cada domingo. Llegamos hasta la calle Chile, porque queríamos tomarnos algunas fotos con la Mafalda.  ¿Pueden creer que la vez anterior que estuve, nunca me enteré que había una Mafalda en San Telmo? Bueno, esta vez saldé mi deuda.

Quisimos seguir por la calle Chile y llegamos a Puerto Madero.  Caminamos hasta el Puente de la Mujer,  disfrutamos del lugar (muuuy tranquilo un día domingo!) y alrededor de las 20.00 horas, volvimos al hotel, siempre caminando.  Habían pronosticado lluvia esa noche, así que preferimos descansar, porque realmente habíamos andado todo el día patiperreando, jajaja.

Esa noche,  mientras mi mamá dormía,  me levanté, fui a mirar por la ventana, vi el Obelisco y de pronto en la tele, sonó la canción “Crimen” de Cerati. Fue un SUPER momento, que hasta me hizo soltar un par de lagrimones, porque al fin, AL FIN AL FIN, estaba ahí, donde siempre quise volver y reafirme aún más mis anhelos de vivir una temporada, allende Los Andes. 

Tanta historia reciente develada en este círculo de la plaza de Mayo (de mashó, jaja) 

Era TAN temprano que recién se estaban instalando los puestos de la calle Defensa. 

La mami, en la bombonera. 

La mami <3

Mural en calle Chile. 

Puente de la mujer, Puerto madero. 

Asientos de la calle que parecen de tela, pero no.. puro cemento. Los ame. 

Me dio tanta pena volver a Recoleta, pero es tan bonito este sector, que igual merece una foto en este registro. 


Lunes 09 de febrero:
Amanecí enferma del estómago, a causa, según yo, de la comida del tenedor libre.  Igualmente tomé desayuno y a las 09.30, salimos a recorrer la provincia de Buenos Aires, o sea, las “afueras” de la ciudad. Compramos un tour alternativo hacia Deltas del Río Paraná, también conocido como “Tigre”. Es un lugar, muy bonito, muy veraniego y donde vi muchas cosas nuevas (por ejemplo: un kiosko lancha). Antes de llegar a destino, pasamos por la residencia de Los Olivos (donde viven los presidentes de la Argentina, actualmente Cristina K) y nos bajamos en San Isidro, a recorrer un par de ferias artesanales, jajaja.

En Deltas del Paraná, recorrimos en Catamarán, la parte final del Río Paraná, justo antes que desemboque en el Río de la Plata. Es un lugar, donde la gente mayoritariamente, tiene casas de veraneo y el único medio de transporte, es la lancha. Hay gente que vive ahí, incluso la guía contaba que había un colegio y los profesores y los niñ@s eran trasladados GRATIS, hacia sus destinos. Este era otro de nuestros pendientes, porque la vez anterior, nos habían dicho que fueramos hacia Tigre, que aquí Sandro había grabado varias de sus películas, pero el costo era tremendo (60 mil pesos en taxi). Esta vez, pagamos 40 dólares cada una, para después enterarnos, que yendo hacia Retiro, sale un tren que te cobra la quinta parte.  Se los cuento, por si es que alguien se anima a viajar de esa forma. A mí me gustó en verdad que me pasaran a buscar y a dejar al hotel, sin  preocuparme de nada más, jajajaja.

Nuevamente llegamos al hotel a las 14.00 horas. Yo andaba con un dolor aún más fuerte de estómago, pero nada me detenía, jajaja. Decidimos tomar metro (subte) hacia Santa Fe, dos estaciones desde el hotel, para así hacer la clásica parada en el Ateneo Grand Splendid. En mi segunda visita, me decepcionó aún más, porque en la primera ocasión, noté que los precios eran similares a la Antártica, pero al menos valoraba su graaaaaaan catálogo. Esta vez, ni eso, jajaja. Pregunte por 3 libros, entre esos, uno de Saramago (“Ensayo sobre la lucidez” continuación de “Ensayo sobre la ceguera") y ninguna librería lo tenía, aquí me dijeron que desde el 2012, no aparecía en el catálogo. Estuvimos menos de 10 minutos y nos fuimos a almorzar.

Almorzamos algo muy liviano, justo al frente del Ateneo. Alrededor  de las 17.00 horas, le pedí a mi mamá nuevamente que me acompañara  a comprar los miles de pendientes que me quedaban, jajaja.
Llegamos alrededor de las 19.30 al hotel, yo dormí un rato tratando de que el dolor de estomago se me pasara y reviví, para ir al Café Tortoni.  Siempre guardaré un especial cariño por este café, por dos razones:  Esta considerado uno de los 15 mejores cafés del mundo y dos, fue aquí donde comenzó a gustarme esto de ir a tomar oncecita afuera. Pedimos chocolate caliente,  pan tostado con jamón para dos y una torta belga, que aún no me puedo sacar de la cabeza. Ese día en la noche también estaba lloviendo y a cantaros, así que fuimos y nos devolvimos al hotel en taxi. Pucha que es bacan tomar taxis en otras ciudades, porque uno conoce tanto de su gente en el trayecto. Me acuerdo que el taxista que nos llevó de vuelta, nos dijo “En su país, una vez, me tomé una piscola y quedé borrado”, jajajaja.
El estadio de River, también merece estar en este compendio, jaja. 

Antes de subir a la embarcación. 
Parte del recorrido. 

La "casita" de veraneo de D. F. Sarmiento, protegida con vidrio porque data del siglo XIX. 

Embarcaciones amigas. 

El tortoni. 

Ir al Tortoni, es una experiencia museística en sí misma. 

Parte de la once :D 

Torta belga, del amors. 

Borges, Gardel y mi queridisima Alfonsina Storni, eran asiduos visitadores del Tortoni. 

Mami y yo, en un espejo gigante que había en el Tortoni. 


¿Qué recomiendo si va pronto a Baires?
  •      Ande con precaución, puesto que la delincuencia en el país está bastante elevada. Ok, los santiaguinos estamos acostumbrados a esto, pero esta vez en Argentina, en dos oportunidades, unos tipos nos señalaron para robarnos y antes de salir del hotel, estuvieron a punto de robarle la maleta al guía (de hecho, el guardia del hotel, tiró al suelo al ladrón, frustrando así el robo) y a dos chicas del tour, les avisaron que se cambiaran de calle, porque dos tipos andaban tras ellas. Me imagino, que aquí si influye la constante fluctuación económica.
  •     Vaya con moneda argentina, puesto que el dólar, al menos en el comercio formal, lo están “castigando”.
  •           Cómase una fugazzeta y una torta belga, en mi nombre, jajaja.


Ahora a lo importante:

¿Qué compré en Baires?
¡Libros! Traté de controlarme, porque ustedes saben que estoy combatiendo con esto de la acumulación de libros, pero de estos, ya he leído dos.

La mayoría los compré en librerías "alternativas" y el de Galeano, si bien, había leído varios capítulos, me faltaba tenerlo original. 

Chiches, porque me ENCANTAN. Conocí en 2010, la tienda de accesorios "Clandestine". Esta vez, no la encontré tan ¡wuau! pero igual me tenté con unos aritos. En todo eso, gasté 6 mil. 

Mención honrosa para la pulsera que le compré a un artesano de San Isidro, según él, joyero de la Pampita, jajaja. A esta le llamaba "camino de la felicidad" <3. 


Comenzamos con la "Mafaldamanía": Esta figurita tenía el llavero que perdí en mayo del 2014, esta vez solo al encontré en imán. 

Pero encontré este y me enamoró aún más :D. 

En la feria de San Telmo, me compré estas medias, con estampado de la Maffi ¿Como resistirse, ah?

Imán que me identifico taaanto. A mi me gusta la sopa, pero encontré que este reclamo se puede aplicar a otros aspectos de la vida. 



Estuche que le regalé a una prima que ama a la Mafalda. 


Esmaltes locales, muy buenos y con mucho glitter <3 

Relleno de bon o bon. Aún no lo pruebo, jaja. 

Un tote de la Mafalda. La vez anterior, me compré uno negro que ya tendré que jubilarlo, pero me ha salido muy bueno. 

Imán organizador semanal, que me encantó. 

Mini calendarios. Uno es para regalo. 

Obvio que me tenía que comprar otro negro y que dijera varias veces Baires, porque O SEA, Aída y Baires se aman <3. 

Y tampoco me vendría sin una infusión de la patagonia argentina comprada en el carrefour amigo.  Tampoco lo he probado, jajaja.


Y aquí acaba el primer compendio. Aún me faltan los siguientes 4 días en Uruguay, espero poder continuar el próximo lunes, eso sí mi maldito pc me acompaña. ¿Pueden creer que me he demorado más de 6 horas en subir las imágenes, porque el maldito se me pega cada 5 minutos? Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah. En fin, mejor miro las fotos y así vuelvo a mi estado zen de relajo.

¡¡¡Abrazos!!!

lunes, 2 de febrero de 2015

Lo que viene: ¡Vacaciones!

Cuando me planteé el desafío de primavera, había un ítem que decía "planificar un viaje". Y bueno, lo cumplí. Nuestra opción con la mami, siempre fue tomar un tour, para andar más acompañadas, por lo que durante todo octubre, me dedique a buscar a diferentes destinos de Sudamérica, para este verano volver a retomar los viajes en avión, que por cierto, ¡me fascinan! 

Hasta el 15 de octubre, ninguna agencia tenía listos los planes de verano 2015. Nuestra idea en un principio, era visitar y conocer, alguna ciudad brasileña... pero después fuimos descartando, porque los precios de tours, en esta época se triplican... y en verdad, por la cantidad de dinero absurdo que cobraban, era mejor que fuéramos a París, jajajaja. 

Paso el tiempo y estábamos sin un destino fijo... eso hasta que un día en la tv estaban dando "Mamma mía" y me bajaron unas ganas locas, de visitar las famosas islas griegas de Skopelos, así que fuimos a LAN y compramos un tour para allá. Muajajaja, pucha que es lindo soñar. No, mentira.. pero me sirvió verla, para retomar las ganas de seguir buscando en la fauna de agencias turísticas, lo que ofrecía el mercado. Mi amiga Cami, me había recomendado en varias oportunidades, la agencia con la que viajaremos, por lo que ya contaba con un jumbito.

Todos los que me conocen y de hecho, en este mismo blog he escrito numerosas veces que yo profeso un amor sincero y profundo por Buenos Aires. Ciudad que conocí en el verano del 2010 y que año tras año, soñaba con volver. De hecho, desde que en mayo, perdí mi llavero regalón de la Mafalda, esto ya era un anhelo, jajajaja.Y bueno, el sábado, si todo resulta bien, la "Ciudad de la Furia", me verá volver.

Compramos un tour que se llama "Capitales de la Plata" y recorreremos en 7 días, Buenos Aires, Río de la Plata, Colonia, Montevideo, Piriápolis y Punta del Este. Y obviamente, a mi regreso, les contaré mis aventuras viajeras. Ni les cuento, lo emocionada que me tiene, regresar a una de mis ciudades favoritas y a la vez, conocer la tierra de Pepe y de Jorge. Además, desde que era niña, escuchaba a mi papá decir que él había conocido Uruguay en un día y quiero saber que tan cierta es esta frase, jajajaja.

Como estos últimos días, he andado en la cabeza en otra parte, temo que se me olvide algo importante. Por lo que desde hoy, ya comencé con mis clásicas listas... así que si me quieren ayudar recordando un imprescindible, se los agradecería enormemente.

Guatita al sol. :D      
¡Cariños!

lunes, 26 de enero de 2015

Chau, mi tesorito perruno

No había escrito, porque estaba aterrada.  Sí, como leen A-T-E-R-R-A-D-A.  Fueron semanas y semanas que caminé sobre un camino pedregoso que en ocasiones tenía llanuras lisas, pero yo sabía que de un momento a otro, podría tambalear. Un “sexto sentido” que le llaman.

Alguna vez les comentaba que cuando tengo pena y estoy abrumada, no puedo escribir y menos leer. Ambas cosas me fascina hacerlas, pero pareciera que lo que me tiene aproblemada consume todas mis dosis de energía y el escaso nivel de concentración que tengo.  No se para que tanto preámbulo, para decirles que tal como ya he expresado en otras redes sociales, mi pena y mis lágrimas, tienen un solo referente: mi perrita Mily.

No les diré que su partida era algo que no me esperaba, porque desde que cumplió 10, lo veía venir. Siempre se me hacía un nudo en el estómago, cuando me enteraba que perritos cercanos a su edad ya no estaban aquí o estaban muy viejecitos enfermándose  y odiaba con todo el corazón, cuando por casualidad me preguntaban su edad y yo les decía “14” y la respuesta siempre era “Aaaaah, le queda poco”. Un tiempo hasta llegué a mentir, porque la lola Mily, conservaba muy bien sus añitos.
En verdad, hasta el 22 de diciembre, era muuuuuuy activa. Saltaba, corría, hacia “maldades”, casi como una cachorrita. Sin embargo, después de su paseo de ese día, llegó mal y cojeaba. Se le paso con el correr de los días.

Su vida realmente cambió el 9 de enero. Ese puto día que hizo un puto calor. Andaba ida, tambaleaba y hasta se desvanecía. Yo ese día, pensé lo peor.  La tomamos, la subimos al auto y a las 2am, estábamos en urgencias con ella. El médico veterinario,  lo asoció a un shock de calor y le receto de por vida, vitamina E. Sí, definitivamente el viejazo, estaba haciendo su entrada gloriosa.

Estuvo días, así. Recién el miércoles 14, podríamos decir que volvió a ser la Mily loca. Pero yo no dejaba de sentir ese puto miedo de volver a verla así tan mal, como la vimos el viernes 9.  Y comencé con períodos de nauseas de puro miedo. Al desayuno y a la once, ya no comía pan, porque siempre no lo alcanzaba a terminar. Fue algo bien freak, pero mientras estaba callada masticando, mi cerebro comenzaba a maquinar historias horripilantes del terror, hacía arcadas y fin de la comida.
Mi mayor miedo, era tener que dejarla así, solita, la semana que estaremos fuera del país. Parte de mi, quería que la Mily estuviera hasta siempre conmigo, pero la parte realista sabía que eso no sería así. Era hora de comenzar a despedirse, aunque se me partiera el alma.

Estuvo una semana y un día, volviendo a ser como era ella. Pero el viernes todo cambió. A esta altura, los viernes para mi se habían convertido en una pesadilla. Yo estaba medio molesta, porque esta semana tendríamos visitas y yo no quería estar siendo cortés, mientras estaba al 50 % de energía.  Incluso le dije a mi mamá.  Ahora, después de que la tormenta explotó, agradezco de todo corazón, el camino preparado por Dios, para que ellos estén aquí acompañándonos.

Lo tomo como si fuese la Claudia, porque son sus papás los que tuvieron que consolarnos, cuando llegó el momento final. El viernes, como era habitual, salimos a pasear alrededor de las 21.00 horas y a 3 casas de la nuestra, ella se quiso devolver. Algo muy RARO, porque ella amaba salir. Yo le dije que camináramos un ratito más, accede y ¡se desmayó!  Fue horrible verla desmayarse, porque yo nunca había visto a alguien desmayarse.  Llegué corriendo con ella en brazos, pensando que estaba muerta gritando “mamá, mamá, ayuda!”. No perdió el conocimiento, pero yo sabía que ahora era el fin, el que hacía su entrada en gloria y majestad.

Desde ese momento, no paró de jadear. Estuvo toda la noche y todo el día sábado jadeando.  Nosotros lo asociamos a otro shock de calor. Y en verdad, tampoco quisimos llevarla al veterinario, porque sé que si hubiese sido así, la habrían sacrificado y eso si que no lo queríamos.  Yo había agarrado un miedo tremendo a quedarme sola con ella, por lo que cuando mi tía decidió ir a visitar a su hermana, yo también quise ir. No me llamen egoísta.  Todo ese rato, pensé lo peor.

Llegamos, tomamos once y la Mily seguía jadeando y andaba lentito.  Yo trataba de evadirme, viendo tele.  Incluso vi el show de Caroe en el festival de Olmué. Me reí a carcajadas, porque ese es mi mecanismo de defensa.  Justo después de terminar de reírme con un chiste de Caroe, pelando a los canales de tv, sentí 2 quejidos.  Era el fin.

Mi mamá comenzó a llorar, a desesperarse… y yo lo único que le decía era que cerrara el ciclo, que era lo más sano. Yo lo había hecho en la mañana, cuando la Mily con sus ojos de luna, me miró… y yo le tome su cabecita y le dije “Milita, no se preocupe por mi sufrimiento, yo la dejó partir”. Mi mamá llorando desesperada le decía “Gracias por todo mi perrita, fuiste mi mejor amiga en los días más tristes. Vete en paz.” Se convenció de decirle todo eso, mientras mi tía, le decía que se despidiera… que hacía lo había hecho Claudia con un perrito regalón que le duró un mes y medio. Yo también recuerdo lo último que le dije cuando agonizaba. Le dije “Mily, dale un beso al papito por mí, tu estas más cerca”. Ella con sus ojos idos, me miro asintiéndome. Fue el fin. Agonizó por media hora y murió en su canastito de mimbre que le compramos cuando era una beba. Tantos años y anécdotas con mi pequeña, para que todo terminara con dos quejidos.

Para nosotras, siempre la opción fue cremarla. Se lo escuché decir a una tía que una prima, eso había hecho con el perrito regalón que le duro 17 años.  Siempre fue la opción, pero nunca busque un lugar específico. Soy mejor actuando en el momento. Les juro que hasta yo misma me sorprendo de mi fortaleza.  Encontré una veterinaria que queda relativamente cerca de mi casa, que me la podía recibir a esas horas. A mí lo que más me aterraba siempre de ese momento, era tener que tomarla y llevarla. Menos mal que mi tío, estaba aquí.  Yo lloraba, pero con resignación.

En la consulta, llegamos y me sorprendió la empatía de los veterinarios en turno. Me abrazaron y sentí cobijo. Una cosita rica. Le pregunté si esa era la última vez y me dijo que no… que tendríamos todo el tiempo del mundo para despedirnos. 

Después de hacer los trámites de rigor, entramos a la consulta, y el veterinario practicante la tenía lista. Con taponcitos y sus ojos cerrados. Yo le agradecí. Y comenzamos el ritual. Yo amo los rituales, por lo que primero, le canté un par de canciones y una que le dedicaba el papá a ella.  Después le pedí perdón, por esos días que la dejamos sola, cuando vivimos en la casa de mi tío ( 1 mes y medio después de la muerte de mi papá). Y después le agradecí por todo, por sus locuras, por sus lamidos, por su compañía. Al final rezamos, tomé el celular y busque una oración cortita a Francisco de Asís y la becé. En su nariz de morita, en su colita, en su lomo, en sus orejitas.  Y fue el fin.

Llegamos a la casa a las 4am, tomamos un café descafeinado y nos fuimos a acostar. Como están de visita mis tíos, estamos durmiendo en mi pieza, por lo que aún no hemos enfrentado eso de dormir sin ella en la cama. Serán momentos difíciles, pero la vida es así.

Por esas casualidades, el viernes tomé una libreta donde tenía escrito parte de una canción de Drexler, que dice “Tu corazón va a sanar”.  Y mientras la Mily agonizaba, pasaba por mi mente otra parte de la canción que decía “Que morir, también es ley de vida”. Y es verdad, no es primera vez que paso por esto, que no puedo comparar dolores que ya he sentido antes, pero la Mily siempre fue mucho más que una mascota, fue mi hermana y mi amiga.Y ese sábado, como un presagio sonó en la radio “Morir al lado de mi amor” de Demis Roussos.  Sé que ahí comenzó la despedida.

Ayer domingo, fue un despertar diferente. Podría decir que hasta en paz, porque lo había pasado realmente mal en estos días.  Estoy triste, pero es una tristeza diferente a las que conocía. Y puede ser porque la Mily me dio la posibilidad de despedirse y  por primera vez experimenté lo que es ver apagarse la vida de un ser vivo. Es un momento especialmente potente.  Es cuatico, pero es bacan despedirse. Ni de papá ni de Claudia, tuve esa opción. Y ahora no podría decir que es mejor, porque me cargan las comparaciones. Todos los momentos los trato de vivir lo más lúcida posible no más.  
Sé que se vienen días complejos, quizás después que mis tíos se vayan… pero esta vez el destino ha sido benevolente y en estos primeros días, Dios mediante, conoceré un lugar nuevo… y eso siempre le hace bien al alma. Lo tomaremos como un viaje de doble sanación.

Discúlpenme por explayarme tanto a quienes llegaron hasta aquí, pero no quería olvidarme de esto. Lucho, día a día, contra el olvido.

¡Cariños!


lunes, 5 de enero de 2015

Las cartas del mundo virtual

Puede ser que por estar viviendo los primeros días de este nuevo año, ando medio nostálgica. El viernes, cargué  (redoble de tambores por favor) ¡al fin! un libro en el kindle que compré en octubre. Por el tema del desafío, había dejado bien de lado ocupar el e-readers y sinceramente, me gustó ene el formato. Y yo, era la presidenta del club "amo los libros del papel, los digitales son una herejía del siglo XXI", ya bueno, no tanto, pero algo así, jajajaja. 

Me imagino que si Ale pasa a leer/comentar esta entrada, adivinara en seguida que libro que ella misma recomendó en su blog y que me tiene en añoranzas de recibir correos y volver a chatear como antes, jajajaja.  Resulta que voy en la mitad de "Love, Rosie" y lo amé.  Pero por sobre todo, me ha hecho recordar como fueron mis propios momentos en la "primera etapa", de la masiva comunicación a través de internet.

A mi me gustaba y aún me emociona el recibir un correo electrónico, a modo personal (los de "tipo laboral" los detestó un poco), pero siento que cada vez, recibo menos de ese tipo y sinceramente me entristece muchísimo. Siento que estamos en la etapa de moda de la mensajería instantánea y eso le quita mucho "romanticismo" al asunto, jajaja. Así que decidí que este año, enviaré muchos más correos. He dicho, caso cerrao'.

Otra cosa que he recordado leyendo el libro, han sido los diversos portales de chat que existían a comienzos de la década del 2000. Yo pasé por varios, pero debo reconocer que al que más me metía era al latinchat (¿existirá aún?)  y a los diversos chat que había en las páginas de las radios juveniles y tops del momento, jajajaja. 

En el latinchat, típico que me metía a las salas de mayores edades y casi siempre me hacía pasar por alguien de al menos, unos añitos mayor. Si, de chica me ha gustado relacionarme con hombres mayores, jajajaja. Lo expreso, porque alguien una vez creyó que yo buscaba un padre de reemplazo, después que perdí abruptamente al mío (Hola querido psicologo Pablo). Me acuerdo que después que uno chateaba por hooooooooooras con gente desconocida, si "enganchabas" con la supuesta personalidad de la persona en cuestión, pasabas a la siguiente etapa: MSN Messenger. 

A mi me dolió el fin de MSN. Tantos recuerdos, tantas alegrías y tantas penas que expresé mediante mi clásica letra verde en cursiva. A veces, hasta recuerdo que una vez intente ponerme de nickname "Soy la presidenta del mundo" (tenía 14 años, jajaja) y MSN me bloqueó la sesión por algunas horas, jajajajaja. O la vez que decidí ponerme de nick "Lemon Gris", cuando todo el mundo sabe que yo odio el limón y gris porque era el color favorito de alguien. O cuando se puso de moda, esto de "copuchar" la canción que estaban escuchando tus amigos reales y virtuales. O la vez, que con el pololo de turno de los 15, nos propusimos llegar a los mil KB, en el archivo que guardaba nuestras conversaciones. Ni siquiera les cuento todas las horas al día que chateabamos para lograr la estúpida meta. O por último, cuando además del nickname, uno podía poner una frase extra: la mía siempre fue "Todo es cuestión de actitud". Y me dio muchisima lata, cuando años después la Cecilia Bolocco, utilizó MI FRASE, es el spot publicitario de una tienda de retail, jajajaja. 

Y tratando de dar un cierre a esta nostálgica entrada, jajaja... ¿Ustedes tienen algún correo electrónico que revisen de vez en cuando? Yo tengo 3 favoritos:

1- El último que me envío mi prima Claudia, alrededor de una semana antes de que muriera. Es bacan leer ese e-mail, porque es una síntesis de todo lo vivido en las últimas vacaciones que disfrutamos con ella. Y la frase final, me mata. Es tan una despedida. Como si en el fondo supiera que pronto partiría (no, no estaba enferma).

2- Un correo electrónico que me envío mi papá en julio del 2010 y me pide que le avise a mi mamá que llevara pollo apanado para la cena. Es tan cotidiano, que lo amo con locura. 

3- Uno que recibí de parte de P. en enero del 2011 y finaliza con un "Que tengas unas lindas vacaciones y cualquier cosa no dudes en escribirme". Hace ene tiempo que no lo releo, pero se que en su momento, me saco infinitas alegrías y solo por ello lo conservo.

Ya, ahora sinceramente... ¿Seré una "cachurera digital" (además de la vida real, ups) guardando estos recuerdos electrónicos?

Me siento tan reflejada en esta imagen <3 


¡¡Abrazos!! (También amo sus e-mails!)
P.s.: Enhorabuena, les comento que esta es la entrada nùmero 100 de este humilde blog. Gracias infinitas a ustedes por pasar por aquí :D.

lunes, 29 de diciembre de 2014

¡Au revoir 2014!

Es el último lunes del año y tal como es tradición, hace ya 7 años, procedo a realizar mi balance.

Lo bueno: Fue un año tranquilo y eso siempre se agradece. Me encontré más estable y no me ocurrió nada completamente malo.

Lo malo: Sigo aprendiendo a vivir con los recuerdos que muchas veces provocan dolor. Aún tengo días en los que quiero desaforadamente apoyar mi cabeza en la pancita de mi papi y/o noches en que necesito un consejo de mi prima Claudia, pero estoy aquí... agradeciendo cada minuto de vida que tengo. 

Lo que me atreví: A realizar clases improvisadas. Antes, para una persona tan mega archi estructurada, como quien les escribe, estoy habría sido imposible. Fue una vez en la U', no creo que lo haría con la Historia, jajaja. 

Lo que no hice: ¡Adivinen! El curso de conducir.  Sigo en la ambivalencia que les contaba a inicios de primavera. Se que necesito hacerlo, pero ocurre que justo cuando voy a ir a inscribirme, se de algo o veo alguna impertinencia conductora que me hace retroceder años luz en mi decisión. 

Lo superado: Después de 18 años... deje de morderme las uñas. Comencé el primero de mayo, he tenido durisimas pruebas, pero no he recaído. Me hubiese gustado escribir como logre tomar la decisión de dejar de morderlas, pero siempre que comenzaba a escribir, pensaba "esto no es para nada interesante" y después recuerdo, que a mi misma, leer las historias de superación de la onicofagia de otros, me ayudó ene. Post pendiente, obvio.

Día que me gustaría olvidar: El 17 de septiembre, porque me sentí realmente sola. Y a mi me gusta en cierta forma estar sola por decisión, pero que te dejen sola, es terrible. Caso cerrado.

Día que quedara enmarcado: Por lejos el día que asistí al concierto de Jorge Drexler. Era mi pendiente por tantos años verlo cantar en vivo y lo que ocurrió después de su show, fue un plus que recordaré hasta viejecita. 

Lo nerd y académico más destacado:
a) ¡Leí 58 libros! 46 fueron parte del desafío que inicié en marzo. Aún me quedan 10 para terminar con los pendientes de siglos, pero me siento dichosa de haber avanzado un montón. 

b) El primer mes del año, comencé un curso de mi idioma favorito: francés. Siento que para no saber ni decir "hola" en el idioma galo, avance harto. Aunque como lamentablemente este se desarrollaba en el Colegio de Profesores, todo terminó de manera muy abrupta en agosto. Quiero retomarlo si hacen su versión 2015.

Películas favoritas:
Vi 38 películas este año. Todo un record para mi, jajaja. Y el film que más me gustó fue: "Love story" sobre todo, porque hace mil siglos que quería verla y al fin este año, la encontré.
Y de las estrenadas este año, me quedó con "Her", "Philomena", "Bajo la misma estrella" y "Si decido quedarme". Muy onda adolescente las 2 últimas, pero muy reflexivas a la vez. 

Probé:
a) El late harvest: yo odiaba el vino, hasta que tuve el honor de probar este maravilloso trago a inicios de junio. Hoy es por leeeeejos mi favorito. 

b) La carne mongoliana: Había comido carne salteada con verduritas, pero la preparación a la usanza china, es otra cosa mariposa. Lejos mi plato favorito de este año. He probado en varios lugares, pero me quedó con el que preparan en "La montaña china". Un restaurant medio pomposo que queda justo al frente del Estadio Nacional. 100 % recomendable.

c) El lomo salteado: Al igual que el plato anterior, este también tiene su que se yo. Comí solo una vez, pero lo sigo pensando y saboreando en mi mente, jajaja.

d) El ciboulette: Lo probé por primera vez en octubre y supe lo que era el amor verdadero, cuando mi paladar lo degustó. Aprendí a hacer una salsa maravillosa que tiene al ciboulette como ingrediente estrella y cada vez que la hago quedo como reina. 

Manualidades: 
El ítem pendiente de este año... no aprendí nada nuevo y tejí muy poco, comparado con años anteriores.

Lugares nuevos que conocí: 
Lago Ranco, Futrono, La unión y Santa Cruz. 

Espero del 2015:
a)Volver al aeropuerto. Tengo terror a mi reacción y no por viajar en avión, porque eso me encanta. 
b) Trabajar en serio, o sea, mínimo con sistema de salud. 
c) Aprender algo nuevo, en cualquier ítem. 
d) Retomar el curso de francés.

¿Y ustedes? ¿Lograron cumplir con sus desafíos? ¿Como pasará a su propia historia este año? 

Desde ya, les deseo un muy próspero año 2015 y de todo corazón, ojala que sigamos en contacto el que año que se avecina <3.

Abrazos!!!!

martes, 16 de diciembre de 2014

Ser reclamona por naturaleza

Tenía pensado escribir este post ayer, pero sinceramente estaba exhausta. Tuve que corregir 52 planificaciones en 4 horas, para lograr al fin, cerrar semestre. Ayer me despedí formal y simbólicamente de mi Universidad, cerré ciclos, visité cada uno de los lugares que más me gustaban y dije adiós de corazón. Sabiendo lo que me cuesta a mi despedirme, siento que hice bien con este ritual y me gusta saber que estoy soltando lazos emocionales con el lugar que sin duda, albergó muchos de mis momentos juveniles. Tengo puestas mis mejores energías de que el otro año, mi destino laboral, mejorará. Lo decreto y punto. 

La semana pasada, pensaba que una característica mía que nunca he comentado por aquí, es que me declaro una persona "reclamona". Incluso en mi época, de mayor timidez, lo fui. En mi año sabático (2007) como tenía tiempo de sobra, mi papá siempre me mandaba a realizar sus trámites y ahí comprendí que viviendo en Chile, no me quedaría otra que luchar contra la fauna de la burocracia. Una vez hablé hasta con un subsecretario del Ministerio del Interior, para que a mi papi, le reconocieran su exoneración política (lo despidieron injustamente en un trabajo a inicios de la dictadura). Fue chistoso y me sentí muy "empoderada".

Y la verdad, es que eso es lo más bacan de reclamar. Es una satisfacción tremenda la que te da saber que gracias a tu reclamo, no te hicieron lesa o no pecaste de inocente, ante una situación "X". Eso sí, reclamar tiene sus riesgos:

a) En uno de los lugares que siempre reclamo, es en el supermercado que hay cerca de mi casa. Es un Tottus y esta línea de mercados si que es reconocida por poner un precio en la góndola y marcar otro en la caja. O no respetar las ofertas/liquidaciones. Por lo general, voy los sábados al super, pero una semana de este año, tuve que ir todos los días y cada uno de ellos, tuve un problema de este tipo. Por ahí por el miércoles, la supervisora ya se sabía mi nombre y me pidió a nombre de la empresa, disculpas. Eso sí, hay una supervisora que me odia. Atiende los fines de semana y les juro que siento su mala onda energética hacia mi y eso nunca es bueno, jajaja. 

b) Hay veces que incluso reclamando, no sacas nada en limpio. Ya, esas veces... son las peores, porque además de sentirte atada de manos, sientes una frustración tremenda que no se quita, con nada. Una vez, vi un caso extremo de esto. Había una señora reclamando a una vendedora por el cobro extra en su cuenta de pago de una tienda de retail. La trató pésimo, se desesperó, se puso a gritar, a llorar... fue realmente heavy, y no se porque, sentí empatía por ella. Nadie reclama por bolitas de dulce y me imagino que para llegar a ese estado, tiene que haber estado realmente chata. 

c) No solo reclamo por mi y/o por mis familiares. hay veces que también he defendido a otros. La vez más latente que recuerdo, fue en el primer año de U'. Estábamos en la clase del profesor que me gustaba- pero en ese entonces no era así- y a él, no se le ocurrió nada mejor que cerrar la puerta con llave, para así evitar  que los estudiantes ingresaran tarde y lo desconcentraran. De partida, yo encontraba peligroso eso de que nos encerrara, onda imagínense un temblor fuerte... y dos, me dio mucha lata, porque a esa clase, asistían estudiantes de otras carreras afines que a veces llegaban un poco tarde, porque su facultad quedaba lejos de la nuestra. Y justo ese día, uno de ellos, llegó 5 minutos tarde, cuando el tope máximo de horario de atraso eran 10 minutos, o sea, tenía 5 minutos a su favor para implorar piedad. Tocó la puerta, el profe le abre, le dice que no puede entrar y le cierra la puerta en sus narices. Eso último, les juro que me emputeció... levanté la mano, me armé de coraje y dije: "Oye profe, nada que ver que no lo dejes pasar, si recién son las 14.35". Mis amigas quedaron en shock, porque no estaba desafiando a cualquier profe po, lo estaba haciendo contra el apodado"tirano". Menos mal una de ellas me apoyó y comenzó a reclamar también, a lo que el profe responde: "Les informo que la facultad de leyes, esta unas cuadras más abajo". Golpe bajo. No deje de molestarlo en toda la clase, haciendo preguntas complicadas. Y sí, de ahí me empezó a gustar. 

d) Hay gente que nos detesta. En serio. Me pasó una vez en un Jumbo. Quería yo, comprar una cortina de baño que estaba en oferta, justo hasta ese día que fui a comprarla. Me aseguré antes y le pregunte a la vendedora de ese sector si es que la oferta aún estaba vigente y me la corroboro. Llego a la caja y marca el precio real (alrededor de 3 mil pesos más). Le explico la situación a la cajera, a lo que me mira con cara de odio y llama a la supervisora. Ella, accede amablemente a ir a revisar, a lo que yo le digo, astutamente, que la acompañare. Ah, eso, un tips de reclamo de este tipo, es que siempre que vean un precio en góndola y otro en caja, acompañen a quien vaya revisarlos. Me paso una vez que retiraron el papelito de la oferta y quedo todo en nada. Mi mamá justo estaba detrás mío, haciendo sus propias compras y me contó que la señora que venía después que ella, empezó a decir "que te apuesto que ni se llevara el producto". Me respetaron el precio que vi inicialmente y deje con tremendo tapaboca a la señora reclamona de las reclamonas. 

Cabe señalar que siempre que reclamo lo hago con respeto y normas básicas de educación.  Hay gente que confunde reclamo con desborde incontrolable de ira y no po, eso no esta bien. Y ahí, yo no los defenderé, jajajaja. Nah, en serio, después de lo que me ocurrió con entel, el año pasado, reconozco que me cuesta ser 100 % cortés, como lo era antes, en este tipo de situaciones... pero cuando noto que me estoy poniendo muy pesada, el angelito bueno me dice "Aída, ella/él no tiene la culpa" y bajo las revoluciones. Y agradezco gentilmente cuando respetan mis derechos como consumidora. 

¿Reclaman ustedes o les da lo mismo? 

Mafalda, una vez más, me comprende. 

Abrazos!!!

lunes, 1 de diciembre de 2014

Inmersa en el siglo XVIII

Una de las etapas históricas que más me gusta de la historia, es la llamada por convención "Edad Moderna". Fue el ramo, en que mejor me fue en la U' y me encantan es sensación de que la sociedad en algún momento y/o pulsión histórica,  comienza a "despertar". Y bueno, me ha ocurrido que en las últimas semanas, sin querer queriendo (como diría el Chavo, chanana) me he empapado de fines del siglo XVIII y de eso quiero hablar hoy.

Todo partió el día que fui a ver "Adiós a la reina". Esta película esta ambientada en plena Revolución Francesa y se centra principalmente en una de las empleadas de Marie Antoinette. Se centra en esas últimas horas, antes que estalle la Toma de la Bastilla, con todos los miedos que enfrenataba esa situación para la monarquía francesa. Me gustó la película, una porque nos muestra una Francia mucho más realista para el período (en varios ocasiones, se muestran en primer plano, ratones, mala higiene, etc) y dos, porque es interesante que también se incluya, al menos para la reflexión, lo que ocurría con los servidores de palacio. Debe ser heavy, que de un momento a otro, se te destruya todo el mundo que conoces y pases a ser parte de un cuestionamiento social del que tu formas, pero a la vez, no formas parte. Eso es lo bacan de la historia pueh, no los manuales, nos los "datos duros" ni fechas, si no, estas "sutilezas"/"hilados finos", de las que generalmente se encargan los historiadores.

No me quiero ir al lado latero, pero si bien, a mi me encantó - y me sigue gustando - la representción de la S. Coppola,  en torno a la figura de la reina, pienso que es bueno, vislumbrar ambos lados: el más frívolo y el más realista. María Antonieta, ha pasado a la historia como la reina que se mofaba del pueblo con una frase que no podríamos aseverar, pero se ha olvidado que ella misma, intervenía en cuestiones que su propio marido escapaba: decisiones. Y eso, en una mujer, es triplemente admirable.

Unas semana después, me contactaron para hacer clases particulares y grande fue mi sonrisa, cuando supe que lo que tendría que preparar eran 3 contenidos, entre ellos, la ilustración y la revolución francesa. Me gusta esto de estudiar para una clase, porque uno va "refrescando" ciertos hechos que permanecían en alguna parte del cerebro medios empolvados. Me gusta este período, porque si bien, esta revolución, no fue precisamente del pueblo, si fue una de las primeras veces que
la sociedad PENSÓ: "Este orden no esta bien, es hora de cambiarlo". Y no solo, pensó, si no que también ACTUO. Son enormes los legados que podemos encontrar para nuestra sociedad actual, en este período y eso es nerdmente maravilloso.

Y el domingo, escogiendo uno de los últimos 10 libros que me quedan para el desafío, me tope con una novela biografica de "Madame Pompadour", quien además de compartir el gusto por esa rica torta que la honra, también aparece fechada, más o menos en este mismo período. Y por ello, siento que el siglo XVIII, me anda persiguiendo. Asi que no sería novedad que si usted me ve en la calle en los próximo días, ande caminando en plena Alameda con un modelito como este (da lo mismo
los 30 y tantos grado de calor, obvio... todo sea por la Historia).
Lo quiero así mucho. 


Un tanto cortita la entrada de hoy, pero muero de tuto. Estrés noviembre-diciembre le llaman. Lo bueno, es que estoy cada vez más cerca de quedar liiiiiiiiiiibre. 
¿Les ha pasado esto de que sienten que algo las persigue/se les presenta repetitivamente?
Abrazos!!!