Esta soy yo

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Metropolitana, Chile
Licenciada en Historia y profesora de la misma disciplina. Vivo soñando, amando y recordando. Tengo dos metas en la vida: Viajar y encontrar la plenitud. Comencé este blog en 2011, como una "catarsis", hoy, es mucho más que eso. Enjoy!

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Entre julio y agosto

Después que dos ex-conocidas me dejaron de hablar, me trataron de tóxica y otras cosas más que no vienen al caso, me empezaron a pasar cosas buenas. Con cosas así me voy dando cuenta que los psicólogos tienen razón, cuando dicen que hay que aprender a soltar y a alejar a las personas que no te hacen bien. Con estas dos chicas, yo no quise tomar la iniciativa y preferí que fuera la misma vida, quien las filtrara. Gracias vida, por favor concedido.

Como el ser inseguro que soy, me sentí mal, cuando una de ellas me dijo tóxica, incluso confieso que hice un test online para saber si lo era. Y después de hablarlo con varias conocidas y amigas, descubrí que no po, ellas fueron las tóxicas que se pusieron a hablar de mi a mis espaldas y descubrieron verdades que quizás no querían asumir. Fin.

Esa misma semana, postulé a un trabajo. De hecho, me acuerdo, porque fue el mismo día del eclipse solar. Mandé como siempre mis antecedentes, ante los datos que siempre me compartia mi amiga Barbi, por LinkedIn. Pero me llamó la atención que la persona a quien envié mis antecedentes me dijo "Acuso recibo, te comento que el proceso de selección dura un mes aprox.". Ese mismo día en la mañana, había ido a otra entrevista que me había dejado medio  bajoneada, pero ese mensaje, fue capaz de cambiar mi día.

La persona que me respondió ese correo, hoy es mi jefa. Sí, lo logré. Sin pitutos ni nada de por medio, tan solo con la firme convicción de que fue el destino el encargado de guiarlo todo en el momento preciso. El día que vine a la entrevista, en el trayecto dije "Hay algo que estoy haciendo mal, estoy llegando muy ansiosa a las entrevistas". Y decidí buscar un podcast nuevo y encontré el "conchapodcast", podcast femenino -y feminista- de tres mujeres power argentinas. Puse play al capítulo que más me llamó la atención por su título (orgasmo) y me reí demasiado, el resultado fue que llegue con una vibra muy alta y cuando salí, dije "Me fue bien". Sentí química y que cosa más linda fue sentir eso.

Pasé por otro filtro de rigor (psicológico) y heme aquí, desde el 19 de agosto. El día que vine a firmar mi carta oferta, mi hoy jefa me dijo: "Puedes creer que estuve revisando mis correos antiguos y el año pasado, por ahí por julio de 2018, un proveedor externo me dijo que te tuviera en cuenta para alguna futura contratación?". Yo quedé impactada, pero feliz.  De hecho, sigo muy ontenta, estoy con esa especie de "pololeo" que es muy agradable, pero lo mejor: volví a sentir lo mismo que sentí la primera vez que estuve en mi pega anterior.

Mi mayor miedo la primera vez que me fui de mi pega anterior, fue no volver a sentir más eso en ningún otro lugar, inclusive una vez se lo pregunté al tarot de Osho y me dio esta respuesta: "Experimento amor dondequiera que voy". Eso fue hace más de un año atrás... gracias por tu respuesta sabio tarot, me guiaste el camino.

Hoy quería escribir, por eso me di este tiempecito.
Abrazos.

viernes, 14 de junio de 2019

Los treinta y las promesas

Cumplí 30 años el miércoles. Es cuatico cumplir 30 años, saben?

No me ha dado depresión, no me ha dado la crisis y tampoco es que la este esperando ah. El otro día hablaba con una conocida y llegamos a la conclusión que la crisis real, empieza cuando te das cuenta que la vida no es como te la pintaban. O como creíste que sería una vez que terminaras algo tan banal como los estudios, como si eso fuese lo definitorio en la vida, já, mis polainas. Bueno, esa crisis me dio a los veinticinco y no espero otra.

Me propondré una lista de aquí a 5 años, la dejaré plasmada aquí y volveré a ella en 5 años más si estoy viva.

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Promesa conmigo misma 

1. De aquí a 5 años, quiero conocer Francia.
2. De aquí a 5 años, quiero ir a Nueva York.
3. De aquí a 5 años, quiero ser mamá.
4. De aquí a 5 años, quiero comenzar a cotizar un préstamo para un depto en Viña.
5. De aquí a 5 años, quiero tener otro perrito.
6. De aquí a 5 años, quiero volver a estar sana.
7. De aquí a 5 años, quiero vivir una blanca navidad.
8. De aquí a 5 años, quiero aprender a manejar.
9. De aquí a 5 años, quiero escribir un libro. Da lo mismo si no lo publico.
10. De aquí a 5 años, quiero aprender un idioma nuevo.
11. De aquí a 5 años, quiero vivir un carnaval.


Además de cumplir 30 años, el miércoles 12 de junio, este blog cumplió 8 años. ¿Pueden creerlo?
Aún no piso París, así que esta promesa sigue vigente.

Abrazos.

jueves, 6 de junio de 2019

Rita, la serie danesa

Lo confieso, quería ponerle un título así como "Rita: la Merlina danesa", pero me arrepentí, una, porque hay que deconstruirse pos, y dos, porque Rita, fue antes de Merlí, así que en teoría serie "Merlí: la Rita española", o algo así. 

Confieso también que llegué a Rita, porque una vez que terminé de ver Merlí en julio del año pasado, me uní a un grupo de Merlí en facebook que terminó siendo como todos los grupos de fans, o sea, medio sectario. Y una ya no está en edad, oye. La cosa, es que un día recomendaron esta serie (alguien pidió recomendaciones de series similares de profes bacanes), yo me fui a netflix y caché que tenía 4 temporadas y me dio lata verla en ese momento. Pero este año, por ahí por marzo, me quedé viuda de serie y volví a recordarla y obvio, me prendó desde el momento 1, porque: "Di-na-mar-ca". 

Yo no tenía idea de Dinamarca, más allá de ser uno de los países con mejor calidad de vida y el hyggen y todas esas cosas que se han puesto de moda, pero vaya vaya, Dinamarca, por muy próspero que sea, tienen los mismos problemas que todos los mortales no más. Así que sin más preámbulo, les haré un listado, de porqué me gustó tanto Rita. Ah, si no quiere spoilers, mejor, vuelva en un tiempo más leerla (obvio, después de ponerle play a las 4 temporadas de Rita. 

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Sí, Rita fuma bastante. 

1. Rita es una profesora políticamente incorrecta que define su vocación docente, como "intentar salvar a los niños de sus padres". Vaya vaya. Y si poh, a veces los papis, creen estarlo haciendo de maravillas, pero no se dan cuenta que más que entregar valores, le están sumando el anti a tan lindo concepto. Además, Rita tenía todo un rollo con los padres, porque pucha que fue maltratada. 

2. Rita no es una buena madre. Al menos no en el sentido tradicional. Se preocupa excesivamente por los hijos de otros (sus estudiantes) pero no se detiene a mirar lo que pasa con sus propios hijos. Los problemas que enfrentan, etc. Ahora, yo encuentro que igual es una madre partner, no tiene prejuicios tan marcados como sus pares generacionales, así que esto depende desde que óptica lo observemos. 

3. Hay un personaje, Hjordis, que desde el minuto 1, roba el corazón. Hjordis, es la profesora novata que llega al colegio de Rita a hacer clases y hace buenas migas con ella. Se apoyan y se quieren mutuamente, pero con el correr de las temporadas, nos vamos dando cuenta que a Rita le cuesta querer. Lo ha pasado mal realmente, desde su adolescencia, y por eso, le cuesta establecer lazos fuertes y duraderos, ya sea en amistad o amor. Siguiendo con Hjordis, esta profe de treinta y tantos (si, novata para el sistema danés) es especial, yo diría que cerca del Asperger, y es chori, ver como ha logrado salir adelante, valorando y sacando provecho a sus diferencias. 
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Hjordis, tuvo su propia mini serie (spin off) pero tío Netflix Latinoamérica, nada de nada ah. 

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Esos almuerzos en el que comparten diversos tipos de experiencias, personales y laborales :) 

4. Hay escenas de sexo, hartas, así como en Merlí, pero en versión femenina. También políticamente incorrecto, es decir, como inmiscuirse con apoderados (jóvenes y viejos) en el mismo establecimiento. O inclusive, con el guapo director. A mi no me gustan rubios, pero Rasmus, igual tenía su encanto, excepto cuando se ponía chalas con calcetines XD. 
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Ven, rubiecito como el sol. No encontré fotos de sus outfit del terror, pero los invito a verlo, jajajaja. 

5. Como adelanté más arriba, las escuelas públicas de Dinamarca, tiene los mismos problemas de financiamiento que una escuela de Chilito. Tienen que luchar por cada peso que les entregue el municipio, los niños con NEE no cuentan con más recursos que estimulen a revertir sus condiciones, etc. Y si, la gente vive la soledad. El hyggen, puede ser solo un espejismo. 

6. No se ve tanto el desarrollo de las clases como en Merlí, porque el sistema danés al parecer es distinto al nuestro y al español, ya que, los docentes que trabajan con estudiantes de 17-18 años, también lo hacen con niños de 6 y 7 años. Si se visualizan, hartos conflictos de aula, y muestran como los diversos docentes salen airosa o frustradamente de ellas. 

7. En las primeras dos temporadas, me daban ganas de ponerme la capa de superhéroe y volver a las aulas. Después me acordaba de las muchas trabas que pone el sistema educacional actual chileno para con los profesores y se me pasaban todas las ganas. De hecho, en esta semana que escribo esto, han habido diversas movilizaciones docentes. Rita las apoyaría absolutamente, estoy segura de ello. 

8. Tratan temas sin tapujos, como la homosexualidad (femenina y masculina), el embarazo precoz y el aborto. Uno se imagina que en estos países más "avanzados" estos ya no son temas tan densos, pero vaya que sí. Una vez más nos demostramos que el avance en tecnología y economía, no va de la mano al avance de mentalidades. Somos los mismos seres humanos no más. 

9.  La serie tiene un opening y tema muy bueno. La canción se llama "Speak out now" y es de Oh land y en serio, la escucho y me dan ganas de bailar. 

10. Me encanta el estilo de Rita. Si bien, esto es bastante superficial, es muy caracteristico su forma de vestir (hay un capítulo que Hjordis, desea imitarla y de verdad, es muy iconico y divertido). Siempre anda con chaqueta de cuero, jeans ajustados, una camisa a cuadrillé medio masculina y un tote-bag que al parecer es de una tienda de Copenhague. De todas formas, como yo amo los tote-bag, lo quiero, porque tenía estampado un arcoiris. Y siempre que salgo con mis tote, por las calles capitalinas, me siento una Rita más, obvio, jajajajaja. 

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Algo así siempre era su outfit, ahí se vislumbra un poco el tote-bag que les hago alusión. 


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Jajajaja aquí cuando Hjordis se disfraza de Rita y como se ve tan sexual, queda embarazada ipso facto XD

Al terminar esta entrada, les comento que en la cuarta temporada, entendemos muchas de las reacciones que Rita tuvo en las tres primeras temporadas, hace varios racconto a su vida adolescente de los ochenta, y si bien, la propuesta, el montaje y el casting, estuvo muy bueno, no sé si me convenció del todo. 

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Ven, son iguales!!! Rita de 40 y Rita de 16. 
Más o menos, esto de Rita quería recordar para la posteridad. Me pasa que si no escribo aquí de las series, se me confunden los personajes, jajajaja, si, estoy llegando en gloria y majestad a los treinta años. 

Cariños. 

viernes, 17 de mayo de 2019

Esos momentos de felicidad

Hoy, cuando me levanté a mitad de la noche al pipiroom, me acordé de un momento que me gustaría atesorar, y llegué a la conclusión que básicamente eso es la felicidad, momentos que van apareciendo en tu vida y que podrás recordar en la posteridad... 

Aquí va un mini-resumen de momentos para enmarcar, en el cucharón:

1. Ir a la casa de una amiga adulta que tiene una hija de 7 años y que ella, me muestre lo que aprendió en karate kids. 

2. Ir a la casa nueva de una pareja de amigos, a tomar once. Llevar un pie de maracuyá y otro de chocolate para compartir. 

3. Perdonar. Que aparezca la oportunidad de perdonar y que uno tome la sabia decisión, de cerrar de una vez por todas, el ciclo. Y tener la esperanza de comenzar uno nuevo, con esa persona. Porque tu corazón te dice que vale la pena vivir una nueva historia con las amigas del pasado. 

4. Tener el tiempo de sentarse en una plaza a leer y ver caer lentamente las hojitas tan propias del otoño. 

5. Preparar una receta nueva y que te resulte. Ver la cara de felicidad de la Lucy, por ello. 

6. Ir y sentarse en un café a leer. Observar a la gente. Imaginar sus historias de vida. 

7. Comprar una caja de lápices de colores nueva. Probar por primera vez, cada uno de sus intensos colores. 

8. Adquirir un libro nuevo. Después, tacharlo de la lista "lista de libros que quiero comprar".

9. Sumergirse en el agua. Esos momentos en que todo te parece que va a pasar. Volver a tierra y poder respirar. 

10. Cantar. Que se me pegue una canción, buscar la letra en google y ponerle play en spotify. Dejar fluir. 

11. El bonus: comer un chocolatito lindor (mis favoritos) mientras bebo una taza de té caliente. Que esos dos sabores se complementen en tu paladar. Ideal si esto se realiza, tipo 16.00 horas. 

Más o menos estas cosas me hacen feliz, adportas a mis treinta años...

jueves, 25 de abril de 2019

Me voy. Que lástima pero adiós...

Ayer me puse a leer "Desolación", llegué a un poema que Gabriela Mistral le dedica a Alfonsina Storni, de ahí recordé mi amor por la Alfonsina y una cosa llevo a la otra, terminé leyendo un poema de Alejandra Pizarnik. Tres mujeres power, que están unidas por la nostalgia y la melancolía. Y eso no me hace bien a mi, obvio.

Según una amiga que estudió literatura, soy demasiado masoquista y obvio. Lo sé. Nací así de falladita. Pero el resultado de la noche de anoche (valga la redundancia) es que hoy no tengo ganas de nada más que de llorar como niña pequeña. Tengo miedo.

Me voy el martes.

He ido a varias entrevistas y sinceramente, a diferencia del año pasado, quiero irme. Acá he pasado desde, fantasmeo por parte de jefaturas flaites, a discusiones baratas con mi antigua jefa y a presenciar gritoneos por parte de otros jefes que discuten en medio de todos. Ya no se puede estar en este lugar. Pero sé que el irme, implica cerrar un ciclo gigante y que es decirle adiós a algunas personas de aquí, a las que sé, no veré en el corto plazo.

Lo he escrito numerosas veces anteriores, y si, odio las despedidas. A tal punto que he pensado no presentarme los últimos dos días de abril. Pero eso sería escapar. Y no, no debería escapar. Tengo una conversación pendiente con alguien de aquí y debo saldarla. Pero insisto, tengo miedo.

Tengo miedo porque no tengo las herramientas necesarias para enfrentarlo. Me cuesta kilos decirle "loco, te quise mucho, me hizo daño quererte tanto".

Y onda relacionado al ambiente laboral, esta segunda vez, me voy con algunas certezas que experimenté las cuales son:

1. No hay que forzar el destino. Jamás.
2. Las segundas partes, nunca son buenas.
3. Hay que escuchar al corazón, más que a la mente.
4. A la gente no le gusta que le digan la verdad, aunque la tengan ahí, frente a sus narices.
5. Hay que ser cínica en la pega. Me seguiré negando a esto mientras exista.
6. Hay algunas personas que por poder, son demasiado codiciosos.
7. La vida no es justa. La vida laboral, tampoco.
8. Más vale ser bonita que honesta.
9. Más vale casarse con alguien con poder que pulirse académicamente y dejar de sesear.
10. Más vale pisotear que enfrentar. También me nego a esto.


Hace tiempo que no vengo feliz a la pega, inclusive antes del despido masivo. No sé si volveré a sentir esa sensación en los nuevos lugares que la vida laboral me depare, pero voy con ganas, eso si, con mi corazón mucho más cuidado.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Ya nada es igual aquí

Me acuerdo de las ganas de quedarme que tenía el año pasado. Hoy ya nada es igual aquí. NADA.
Ayer despidieron a cerca de 20 compañeros/as de trabajo. Fue de esos despedidos masivos que salen por la tele. Y que resultan demasiado dolorosos. Porque uno con sus compañeros de pega, establece lazos. ¡Si uno pasa más horas al día con ellos que en la propia casa!

A mi no me despidieron, pero básicamente porque se me acabará el contrato a fines de abril. Obviamente, después de eso. Fuiste buena, gracias. Ah no, acá ni siquiera son capaces de darte las gracias, cuando se termina tu contrato. La seguridad laboral en este país, es muy frágil.

Nunca nada fue igual. Nada. Desde el primer día de noviembre que pise este lugar, sentí que debería haber sido más sabia y haber escuchado a mi corazón, con eso de que "las segundas partes, nunca son buenas". Pero, preferí seguir al cerebro que me decía "Necesitas la plata". Y lo he pasado mal. Discusiones infantiles con mi ex-jefa (del área en la que trabajé primero acá), alejamiento de personas cercanas de acá, etc, etc, etc.

Y el año pasado, en esta misma fecha, anhelaba que ocurriera un milagro y poder quedarme, hoy anhelo que pasen rápido los días hasta el 30 de abril. Misma fecha en la que me retiré el año pasado. Ayer se fueron mis amigos. El año pasado, una de ellas, me dijo: "Aída, nosotros también sufriremos al ver tu puesto vacío". Y pucha que duele. Duele saber que los almuerzos, nunca más serán iguales.


  • Nunca más compartiremos la mayo.
  • Nunca más llegará G. y B. con comidas ricas para compartir. 
  • Nunca más haremos conversaciones profundas a partir de las noticias que vemos de vez en cuando por la tele.
  • Nunca más nos reiremos a carcajadas, por cosas de la pega. 

Ya no estamos juntos. Pero espero que algún día, podamos reencontrarnos en otro entorno laboral. Me aferro a eso, aunque sea la ilusión más estúpida que ha aparecido por mi mente en los últimos años. 

Me duele mucho estar aquí. ¿Por qué no fui una de las elegidas ayer? 

Abrazo. 

martes, 12 de febrero de 2019

El amor (no) duele

Hoy quiero hablar de esto:

                                  No hay descripción de la foto disponible.

No es algo que me haga sentir orgullosa ni mucho menos, pero lo viví en diciembre del año pasado.
Yo, la super feminista, yo, la misma que adora con fervor a Simone de Beauvoir. A mi, me pasó.

¿Y por qué no me iba a pasar?

La situación fue así:

Él quería que fuera a un paseo X de la pega y yo no quería ir, además tampoco tenía derecho a entradas por mi tipo de contrato.
Él hace lo posible por conseguirme entradas y yo le digo que no se desgaste, porque aunque me dieran entradas, yo no quiero ir.
Él insiste y me dice un tajante, en tono pasivo-agresivo:"Vas a ir".
Yo insisto de vuelta y le digo "Ya te dije que NO IRÉ".
Ante mi negativa y viéndose realmente perdido, no encontró nada mejor que agarrar el apoya manos de la ACHS y pegarle super fuerte, contra su propia mano.
Yo, sorprendida (nunca me había pasado algo así) le dije "Me vas a pegar acaso porque NO QUIERO IR"?
Y en ese momento, me cagué de miedo. Llamé a una amiga, me dijo que si, efectivamente es violencia. No lo soñé, no lo exageré. Que huya de ahí. Le conté a otros compañeros de acá y me dicen: "Ay quizás no fue así, él es super calmado". Y si, es calmado cuando le conviene. Y esta es otra característica de machitos alfa golpeadores, hacerse los lesos.
Y desde ese día de diciembre, lo tengo al frente y hago como que no existe. Pero está ahí. Y también ahí están las malditas cosas de la ACHS. El otro día, volvió a pegarle. Estaba "jugando" con otro compañero y le dice "que ganas de pegarle como le pego a esto". Y me paralicé de nuevo.
Y así fue como me convertí en un objeto que hay que pegarle si no quiere hacer lo que el niñito mimado de mamá, quiere.
La violencia hacia las mujeres es así chiquillas. Así de inminente, así de disruptiva, así de dolorosa. Porque me duele. En serio. Me duele conmigo misma, porque le permití llegar hasta ese límite, pero a la vez,me siento orgullosa de haberle puesto freno a tiempo.
Fue mi prueba en contra del amor romántico, que tanto mal me ha hecho.
El amor, jamás duele.