Me entusiasme con "Bajo la misma estrella" un día martes. Por esas "casualidades" (entre comillas, porque a veces me pongo paranoica y pienso que internet nos controla todo) el día jueves llegó a mi correo electrónico una oferta de Busca libre, con dicho libro a un 25 % de descuento. Lo dude, sin mentir un segundo, le pedí prestada la tarjeta a mi mamá... y voilá, realice mi primera compra por internet. El miércoles de la semana siguiente (2 de julio) ya estaba en mi casa y... el sábado 5, ya lo había terminado. Hace muuucho tiempo que no me leía una novela, tan rápido. Fue entre el viernes y el sábado. Me lo devore. Y la película, la pude ver el viernes que recién pasó, o sea, una semana después.
Antes que nada, me gustaría confesar, que es primera vez que me leo un libro de Alta Demanda (por no llamarle de otra forma) justo en su período "popular", es decir, por el estreno de la película. Sin embargo, decidí despojarme de mis prejuicios y darle una oportunidad por tres razones:
- Es un libro dirigido- en un principio- a adolescentes que retrata la fragilidad de la vida a causa de una enfermedad catastrófica.
- Me encantó saber que en la película actuaría como Hazel Grace Lancaster, Shailene Woodley. La semana pasada les contaba, que yo en mi vida, solo había visto una serie completa. Obvio que he visto más, pero nunca ninguna me ha atrapado, a excepción de "The secret life of the american teenager", donde Woodley era protagonista. Si me pongo a decirles que era lo que más me gustaba de esa serie, esta entrada se irá de su objetivo principal, así que para otra vez será. No obstante y yendo al grano, mientras leía, ya me imaginaba a Hazel y Gus. Y creo que en parte lo prefiero así, para que no me volviera a pasar la tremenda decepción que me ocurrió con "Palomita blanca".
- Leí la historia de la chica en quien supuestamente esta inspirada parte de la personalidad de Hazel Grace, en la Revista Ya. En realidad, fue esta la principal razón. Si alguien tuvo el valor, siendo adolescente de escoger su propia lápida, merece tooooda, mi admiración.
Al leer el libro, obvio que la primera de mis percepciones, voló alto. La historia, no es sobre la muerte en sí misma, pero sí, de las preocupaciones y divagaciones que trae consigo vivir, con un diagnóstico lapidario como es el cáncer en etapa IV. Siendo esta enfermedad, una cuasi "ruleta rusa" en nuestra contemporaneidad, pienso que el autor retrato muy bien, las características psicológicas, de una adolescente enfrentada al fin de su vida, pero con vida. O sea, eso que va más allá del cáncer.
Para no ser reiterativa con quienes ya han leído el libro y/o visto la película, resumiré la partes que más me agradaron y/o que me permitieron reflexionar:
- Cuando comienza a contarnos su obsesión con el abrupto final de "Un dolor imperial" y que después comparte con Augusto Waters, me imagine que John Green haría lo mismo que hizo Peter Van Houten. Y sinceramente, tuve que resistirme para no leer la última página. Quizás, ello explica, lo rápido que me leí el libro.
- Me quedo la sensación de que el libro además nos recuerda, esa frase tan cliché pero tan cierta de que "uno propone y "Dios" dispone". En mi familia, hubo un tiempo que muuuchas personas la decían, y yo me obsesione tanto con la frase, que mi primer blog, aludía a ella, pero en sentido contrario. Es que no po... era ella la que partiría antes, al menos yo, no me imaginaba que sería él, el que se enfrentaría a una tremenda recaída que terminaría con su vida.
- ¿Existe realmente algo como "Los genios"? Sí es así, que acto más noble.
- Comentar el cáncer sin tabúes. Me encantó la parte que Hazel reprocha a todo aquel que tilda de "luchador" a quien padece y muere de aquella enfermedad. Esa estupidez de "santificar actos" que muchas veces caímos los seres humanos... porque es obvio, en tal escenario, luchar no es una opción, solo es capacidad de sobre-vivencia, por ti y por los que están en tu entorno más cercano.
- Sí, uno puede vivir con dolor. No todo es color de rosas (Emi, prima mía... podrías leer el libro, te lo recomendaré, jajaja). En verdad, yo tome esa frase tanto en el sentido físico como emocional. ¿Me convenía? No lo se.
- ¡Quiero ir a un Hotel como el Filosoof! Y yo, hasta antes de escribir esta entrada, pensaba que solo era una invención, pero no, según San Google, ¡existe! Amsterdam, estas en el quinto lugar de mi lista de "lugares por visitar". Ya, en verdad, a mi lado nerd, le encantó que al menos nombraran a Kierkegaard (ojo con el simbolismo), Heidegger y a Maslow. Sí, no es casualidad que nombraran justo a el filosofo de la angustia y al pilar alemán del existencialismo.
- En la película, decían una frase, que no se si no me percate en el libro... pero que tanto a mi como a mi mamá, nos encantó: "Al final, los funerales no son para los muertos, si no, para los vivos". La leímos en la pantalla gigante y ambas nos dimos un codazo. Toda la razón.
- ¿Lloré? : Sí, sí llore, pero fue por un resabio. Pienso que en principio, el libro no esta hecho para provocar llanto, si no, para reflexionar. Ya, pero sí, si llore. Y fue de ese llanto con lágrima ácida que pucha que duele. Fue en la parte que ella le lee el discurso fúnebre a Augusto Waters, el que él tenemos la "certeza" que escuchó.
- La mayoría de los autores, son como Peter Van Houten. He dicho, caso cerrao'. Y no lo digo de prejuiciosa, si no porque lo he experimentado en carne propia. Sabemos que Van Houten, además de ser alcohólico cargaba con su propia historia dolorosa, pero, no nos veamos la suerte entre gitanos, basta con pisar una editorial, para que el divismo innato aparezca ipso facto.
- No pude evitar compararlo con "Love story" (1970). De este último, no he visto la película, pero sí, un par de trailers (Nota mental: ir al persa y buscarla, es la última esperanza que tengo de encontrarla). Por lo que al igual que con este libro, pude "imaginarme" a los protagonistas. Eso sí, en términos morbosos, Love Story es más triste. Es que eran otros tiempos, dice la abuelita que vive en mí.
- Entre raya para la suma, yo me reí muchisimo. Muy valorable el humor negro. Estoy pensando en la escena de los huevos (por citar una). Es que en verdad, parece que yo una vez también hice eso. Ups. Tenía 15 años, jajajaja.
¿Y a ustedes, les gustó? ¿Comparten alguna de mis opiniones/gustos/percepciones? ¿Se entusiasman a leer un libro así?
Ah sí, antes de irme... hay una frase que me permitió recordar los orígenes de este blog que yo misma he catalogado como catársico, procedo a citar:
"No se inmortaliza a los seres perdidos escribiendo sobre ellos. El lenguaje entierra, pero no resucita". (Página 115)
Y sí, es verdad, la muerte, ver morir, esa cuestión inevitable por la que veremos como otros pasan y por la que nosotros mismos pasaremos, no es el único fin... hay otros fines posibles.
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| Aaaawww... el otro día leí, que esa banca había desaparecido misteriosamente del lugar, pero ya había vuelto. Fanatismo, mode on... jajaja. |
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| Esta entrada la escribí un 14 de julio. #HolaCasualidad |
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| Hace mucho tiempo que no abusaba de los marcapáginas. |

























