A propósito de que el viernes, después de trabajar tooodo el día (cierre de semestre + recuperación de clases condensadas producto del paro de estudiantes = estrés infinito), me dije a mi misma: "Aída te mereces un premio" y me acordé que en la Cineteca Nacional, aún estaban proyectando el film "Desastres naturales" y yo salía a las 18.30 hrs. Como trabajo muy cerca de allí, partí, llegué cinco minutos tarde, me equivoque de sala jajajaja (entré a los últimos minutos de "La once" - por error- y ahora necesito imperiosamente verla), me senté, respiré, me reí muchísimo y también me emocioné y tras eso, reflexioné y a partir de esto, va dirigida esta entrada.
Como saben, yo soy Profesora, o sea, eso dice mi título, jajaja. Soy hija de profes, sobrina de profes, prima de profes, a tal punto que un día en una reunión familiar, descubrimos que si instalábamos un colegio, ya tendríamos toda la planta docente lista, incluido pre-básica y PIE (Proyecto de Integración Escolar, para quien no entienda la sigla). Por lo que el tema de la película, me es MUY CERCANO, desde que tengo uso de razón, jajajaja. A grandes rasgos, la película tiene un guión tan pero tan bueno, que te permite reflexionar de muchas cosas, que van desde lo que está ocurriendo en las aulas del sistema escolar chileno, las actividades extra-programáticas - a veces, absurdas- de un colegio, hasta la utilización de un ser humano - tal como acaba de expresar Anita Reeves en un programa de tv que justo estoy viendo mientras escribo esta entrada, así que así de contingente es, jajajaja- y obvio, el rol docente que es lo que nos atañe.
Yo no busqué ser profesora, más bien las circunstancias y el mismo destino me llevaron hacia allí, por lo que la vocación, no es algo que aflore desde las entrañas y les juro que admiro profundamente quienes aún en el siglo XXI y conociendo de antemano las condiciones laborales que lleva consigo la docencia, eligen esta carrera que si bien muchas veces se lleva sin sabores, también es muy gratificante. Y si yo he sentido esa satisfacción, es porque existe, cruz pal' cielo, jajaja. Y no les quiero adelantar el final de la película, porque mi intención es incentivarlas a verla, pero... me quedé pensando varias cosas que desglosaré por puntos, puesto que de forma contraria este post sería realmente eterno y esa no es la idea, cierto?
Hay ciertos profesores que nos marcaron durante nuestro paso por la escuela - en lo personal, también me marcaron algunos en la Universidad, pero por esta vez, dejaremos a aquellos docentes de lado- y más o menos así, sería mi lista propuesta:
La que te enseñó a leer: Mi mamá siempre me decía que la profesora que te enseñó algo tan lindo como la lectura que definitivamente es la puerta de entrada a un mundo completamente nuevo y maravilloso, nunca se olvida. Y es verdad, porque a más de 20 años -noooo, que vieja estoy, por Dios- de haber conocido a la tía Viviana, jamás he olvidado su dedicación, cariño, su tono amable y cuando hablaba en jerigonza con su asistente, jajaja. Recuerdo que a final de ese año, le escribí una carta de navidad, donde le agradecía todo lo que había aprendido con ella, pero parece que nunca se la entregué, por timidez xD.
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| Con la profesora Viviana a fines de 1995 (acabo de caer en cuenta que ya son casi 20 años!!) |
El/la que te marcó: Mi profe de Historia de tercero y cuarto medio, les juro que nunca antes tuve un profesor que me enseñara a criticar la realidad y a su vez, que nos enseñara que la historia también se estaba desarrollando en el tiempo presente, por lo que, él dedicaba, por lo menos 15 minutos de su clase a hablar de contingencia nacional y cada alumna debía exponer en cada clase, el resumen del noticiero del día anterior. Creo que nunca vi las noticias con tanto interés como en ese período, recuerdo tantas cosas: como el caso de Hans Pozo, lo de los soldados de Antuco, la llegada de una mujer a la presidencia y un laaargo, etc. También, él nos enseñó a hacer ensayos -algo que deberíamos haber aprendido en Lenguaje, plop!- y desde ahí que me encanta hacerlos y leerlos. Neeerd.
Otra profesora que marcó profundamente, fue la que me enseñaba Lenguaje cuando cursaba séptimo básico. Por fortuna, ella fue nuestra profesora jefe ese año. Ella también dedicaba minutos de su clase a hablar de grandes problemas sociales - una que se me viene a la mente en este momento era la deforestación de Brasil- y también, Angélica era super mamá y su risa es algo imposible de olvidar. Ese año recuerdo que su mamá murió y como el colegio era católico y ella llevaba harto tiempo trabajando ahí, velaron a su madre en la Iglesia del colegio e inclusive ese día, yo la vi sonriendo, Me enseñó algo tremendo ese día y lo he recordado cada vez que estoy triste. A fin de ese año, nos escribió una carta que aún tengo guardada. Pueden creer que se dio el trabajo de comprar papelitos bonitos y escribirnos personalmente a cada una de sus 45 alumnas? Eso si que es, amor del bueno :)
El/la penca: Como en toda profesión, la docencia no se salva del tipo penca saca-vuelta, yo tuve dos muy terribles. Una era de Historia, quién fue nuestra profesora en primero y segundo medio y gracias a ella, hasta el día de hoy no me agrada ni la Geografía ni la Historia de Chile, porque solo nos hacía pintar mapas y pegar recortes en una línea de tiempo. Cero crítica, todo muy plano. Se notaba que no le gustaba lo que hacía, así que después las monjas la dejaron a cargo de la pastoral y parece que aún sigue en ese rol. La he visto un par de veces y ella se jura la super profe-historiadora (esto es casi típico: si un profesor se jura el super profesor, puede ser que sea exactamente lo contrario). Me caía bien la Isabel, porque era super hippie, pero con ella aprendí a separar la "amistad" de lo estrictamente "profesional".
El otro fue un profesor de Lenguaje, él nos hizo clases en varios niveles, pero donde dio más jugo, fue en el electivo de dicho ramo. Resulta que ese ramo, en los años que yo lo cursé, era una super linda asignatura, pero él no la supo aprovechar. Recuerdo que para las humanistas, a ese ramo le decíamos "recreo", porque típico que nos dejaba salir al patio a hacer NADA y nuestras compañeras del científico, una vez hicieron un casi paro. porque a ellas a esa misma hora, las "explotaban" en biología. Uno es pastel cuando es adolescente y tampoco era capaz de reclamar por ello, pues se prefería el "flojear". pero pucha que la embarró el profe. Saben que me enseñó él? A desconfiar de la excelencia, puesto que él había estudiado en una Universidad de super prestigio, pero le faltaba lo más importante: la vocación y el dominio de aula. Parece que se fue - o lo fueron, no se- al otro año que nos fuimos.
Se me ocurren otros tópicos, pero por ahora, dejémoslo hasta aquí. Ah, obvio que no me puedo despedir sin referirme al Paro Docente y negar absolutamente que la razón tras este, sea la negativa de los profesores a evaluarse. Una vez escuché hasta a la Presidenta decir esto - y más encima de gira en otro país, grrrrrrr- y NO, más bien estamos en contra a un proyecto que nos quitará aún más la poca dignidad que tiene nuestra profesión desde la dictadura - era que no-.Basta de crear profesores que deban competir y no dedicarse a lo más importante, educar a seres humanos, no a un simple númerito de un voucher por el cual el estado subvenciona y/o manipula. Obvio que esto último será tema para otra entrada.
Y ustedes ¿Recuerdan algún profes@r de vuestro paso por la escuela?
¡Cariños!