Esta soy yo

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Metropolitana, Chile
Licenciada en Historia y profesora de la misma disciplina. Vivo soñando, amando y recordando. Tengo dos metas en la vida: Viajar y encontrar la plenitud. Comencé este blog en 2011, como una "catarsis", hoy, es mucho más que eso. Enjoy!

viernes, 21 de abril de 2017

Busco protección

Esa fue la certeza que descubrí tras el Censo 2017. 

Me pasa, que desde hace varias semanas vengo dándole vuelta a qué es lo que precisamente busco en una posible pareja y/o en un hombre. Nunca pensé que escribiría de algo así en el blog, menos cuando años atrás, hice una especie de apología a la soltería, pero lo hice por miedo. Sí, angustia de que nadie me mirara, porque consideraba que nunca nadie se fijaría en mi. Las últimas dos sesiones con la psicóloga, he tratado este tema y al parecer, está siendo un punto final en mi larga terapia. Según la María José, al soltar este tema, estoy aceptando que hay una parte de mi que quiero conocer y sería algo así, como la cumbre Everest de mi "Re-nacimiento". 

Fui censista y enganché atroz gaia' con el Supervisor. Fue uno de los mejores días de mi vida, porque me sentí útil, muy ciudadana y al fin, esta cabecita loca, comprendió que si dejo que un hombre pueda cruzar esa muralla/coraza que me interpuse por AÑOS, puede entrar. Que no necesito ser la tremenda mina, para sentirme escuchada por un otro y que no tengo que sentirme pésimo por sonrojarme, porque me están "pasando cosas". Menos aún, tengo que huir, ni esconder lo que me está pasando. Que puedo lograr entrar en "sincronía" con alguien y que lo digamos directamente y que todo se haya sellado, en un tremendo abrazo que nunca antes, nadie me demostró (lo más probable, porque yo misma no permitía que ello ocurriera, con ambos géneros). No se pasen rollos, lo más probable es que nunca lo vuelva a ver, porque después de 5 horas de conocernos, comentó fugazmente que tenía polola y supe que tenía que retroceder. Pero fue lindo, fue divino, fue fugaz y duró, lo que tenía que durar. Por primera vez en mi vida, yo, la que odio las despedidas, no me sentí triste por dejar "partir a alguien", si no que fui muy feliz, por lo que me entregó en ese intenso día, porque no solo me gustó él, me gusté como yo misma, era capaz de traspasar barreras sin el temor a "hacer el ridículo, por no sentirme aceptada". 

¿Por qué protección? dirán ustedes. Yo me considero feminista, pues, creo que mujeres y hombres, merecemos igualdad de derechos y oportunidades, en lo que nos propongamos como metas. Pero en la última parte, pareciera que al abrir el espectro de "feministas", se han ido interponiendo una especie de reglas, cuyo manual imaginario, habría que seguir, cual devota a una religión. Yo pienso que sí, hay que ser coherente con el proyecto macro, evitar seguir perpetuando los patrones de misoginia y machismo que hemos perpetuado por siglos, inclusive las mujeres, pero hay cosas que simplemente, no me cuadran. 

Una de ellas, es la de reconocer que de verdad, necesito sentirme segura. Que es magnifico asumir que no soy una SUPERwoman, que necesito alguien que me contenga. Y no me refiero a lo económico (eso que le llaman ser "mantenida") y mucho menos a que soy débil, como una princesita que necesita un príncipe que la venga a rescatar. NO. 

Necesito un hombre que me apañe, que si tengo miedo y/o me siento indecisa y/o ansiosa por algo, me diga que todo va a estar bien, no porque él este ahí, si no porque juntos vamos a salir de esa. 

Necesito un hombre que crea en mis sueños y con el que compartamos ciertas convicciones. 

Necesito un hombre que me escuche y me ponga atención cuando hablo. El miércoles, por primera vez sentí que a alguien le interesaba lo que estaba expresando y esto sí que fue lo máximo. 

Hace algunas semanas, fui a una charla de Humberto Maturana, que dictó en la Universidad que trabaja mi mamá. Y entre las muchas cosas que hablo del comportamiento humano, se refirió al amor y se aventuró por dar una definición. Dijo que el amor, era el placer de sentirse visto y/o observado. Que sientes que estás siendo considerado por alguien, que no pasas por la vida siendo invisible a los ojos de otro. Y eso, puedes hacerlo con alguien que conoces de por vida (onda por filiación) como por alguien que te topas por unos segundos en la calle. 

Y yo pasé años, escondiéndome. Tratando de parecer lo más invisible posible. Luchando día a día por no ser observada. Y se siente rico, estar en la otra vereda. A pesar de que estoy más expuesta, estoy dispuesta a asumir los riesgos. Y vaya, que se siente liberador decir esto...

Amé esta frase, porque claro, busco protección, jamás dominación (eso sería como llevarlo al extremo, cierto?)

¡Abrazos!

lunes, 10 de abril de 2017

Me pasa a veces


1- Me pasa que me cuesta ene disimular cuando algo me molesta o derechamente no le estoy creyendo nada a mi interlocutor. Me explico, vengo llegando de una reunión laboral que era con el equipo político-educativo de la corporación de mi comuna y sé que puse muchas caras que no son políticamente correctas. 

2- Me pasa que también sé que he estado escapando de algunas situaciones de índole "amorosa" con tal de no herir a alguien. Prometí que trataría de no sentirme "cristianamente culposa", pero es que, paso algo la semana pasada, en la que preferí no ser honesta (mentirilla blanca que le llaman) a enfrentar una situación. 

3- Me pasa que parece que me cuesta comprometerme con algo. Me da ansiedad, me agobia. 

4- Me pasa que hay personas con las que me gusta muuuuuucho compartir mi tiempo, pero a veces no las contacto seguido, para que no se aburran de mi. ¿A alguien más le pasa? Siento que igual es medio "torpe" de mi parte. 

5- Me pasa que siempre he tenido una vida muy solitaria. No me crié con herman@s. Tengo muchos prim@s, pero en su mayoría son más adultos que yo y nunca fui de muchos amig@s. Entonces eso ha conllevado que me entretengo sola y hablo sola, jajajajaja. 

6- Me pasa que sé que ahora tengo más seguridad en la vida, pero aún en muchas cosas, soy muy temerosa. Onda nivel no lo haré, para no frustrarme. Que idiotez. 

7- Me pasa que a veces tengo ene ganas de volver a escribir cotidianamente aquí, pero llego a casa y hago otras cosas y olvido mi prioridad. Ante ello, hoy preferí cruzar el umbral y apretar al fin, ¡publicar!

Abrazos.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Cosas que se aprenden compartiendo con niñ@s

Soy una convencida de que uno siempre aprende algo nuevo en la vida. Ejemplo, yo en mis últimas vacaciones, que disfruté en Pocura (lugar donde están viviendo mis padrinos desde abril de 2016) me tocó estar trece días con mi prima Jo de 7 años. Algunas veces la he nombrado aquí, porque comparto harto con su familia, pero otra cosa mariposa, fue vivir con ella. He aquí algunas cosas que aprendí en esos días y que no quiero olvidar:

1- Son concretos: Obvio que en la Universidad me enseñaron eso del pensamiento concreto y del pensamiento abstracto y claro, siempre la teoría es una y la realidad puede ser un poco distinta. Como la Jo, los primeros días andaba pegada como lapa al lado mío (su mamá, estaba acá en Santiago), a mi a veces se me olvidaba que ella no comprendía mis comentarios abstractos y ocurría un diálogo como el siguiente:

Aída: "Mamá, te acuerdas cuando en Lago Ranco compramos una pieza de queso, ñam"
Josefina: ¿Como una pieza de queso? ¿Tenía puerta y ventanas de queso? ¿Y como se la llevaron para Santiago?

Risas infinitas de nosotras las "adultas".

Escena 2: 
Tía Eliana: "Jose, anda a calentarme la cama"
Jose: (Va a buscar el secador, lo prende y "seca" las sábanas de la cama). 

Muajajajaja. 

2- Prenden como "pasto seco": Bastó que un día se me ocurriera la brillante idea de decirle que podíamos limpiar la piscina de la casa del cura (era un lugar muy grande y sí, eclesiástico) y pedírsela, para que ella jodiera todos los días con que cumpliéramos tal "proyecto". Resultado: el cura nos la prestó y fue una odisea sacarle hasta la última bacteria que quizás cuanto tiempo llevaba viviendo allí, para qué? Para que ella se bañara UN día. 

3- Son serviciales: Por algo existe el denominativo "niñ@ de los mandados". Debo reconocer que a veces abusaba de su buena voluntad y le pedía varias veces que me fuera a buscar cosas, muajajaja. Igual, yo recuerdo que conmigo, mi prima Claudia y mi mamá, hacían lo mismo. Costes de la juventud, divino tesoro.

4- Son "cochinos": Jajajajajaja pucha que suena cruel decirlo, pero fue cuatico tener que estar a cargo de ella y recordarle a cada rato que se tenía que lavar los dientes y que HABÍA que bañarse. Una vez, tuve que decirle que si no nos llegábamos a bañar después del refresco en el lago, nos quedaría todo el pipí de la gente en nuestros cuerpecitos. Como es concreta, aquello le cargo y me hizo caso. Terapia de shock le llamo yo. 

5- Hay que andar con un saco de plata: La Jose, al menos suele no hacer berrinches si no le compran algo y entiende que a veces no hay plata no más, pero es niña y como tal, se tienta con todos los estímulos de los múltiples vendedores ambulantes que abundan en los balnearios en las vacaciones. Como sería, que en unos juegos típicos de playa, era conocida como "la cliente frecuente de los juegos saltarines". Hasta unas cabritas le regalaron por haberle hecho la "América" a los "tíos" dueños del merchandising playero.

6- No son rencorosos: Obvio que a veces nos enojábamos. Yo, porque ya estaba un poco chata de que me persiguiera todo el día (soy hija única, estoy más bien acostumbrada al silencio y ella es cotorra) y ella, porque a veces yo simplemente no hacía lo que ella quería que hiciera. Sin embargo, era siempre ella la que volvía primero. Es bacan eso en la niñez, opino que los adultos deberíamos re-aprenderlo. Fin.

7- Son "pollos": Fuimos a las "termas" (odio las termas) y ella, por estar tanto rato en el agua caliente, caldo de cultivo para bacterias, obvio, se agarró un virus y al otro día, terminamos en Urgencias de un SAPU. Nunca en mi vida había estado en Urgencias en unas vacaciones. Y sí, descubrí que habían hartos papis con sus hijos. Así que parece que es otra de los "costes" de andar con niños. 

Locuras como estas, abundaron en esos días. Sí, con ula-ula y cuerda incluida. Y esta foto ¡fue tomada el primer día! Imagínense como fue después xDD.
Más allá de todo, me reí harto en las vacaciones. Sí, incluso cuando en la entrada anterior dije que no estaba pasando por mis mejores días. Y eso obvio que es por la inocencia que entregan estos pequeños. 

¡Cariños!

martes, 21 de febrero de 2017

Ocurrió hace casi un mes

Hace casi un mes, más precisamente el veintiséis del cero uno, recibí esos mensajes que te dejan helada, tiritona, con ganas de que todo lo que te están diciendo sea mentira, con anhelo de despertar y decir "Uf' que alivio, solo fue otra pesadilla más". 

Pero no, era verdad. La Paola se murió. No podría creerlo. No po', si el día anterior había puesto un mensaje hermoso en su facebook (como si eso fuese razón suficiente para no morir). Un mensaje que a esta nostálgica empedernida, quiso no creerle del todo. Agradecía a la vida ser muy feliz, llenar de buenas energías su entorno y sentirse amada. Veinticuatro horas antes de morir abruptamente escribió eso en su muro. 

Cuando vi la película de Gilda (sí, la cantante) me quedé pensando en el hecho de que pareciera que las personas que mueren así, de repente, pareciera que lo presienten. No se si será un tema energético o que cosa, pero mi papá siempre dijo cosas muy sin sentido en el momento que las dijo, pero siempre se tendía a despedir, así, con palabras bonitas como las que escribió la Paola.

No he podido dejar de pensar que los seres humanos, buscamos sentirnos queridos, amados, respetados. ¿Por qué cuando lo había logrado justo un paro al corazón se la lleva? ¿Por qué si sus hijos adolescentes habían perdido ya a su papá, ahora el destino los deja completamente huérfanos? ¿Por qué si ella volvió a creer en el amor, deja nuevamente a una persona viuda? ¿Por qué, por qué, por qué?

La Paola era mi prima, la amorosa, la suavecita, la sobrina regalona de mi papá. La que siempre me ayudó cuando necesite un consejo médico. La que siempre estuvo ahí, para decirnos simplemente "aquí estoy, cuenten conmigo". La que me apoyó desde el día 01 de mi último proyecto de vida. La que lloró la vez que me vio por primera vez tras la muerte de Claudia y la que estaba destrozada en la morgue, cuando se llevaron a mi papá, tras el accidente. La misma que yo vi por primera vez tras el estado de shock y que en estado de desvarío, le dije "Paola, dime que no es verdad lo que pasó". 
Seis años después lo repito: "Paola, porfis, dime que no es verdad lo que pasó". ¿Que cresta pasó Paola? 

Y aquí vienen mis cuestionamientos, mi pena, mi rabia, mi temor, todo revuelto como un menjunje de sentimientos que quieren salir y no pueden. La Paola se cuidaba, llevaba una vida relativamente saludable, iba al gimnasio, salía con su pololo a andar en bicicleta, porque citándola "querían llegar sanitos, para cuando fueran viejitos". Y ahí me preguntó si todo lo que he hecho ha valido la pena. Si todo el esfuerzo que he puesto en esto, tiene sentido más allá de lo estético. Pareciera que escucho la voz de la Paola diciéndome "Obvio que ha valido la pena primita chica". 

Tres días después que pasó ese terremoto grado 10 en mi familia paterna, me fui de vacaciones. Teníamos los pasajes comprados y la estadía comprometida en la casa de un tío de mi familia materna. Pero no hubo día que no me tapé la cara pensando que todo lo que había ocurrido era tan solo un mal sueño. Sin embargo, es real. He llegado a Santiago, he intentado a retomar mi vida. He ido a ver a la mamá de la Paola y he llorado. No como he querido, pero sí, he llorado. 

Pero ¿Qué consuelo hay para los hijos de la Paola? No son los primeros jóvenes que deben empezar su vida nuevamente sin padre y madre. No obstante, el mayor miedo del hijo, era perder a su madre, siempre le decía que se cuidara, que no llorara tanto por el papá muerto, que rehiciera su vida, que no quería perderla. Él, en un acto de valentía (a mi modo de ver) no concurrió a ningún tipo de despedida, dijo que quería recordar a su madre llena de vida. 

A la Paola, tras el paro, la lograron reanimar, pero se le generó un aneurisma que se la llevó completamente. Estaba saliendo de su pega y se desplomó, como un arbolito lleno de vida que dice "ya no más". Siempre he pensando que las personas buenas se van, así rapiditamente, que las secuelas de ese accidente cerebro-vascular era algo que simplemente la Paola con su dulzura, no se merecía. 

Gracias por leer hasta aquí, son ideas medio inconexas, porque fluyen desde lo más directo de mi alma y corazón. Quiero escribir de otras cosas, pero no podía saltarme este hecho que ha marcado mi vida los últimos días. Antes de despedirme, solo quiero decir que si algo he aprendido con la muerte de Paola, es que lo más bacan que le puede pasar a un ser humano, es sentirse amado. Me alegra que ella se haya llevado ese sentimiento tan noble y lo haya disfrutado hasta su última gotita de vida.

Cariños. 

viernes, 30 de diciembre de 2016

¡Te despido 2016, te espero 2017!

Último día hábil del año y yo, como vengo haciendo desde que abrí este blog, desde el 2011, procedo a hacer mi recuento anual. Desde la adolescencia que apunto todo lo que me gustó y disgustó de un año, antes de la era digital (tengo blog desde 2007, wuau, el año que viene son 10 años!!!) escribía mis resúmenes anuales en la parte de atrás de un calendario gigante de género que me regalaba una amiga de mi mamá que trabajaba en Sumar. Ahora que lo pienso, extraño esos calendarios. Y ya me fui por la tangente, así que mejor sigamos que se viene largo. 



Lo bueno:

  • Cumplí con la mayoría de las metas que me propuse al iniciar este año. Mi meta realista era bajar 17 kilos más y logré bajar 42 más, o sea en total, sumando lo del año pasado, llevo 59 kilos olvidados y enterrados. Comencé a ir a baile entretenido, pero paradojicamente me aburrió, jajajajajaja. Logré no aceptar un trabajo que pasará a llevar mis principios y sueños, aunque le pido al angelito de los trabajos, que me mandé uno más rentable el año que viene, please, please. Y conocí un lugar nuevo que les cuento más abajo. Lo único con lo que me hice un poco la loca, fue con eso de retomar el curso de francés. Pero estoy segura que volveré a retomarlo en algún momento,  ya que París, Niza y Lyon, esperan por mi. 


Lo malo:

  • Sin duda fueron esos días de incertidumbre que pasé en urgencias, previo al diagnóstico oficial de mis problemas a la vesícula. Fueron madrugadas y noches de pleno invierno que fueron bien crudas, tanto para mi, como para mi mamá. Los dolores no se los deseo a nadie, lo bueno es que esta historia tuvo un final feliz. 


Lo que me atreví:

  • Antes, a mi me nombraban la palabra "pabellón" y yo hacía oídos sordos. Nah, eso nunca me pasará a mi. Y bueno,  me pasó. Y no les niego que cuando me dieron el diagnóstico de los cálculos a la vesícula y días previos antes me hicieron una endoscopia, a lo que más le temía era a eso de que hicieran conmigo cualquier cosa (médica, se entiende) y yo no estuviera consciente. Ese deseo innato mío de pretender controlarlo todo, me dio tremenda lección este año. No po gallita, hay cosas que uno tiene que dejar que fluyan y que la ciencia médica, haga lo suyo. Temí, respiré, confié y fui valiente una vez más. 


Lo que no hice:

  • Salir a práctica en mi auto, para poder sacar la licencia de conducir. Olvidé casi la mayoría de lo que me enseñaron teóricamente, así que si de verdad quiero cumplir con esto el próximo año, deberé ser más matea con el famoso librito que me dieron en la escuela. 


Lo superado:

  • Me encantaría decir que ya no tengo traumas emocionales y ahora ando super libre y light por la vida. Já, suena lindo, pero no, seguimos trabajando en ello, con terapia incluida.
  • Lo que sí superé, es la pereza de ir al gym. Los últimos meses del año pasado, iba por obligación, por miedo, porque tenía que ser no más. Pero ahora voy porque me gusta. No soy, ni seré nunca la chica fitness que se toma fotos cada vez que pisa el gimnasio, pero pucha que amo esa hora, hora quince en la que me desconecto del mundo y compito conmigo misma. El celular queda guardado en los camarines y voilá, yo escucho radio y me distraigo. Es mi mejor terapia anti-estrés. 


Día que me gustaría olvidar:

  • Redoble de tambores por favor: ¡¡Ninguno!! Yey, que tranquilidad y alivio es poder decir esto al finalizar un año. 

Día que quedará enmarcado:

  • 06 de mayo: Porque ese día fue bien especial, rendí una entrevista laboral en la que me tenía muy poca fe y justo en la tarde, me llamaron para decirme que había quedado para iniciar el reemplazo el lunes siguiente. Fue una mini-pega, pero me ayudó a confiar en mi misma y eso siempre es bueno.
  • 01 de diciembre: Lo escribí en la entrada anterior, pero en serio, nada pero nada es comparable a la felicidad que se siente cuando te dicen que estás sana. 


Lo nerd y académico más destacado:

  • Pensé que ningún otro año podría superar la meta de lecturas que logré en el 2014 (cuando leí 58 libros), pero este año, lo superé: me leí 59 libros! Nunca me propuse realmente llegar a esa cifra, solo se fue dando. Le saqué el jugo al kindle y unos cuantos que leí en la tablet (ese Google Play Libros, ya sabe con que tentarme, 1313). Y me compré varios que me tincaban y que fui leyendo al tiro. También algunas amigas me prestaron sus joyitas literarias y volví a pedir libros en la Biblioteca. No hay excusas para no leer, no señor. ¿Mi top five? Siga leyendo:
1- Tokio Blues - Haruki Murakami No había tenido la suerte de leer a este autor antes. O sea, obvio que se me había aparecido, pero por alguna extraña razón, me lo saltaba. Pero ahí estuvo la biblioteca de la Jess que me prestó este y otro libro del autor ("Hombres sin mujeres" que también lo amé). Me cuesta resumir libros, pero para leer esta historia de "amor"/"desamor" contada en retrospectiva por Murakami, hay que tener un ánimo y una disposición especial. Su tono melancólico, me cautivo absolutamente. 

2- La insoportable levedad del ser - Milan Kundera: Mil años que tenía pendiente este libro. Otra historia de amor, pero más profunda que solo un simple romance. Son de esas historias que involucran al ser humano hasta muy adentro. Uno está leyendo y piensa: "Ooooooh este tipo estuvo leyendo mi mente". Una de las escenas finales, que tiene relación a un perrito y su deceso, me destrozó. Gracias a Kundera con esos párrafos, pude llorar esa penita. Es increíble el poder de la literatura. 

3- Número cero - Umberto Eco: Otra recomendación de Jess, justo este año, cuando murió Eco, yo me estaba leyendo el clásico "El nombre de la rosa" que lo tenía pendiente desde el 2010 en mi librero. Supe que tenía que leer otro del autor y este libro, una especie de "crónica" que nos hace cuestionarnos los límites de la verdad/realidad, es realmente cautivante. Se te extrañara Umberto, menos mal que me quedan por leer aún muchas obras tuyas. 

4- El guardián entre el centeno - J. D. Salinger: Sí, el libro que estaba leyendo el asesino de John Lennon, cuando la policía lo capturó. Un pendiente desde la adolescencia. Esta es de esas historias muy reflexivas de un adolescente, que al igual que en Kundera, me pasó eso de sentirme observada en mis pensamientos. 

5- El señor de las moscas - William Golding: Uno de mis pendientes del año pasado. Obvio que más o menos conocía la historia, inclusive por ese mítico capítulo de Los Simpsons.  Esta historia de sobrevivencia de un grupo de niños sobrevivientes de un naufragio, me la devoré en un día. Es que es imposible no tomar partido por alguno de los personajes y hacerse la pregunta: ¿Como hubiese reaccionado yo en un caso así? 


Películas destacadas:

  • Logré ver 52 películas y eso me tiene muy feliz, porque ello significa que el promedio fue de una por semana. Lo que me ha resultado harto, es que en algunas ocasiones veía la mitad un día y la segunda parte al otro. Onda como ver una serie. Y mi top five aquí, es el siguiente:
1- Nuestros años felices/ Tal como eramos: Estaba yo viendo unos de los capítulos finales de la temporada dos de Sex and the city, cuando en una charla de las chicas, nombran esta película. Me llamó tanto la atención, porque se mandan un feroz spoiler y dicen hasta el final. Que no era de esos típicos "vivieron felices por siempre". No, es una historia de amor frustrada y listo, solo eso me bastó. Hace de miles de años que no me identificaba tanto con un personaje femenino y la canción de Barbra Streissand, quién no la ha coreado alguna vez. Click aquí si quiere corear conmigo (siento que necesito volver a verla mil veces y que alguna vez, debo escribir sobre ella). 
Ay, si veo la imagen y quiero puro ponerle play de nuevo. 

2- No se aceptan devoluciones: La historia cliché del supuesto padre carretero que de un día para otro se entera que es padre de una niñita, cuando se la dejan en la puerta de su casa. Hasta ahí todo predecible. La vi en el bus, camino a mis vacaciones al sur. Y me dejó boquiabierta. No podía creerlo. Parece que hasta grité, jajajaja. 

3- La vida de los otros: Mi pendiente de hace 10 años. Ya escribí lo que me pareció en el momento que la vi, pero en serio, Aída del pasado, como estuviste tantos años sin verla. 

4- Inocencia interrumpida: Si, miles de siglos que también estaba pendiente en mi lista. Era muy curioso ver a la Angelina mina, con cara de loca y a Winona, tratando de superar sus traumas. Pucha que era bacan ver la vida, los cuestionamientos, las "locuras" de esas personas que lograr cruzar las líneas de lo que llamamos "normal". Obvio que en un futuro me la repetiré.

5- La luz entre los océanos: Historia basada en un libro del mismo nombre que recomendó la Ale en su blog y que amablemente me compartió en mi bandeja de correos. No sabía si ponerlo entre mis libros favoritos o entre las películas, pero preferí esta última, porque en serio, cuesta encontrar una buena adaptación de un libro y creo que aquí si que se logra fielmente. Mil jumbitos para la actuación de Alicia Vikander, le compré todo su amor maternal y su desgarro, al enfrentar al dilema moral que plantea la historia. 


Comidas nuevas que probé:
Me he dado cuenta que este año no he probado tantas cosas nuevas, pero sí he innovado mucho con antiguos ingredientes. Es decir, he aprendido a utilizar condimentos saludables (romero, te amo forever) e incluso aprendí a caramelizar tomatitos cherrys, pero una ensalada que me gustó mucho como quedó, fue esta de rúcula, sin duda, la verdurita gourmet que conocí este año y que me permitió innovar y reconciliarme con el sabor más amarguito que sabiendolo condimentar bien, queda perfecto. 
Rúcula, más quesito cheddar y atún en cubitos. La perfección misma. <3



Manualidades:
Al menos este año lo intenté y me entreetuve harto en este ítem. Si no quedaron perfectos, me frustró un poco, pero que vaina, no nací para esto, pero seguiré intentandolo, jajajaja. He aquí mis manualidades de Cuarto Básico. 
Le llamé "mundo polka" y aún tiene varias pifias que debo arreglar el próximo año, já. 
Hice mini pocillos de porcelana fría. Mi expectativa era muy alta, esta fue la realidad XD




Lugares nuevos que conocí:
Nunca escribí sobre mis vacaciones de verano, pero intentaré saldar la deuda con estas fotos: 
Entrelagos/ Puyehue:
Entrelagos, post- día de lluvia. 

La Aída de pelo largo en Entrelagos. 

Parque Nacional Puyehue

Mano de empanada y otra foto en el mismo lugar anterior.

Selfie en el Parque Nacional Puyehue

Lago Rupanco:
Una de las cosas malas de Puyehue y alrededores, es que a la mayoría de las partes tenías solo acceso en auto. Ejemplo de ello, era Lago Rupanco, al que nos llevó la señora de las cabañas en su auto particular (nos cobró por ello, obvio) y nos contó que hasta hace 2 o 3 años, aquel lugar era playa privada. 

Y como antes era privado, muy poca gente la conoce y eso igual es bacan, jajajaja.

Lavanda Casa de Té: 
A este precioso lugar, llegué gracias a la Ale que nos llevó amablemente. Es un salón de té que queda en Frutillar y en serio, es divino.

Adentro de Lavanda Casa de té, esta foto la tomó mi mamá y me encantó.


Espero del 2017: 

  1. Preparar un proyecto en mi área y/o áreas afines.
  2. Contar hasta 10 antes de enrabiarme por algo. Sí, soy una geminiana polvorita.
  3. Llegar a mi peso ideal: estoy en esa etapa que cada kilo cuesta más bajarlo, pero confío en que lo puedo lograr. 
  4. Inscribirme en un curso de utilidad (si el presupuesto me lo permite)
  5. Ir a una muestra cultural (exposición, obra de teatro, etc) una vez al mes. Para ello, usaré el hashtag #CitaCulturalConAída (en IG)
  6. Conocer algún lugar nuevo 
  7. Tener más confianza conmigo misma. He estado trabajando en ello el último año, pero aún me cuesta creer en mis capacidades y eso afecta también otras áreas de mi vida. Persona que me conoce, siempre me dice "A ti, solo te falta creerte el cuento". Y es la pura verdad.
Espero que el 2017, se venga con mucha buena onda y espero pasar más seguido por aquí, el año que se aproxima. 
Abrazos!

jueves, 1 de diciembre de 2016

¡Estás completamente sana!

¿Tanto tiempo ha pasado como para que inclusive el inicio de blogger haya cambiado? Ya ni recuerdo la razón por la que deje de escribir, pero no fue nada malo, como las veces anteriores, bueno, en realidad, tenía desmotivación y sentía que eso de obligarme a escribir una vez a la semana, le estaba quitando fluidez a las ideas y ya no me estaba siendo 100 % agradable. Varias veces me dije "Aída, escribe de esto" pero lo olvidaba y todo quedaba en nada. 

Además que muchas veces no tenía nada para contar en la sección de "Lo que pasó, pasó", porque mi vida no es tan maravillosa y no todas las semanas ocurren acontecimientos dignos de contar en el blog. Salgo re-poco, este año tuve una mini peguita que me volvió a encantar con la profesión docente, pero no logró solventarme económicamente. Pero volví a preparar clases con ganas, algo que no sentía desde que hice mi práctica en los albores del 2012, ya mucho tiempo de eso. Esa pega, era un preuniversitario que estaba a  cargo de una consultora, me hice bien amiga de mis jefas y me han ofrecido varios proyectos para el año que viene, pero entre amistad y amistad, aún no se hablan de signos pesos y como diría la tía Raquel "con plata, baila el monito". Así que aquí estoy nuevamente, tirando curriculums en corporaciones y todo lo que eso conlleva, puaj. 

Ay, quiero contarles algo que me tiene emocionada y solo por eso, me dieron ganas de escribir. Muchos de mis problemas de salud que presenté desde chica, tenían que ver con las odiadas queridas 
hormonas. Les conté el año pasado que la primera vez que pisé un endocrinólogo, tenía 8 años y fue una tortura. Después tuve una largo desfile entre ginecólogos y endocrinos, porque asumían que tenía Síndrome de Ovario Poliquistico y que ahí estaba la madre del cordero. Posteriormente, a ello, con una laaaaaaaaaaaarga historia de malas experiencias en médicos, pasé 8 años sin hacerme chequeos de salud (niños: no lo intenten en casa), hasta que conocí mi amado Centro de salud San Jorge (de la UC) y de ahí en adelante, me he monitoreado entera. 

Y he logrado bajar de peso, pero eso ya lo he contado, he subido el autoestima (con terapia, eso no viene por sí solo) pero seguía postergando mi ida -y regreso a la ginecóloga-. Mi nutricionista, la Ale, después de varios meses de tratar de conseguir hora con una gineco-endocrino, me recomendó a su propia ginecóloga, que vendría siendo una eminencia en un problema que yo presento y que siempre me ha molestado: el hirsutismo. Pelos malditos que me crecieron como condenados y que siempre se pensó que el origen era hormonal, pero no gallito, era ideopatico, o sea, no se sabe su origen. 

Hace 3 semanas, fui donde la ginecóloga, temió que tuviera rasgos andrógenos y que incluso anduviera por ahí dando vuelta un tumor (palabra que detesto con todo mi ser) que impidiera el trabajo de alguna glándula. Salí llorando de la consulta, no por miedo al diagnóstico, porque ella me aseguro que lo que fuera, siempre habría un tratamiento, pero fue tanta la presión de tener que enfrentarme nuevamente a esa especialidad en medicina que me ha perseguido por siglos, que exploté y lloré. Me pidió muchos exámenes, me midieron todas las hormonas inimaginables, le tomaron fotos a todas las "zonas interiores" y charaaaaaaaaaaaan.

TRIPLE CHARAN Y REDOBLE DE TAMBORES, POR FAVOR.

Para descubrir que no tengo nada patológico, ni clínico. Y lo mejor, fue la frase que pronunció la doctora y que vale más que mil monedas de oro: "Esta chica está completamente SANA". Años, pero aaaaaaños, tratando de escuchar esa frase, y al fin, hoy la escuché. 

Siempre fui la pobrecita que tenía problemas hormonales, la que engordaba, la ansiosa, la peluita'. Y con esa misma intensidad, me fui poniendo una coraza que me fue protegiendo con kilos y kilos de grasa. Esa zona de confort que me tuvo muy cómoda mucho tiempo, hasta que abrí los ojos y asumí que debía hacerme cargo. Era justo y necesario. 

Y debo confesarlo también aquí. Así como me fui poniendo una coraza contra la sociedad que me criticaba por el peso, también lo hice con la maternidad. Una vez, escuché que un médico estúpido le dijo a mi mamá que con el SOP, a mi me iba a costar mucho más tener hijos. Eso se lo dijo, cuando yo estaba iniciando mi adolescencia y fue un golpe duro. Me sentía como la "falladita". Y ahí, justo ahí, comencé a decir que a mi no me interesaba tener hijos. Eso, para que el mundo, no sintiera lástima por mi y por mi falla y que sonara como una mujer super pro y liberada (que se entienda, no era la vida la que me impediría ser madre, era yo la que había decidido no serlo).Pero la verdad, verdad, es que siempre he querido tener hijos. 

Y fue mi mamá quien hizo la consulta del terror hoy, yo no me atreví (es de esos miedos que uno esconde, no se los hice a nadie más que a la terapeuta, si tú, que estas leyendo, también tienes uno). Me pidió disculpas de antemano por la intromisión y le dice "doctora y el tema de la fertilidad". Y Catalina, vuelve a repetir "Señora, le repito, su hija está completamente sana, ella podría ser madre ahora mismo si quisiera". Y ahí, fue en ese mismo instante que me sentí en la gloria, liberaron el peso que hicieron cargar a la "pobre" Aída de 13 años. 

Si tendré hijos biológicos en un futuro, solo el destino lo decidirá, pero ya no serán mis ovarios los que me impedirán serlo. Y eso chiquillas, vale oro para mi. Es más, me iré a cantar la canción de Elsa, ahora mismito. ¿Y que ocurre con el ítem pelos? Como el origen no es clínico (wiiiiiiiiii), debo tratarme por la vía estética, más cara tal vez, pero mucho más efectiva para mi problemilla (groupones de depilación láser, vengan a mi, wiiiiii). Ah, y con harta fe, de pasadita superé el SOP, gracias a Diosito lindo también, obvio. 
Esta canción la canté con tantas ganas el primer día que fui a la nutri. Ese secreto también quería contarlo hoy. Eso, cambio y fuera. 

Volveré cada cierto tiempo por aquí, pero no me impondré metas que me fuerzan. Cada día trabajo por soltar mis estructuras y estoy tratando de aceptar que todo fluya. 
Besos. 
Aída. 

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Recuerdo, reflexiono, existo #24

1- Lo que pasó, pasó:

  • He seguido retomando mi vida tras el paso por quirófano, he integrado ya casi completamente mi pauta de alimentación saludable y afortunadamente lo he resistido bien. No soy muy fan del queso (y solo me dejan comer el cheddar light), pero no comerlo desde abril, me hacía extrañarlo de vez en cuando, ayer volví a comerlo a la once y oh my god! (ajo y cebolla están bien incorporados ya, wiiiiiiii).
  • Retomé el gimnasio el lunes y sí, lo extrañaba un montón. Aún no puedo hacer una rutina muy intensa y las pesas quedan suspendidas por 3 meses (las que afectan zona abdominal), pero igual he trabajado con bici y caminadora. 
  • He seguido saliendo harto y es rico que con la pronta llegada de la primavera los panoramas aumenten harto más, yey!!!


2- Mis dólares volaron con:
Con una de las compras de la semana quedé en bancarrota, pero me lo merecía y punto. 
Taza de un porte tan adecuado (para mi) y tan lady. Me costó 2 lucas en la feria, pero es de tienda. 

Blusa/polera Banana Republic que me costó 3 lucas donde mi casera que trae ropa usada de marca. La foto no le hace justicia.

Hace como dos semanas descubrí que mi espuma de baño había vencido hace ene tiempo. Iba yo caminando por la feria amada y esta botellita me obnubiló (les juro que si hubiese traído nada, igual la habría comprado) y le pregunto al señor que la vendía que era y me dice "espuma de baño caserita". Estábamos destinadas, huele a menta y es muy rica. 

Mi mochila del gym nunca me gustó mucho porque me quedaba muy grande (ahora más) de espalda y su color café no me atraía para nada. Entonces dije "Aída, mereces otra". Y justo el día que fui totto estaba con descuento. Esta de 24 mil, me quedó en 16. Y sí, quedé en bancarrota, pero "feliz". Su color en vivo no es tan chillón, os juro (sí, también tiene corazones, como la que compré en la misma tienda, una vez anterior). 


3- Vi:
Batí mi récord esta semana viendo documentales y películas!

Documental: "Sobredosis de azúcar"
Documental de origen francés que se basa en una investigación sobre el lobby en la industria del azúcar.
Años que había querido ver este documental, porque sabía de la existencia de ese experimento que hicieron con ratas, donde les daban a elegir entre cocaína y azúcar y ellas se volvían más adicta a esta última. Cuatico no? Más encima, la investigación real, trata de como la industria del azúcar, ha ido interviniendo en las diferentes cámaras legislativas de la Unión Europea, para influir en la decisión que tomen los senadores y diputados en torno al tema de salud de la industria alimenticia. ¿Suena conocido no? Yo chiquillas, sigo sin creer que mis galletas de limón endulzadas con splenda tengan etiqueta de "alto en calorías" (la porción tiene 70 calorías) y el manjarate que tiene 285 calorías por porción no tenga NI UNA. Ello, obvio porque la industria presionó tanto para que el etiquetado fuera por 100 gramos y no por porción que la gente sigue pensando que el manjarate es inofensivo. Vale la pena ver el documental si te interesa el tema de la adicción al azúcar y está completito en youtube. Salen hartas marcas involucradas, entre ellas las conocidas Nestlé y Danone. Ah, sí... un dato que me impacto, fue que el azúcar comenzó a incorporarse masivamente en la industria alimentaria, tras la Segunda Guerra Mundial, para reactivar la economía. Antes la gente consumía azúcar en exceso SOLO para los cumpleaños, en el pastel de turno. Que triste hacer TANTO daño, por el usufructo de unos pocos :/.
Sip, el "personaje" lobby, viste como encapuchado. 

Colonia
"En Colonia una joven pareja se ve envuelta en el golpe de Estado de Chile en 1973. Él es secuestrado por la  policía secreta de Pinochet, y ella le seguirá la pista hasta una zona del sur del país llamada Colonia Dignidad, que aparenta ser una misión de caridad regida por un sacerdote"
Hace haaarto rato que tenía pendiente ver este film (en realidad, desde que corrió el rumor de una supuesta censura en los cines chilenos que al final parece que era falsa). Además, siento harta curiosidad por lo que ocurrió en "Colonia Dignidad" y sinceramente, se poco de lo que realmente ocurrió allí (además de la figura de Paul Schaffer, claro). Así que me tincaba harto y con mi mamá decidimos verla en la víspera del 11 de septiembre. Me gustó, yo pensaba que su género era drama-histórico, pero vine a darme cuenta que era suspenso puro. Hasta el último minuto me tuvo super involucrada con los personajes y eso me encantó. Que miedo lo que una persona con delirio mesiánico (y tantas otras locuras) puede hacer. Y el daño que por generaciones causó. Hay una frase expuesta en la película que me quedó marcada que dice así: "Hay formas más poderosas de causarle daño a alguien sin mostrar lesiones físicas". Lo dice Schaffer a uno de los militares, qué locura. 
Es cuatico cuando nombran "Santiago de Chile" muy agringado, ja. 

Batalon: 
"Rusia, 1917, la Primera Guerra Mundial. Esta es la historia de el primer Batallón ruso de Mujeres de la Muerte,  formado como parte de un estratagema  de propaganda mal concebido por el Gobierno provisional ruso a finales de mayo de 1917"
No me gusta el género acción y la única película que he visto de este tipo, fueron los primeros 20 minutos de "Rescatando al soldado Ryan", cuando el profesor de Historia, la mostró cuando iba en octavo básico. Sufrí tanto por lo acontecido y me dio tanto "asquito" ver tanto órgano desparramado que desde ahí me dije a mi misma "No más". Pero cuando leí la descripción de este film, me cautivó. Porque a las mujeres no nos han enseñado a "pelear" y mucho menos nadie nunca nos preparó para ir a la guerra (menos mal) y aquí se muestra como le costó a María Bochkareva, formar su propio batallon de mujeres. Como tuvieron que desprenderse de sus símbolos de femineidad (corte de pelo inmediato, entre otros) y como enfrentó una de las más rudas el ataque de llanto cuando mató a su primer enemigo. Hay escenas bien crudas, pero me gustó harto el enfoque. 
¡Si hasta la vestimenta es distinta!


4- Visité:
Fui junto a mi mami, a la "Semana de la chilenidad" que se celebra en el Parque Alberto Hurtado (ex-Intercomunal). Lo pasamos bien, me comí un sandwich de mechada chacarero que estaba de miedo (sin la mayonesa, así que estaba super sanita), pero no sé si volvería. La entrada es cara y la comida ídem. Más encima, te cobran 500 pesos, por ocupar un baño químico y la entrada vale 5 lucas. ¿No será mucho el abuso? 
Más allá de eso, hay hartos show, varios escenarios (noté eso sí que están como divididos por clase, pero esa demás que fue una fijación mía)  y varios stands. Apenas entramos había harta ramada y yo sinceramente pensé que no podría comer nada, hasta que aparecieron los food truck y ahí me compré mi delicioso almuerzo. Habían hasta sandwich vegetarianos, así que sí, esa variedad se agradece. Ah si, siempre había querido ir a esta "fiesta", pero fue como "meh". 
Bailes nortinos, hartos colores.

Grupo de cueca que había en el escenario principal. 

Lo que me sorprendió gratamente es que aquí la mayoría de la gente salía a bailar cuecas (no había otro ritmo imperante). Sí, incluso hasta los carabineros de turno, jajajaja.

5- Comida saludable favorita de la semana:
¡¡Bruselas!! Por allá por 2005, una tarde me empaché comiendo repollitos de Bruselas. Recuerdo que mi mamá echo a cocer varias, yo le plante mayonesa y las fui comiendo una por una. Estaba haciendo un trabajo para Historia, sobre la película "Gladiador" y perdí la cuenta de cuantas comí. El resultado fue que por muuuuuuuuucho tiempo no pude volver a comerlas. Eso hasta el sábado. Mi mami compró pollito asado y para no comerlo con arroz, yo me acordé que en la semana habíamos comprado una mallita. Las cocimos, la aliñe con aceite de oliva y un poquito de sal y voilá, fui tan feliz nuevamente al sentir su sabor, que hoy cuando fui a la feria, compré más. 
A 700 pesos el medio kilo en la feria (en el jumbo la malla que trae un poco menos, vale 2690)

¡¡¡Mis cariños!!!